jueves, 14 de agosto de 2008

ZAPATAZOS

Pocas dudas cabían sobre hacia donde se dirigían los regalos zapateriles antes de esto de la comisión de asuntos económicos. Una vez realizada la reunión y escuchado al líder mundial de la izquierda(¿?), se confirman aspectos fundamentales, no ya de su identidad política, sino de las ataduras y tendencias naturales, o artificiales, de estos chicos.
Si los ingresos por el Impuesto sobre el Patrimonio son 1800 millones de euros al año y este impuesto afectaba a 1,2 millones de declarantes, su supresión supone que a cada uno de los mas ricos se les regala de forma indefinida 1500 euros al año.
Si lo anterior es revelador, más lo es que esta gente no tenga otro proyecto económico para este país que el ladrillo, ya que en ese sector se van a concentrar los regalos que además de los ya habilitados en el periodo electoral, se sumarán otros 15000 millones de euros de aquí al 2010. A fin de tener elementos de comparación sépase que de los superavits anuales que han venido teniendo las cuentas de la Seguridad Social en los años pasados, una media de 18 a 20 mil millones de euros al año, solo se han destinado al fondo de reserva de la propia Seguridad Social una media de 5000 millones. En concreto este año 2008 solo se incrementará ese fondo con 4600 millones, el resto a la libre disposición de los Zp´s.
Lo que es auténticamente pavoroso es que esta gente, además de estar al servicio de los especuladores ladrilleros o precisamente por ello, no es capaz de delinear otro modelo económico que no sea el de aquellos que pagan a gente como Taguas o Pedro Perez, dándose la paradoja que el ministro de industria pasa olimpicamente de ella y está centrado en algo tan productivo para el país como el subir tarifas eléctricas, -no se olvide que los mas avispados de los ladrilleros metieron, no hace tanto, parte de sus billetes de 500 en las empresas de los kilowatios-, y en hacerle los deberes a la registradora de la propiedad, la Contador. Y es que los estudiantes intermoneytarios de Minnesota es lo que tienen, que se les acaba la linde, (léase ladrillo) y ellos siguen.
Para acabar de rematar a los que no tienen de todo, una medida que a todos los contribuyentes "iguala". Se procederá de forma mensual a liquidar y devolver, si procede, las declaraciones por IVA. Mientras, las devoluciones del IRPF seguirán esperando todo un año. Esta es la verdadera igualdad fiscal entre patronos, (ahora llamados emprendedores), y trabajadores, (pronto nos llamarán productores, como cuando la oprobiosa). Y la Aido en Barbate, de miembra.

miércoles, 13 de agosto de 2008

ZAPATEADOS

El IPC de julio se dispara hasta el 5,3 %, lo cual supone un empobrecimiento real medio del 3% del total de sus ingresos para los más de 12 millones de trabajadores que no tienen cláusula de revisión salarial y para los dos millones y medio de funcionarios. ¡Menos mal que las revisadas tarifas eléctricas solo han supuesto una subida media del 9 % y no el temido 20 % del que se habló!.
Por el contrario la clase política de ese saco sin fondo que llaman autonomías se dispone a hincar el diente al presupuesto general del estado ya que no llegan a fin de mes con lo que dilapidan actualmente.
En el mismo sentido y a fin de liberar “recursos cautivos” por una fiscalidad coercitiva y confiscadora hacia los ricos, se va a suprimir definitivamente el Impuesto sobre el Patrimonio.
Y es que ya, hasta el “diario amigo” lo dice hoy bien clarito, “Zp última nuevas medidas liberalizadoras contra la crisis”, y, que yo sepa, liberalizar es lo contrario que socializar.
Me pregunto si contemplarán alguna medida liberalizadora que “libere” mas aun a los 36.000 parados que se han sumado a los 2,39 millones preexistentes que el paraíso económico liberal de Zp y Sebastián, Hidalgo y Méndez nos regalan a los que no tenemos de todo.

domingo, 10 de agosto de 2008

NOTA DOMINGUERA

Dice hoy Darío Fo en una entrevista en el periódico de Roures que “El problema es que los políticos, los medios de comunicación, los banqueros y los empresarios lo que están haciendo constantemente es crear una sociedad adormecida, una humanidad atontada, que no quiere ninguna preocupación”.
Lo que Fo y muchos otros ciudadanos medianamente despiertos sabemos, porque así lo demuestra la historia, es que antes o después los adormecidos se rebelan. La duda de este tiempo es si lo haremos antes de que la casa común, esta cosa más o menos redonda que llamamos tierra, la hayan convertido en inhabitable los políticos, los banqueros, los empresarios y sus aliados los medios de comunicación.
Finaliza la entrevista diciendo el lúcido dramaturgo que “El problema de fondo con esto es que intentan que no pensemos. Cada uno de nosotros somos responsables de la situación política que existe ahora mismo. La culpa siempre es tuya, porque no haces nada para que la cosa cambie y aceptas lo que te digan. Este es el problema de nuestra sociedad durmiente”.

miércoles, 6 de agosto de 2008

LA NACIONALIDAD DE LAS EMPRESAS

De nuevo, y tanto por circustancias personales que me dificultan, espero que pasajeramente, el dedicar tiempo a este blog, como por suscribir lo que Juan Francisco Martin Seco firma en Estrella Digital, reproduzco integramente su acertado articulo.
"La indignación de los patriotas se ha desatado una vez más. En esta ocasión, con el anuncio de que Chávez está dispuesto a nacionalizar el Banco de Venezuela, filial del Santander. “En el extranjero se está maltratando a las empresas españolas”. ¿Españolas? ¿No habíamos quedado en que con eso de la globalización las empresas no tienen nacionalidad?
En un orden económico presidido por la libre circulación de capitales, ¿cabe hablar de empresas nacionales y extranjeras? ¿Qué criterios emplear para clasificarlas en uno u otro grupo? Cuando todo español -si tiene dinero, claro- puede invertir por Internet en las empresas de Europa y todo europeo invertir en las que llamamos españolas, ¿podemos saber en qué manos está y de qué nacionalidad es el capital de, por ejemplo, las sociedades del Ibex? El mismo hecho de que el Banco de Venezuela pertenezca al Banco de Santander ¿no es señal clara de lo relativo que resulta asignar nacionalidad a las sociedades cuando son privadas? Las únicas empresas nacionales son las públicas. Quizás por eso Chávez y algún que otro mandatario latinoamericano se plantean nacionalizar las compañías estratégicas.
Cada vez son más los países latinoamericanos que están de vuelta de la aventura neoliberal, y sus poblaciones son conscientes del desastre al que les han conducido sus postulados. Por eso, aunque no les guste a los países desarrollados y a pesar de las presiones desatadas en contra por las fuerzas económicas, están eligiendo a mandatarios que, con todos sus defectos e incluso equivocaciones, quieren desandar el camino emprendido, en el convencimiento de que nada podrá ser peor que la situación a la que la globalización y el neoliberalismo les han abocado. Es en este escenario donde se encuadra el ansia de muchos países por recobrar las empresas vitales que fueron malvendidas al capital extranjero y que este explota con pingües beneficios y condiciones muchas veces leoninas para los consumidores y naturales del país.
Los voceros de la derecha española, que son muchos más de los que se confiesan tales, arremeten contra el Gobierno porque, según ellos, no defiende a las empresas nacionales. Quieren identificar los intereses del Banco de Santander, del BBVA, de Repsol, de Endesa, de Telefónica, etc., con los intereses de los españoles, cuando la gran mayoría carece de cualquier capacidad de ahorro y por lo tanto de jugar a la bolsa, e incluso aquella minoría que invierte en acciones lo hace, casi en su totalidad, en una cantidad tan nimia que sin duda resulta una exageración afirmar que sus intereses están unidos a los de estas grandes sociedades.
El llamado capitalismo popular es uno de los mayores embustes del neoliberalismo económico. Creado con el único objetivo de buscar la complicidad de un número mayor de ciudadanos, insuflándoles el espejismo de que, por el hecho de poseer unas pocas acciones de las empresas, sus intereses son los de éstas y los de sus grandes accionistas o gestores.
De tener algún interés en ellas, es mucho más como consumidores y usuarios que como propietarios. De nada les vale ganar unos cuantos euros en bolsa si la contrapartida va a consistir en mayores gastos al consumir los servicios que esas sociedades proporcionan. Nadie puede llamarse a engaño. Alguien, por ejemplo, va a pagar las revalorizaciones que se han producido en el sector eléctrico, y ese alguien no puede ser más que el consumidor, tal como lo estamos viendo, a través de notables incrementos en las tarifas y una mayor concentración en el mercado. Con la paparrucha del capitalismo popular se pretende que todos cerremos filas y defendamos el patrimonio de un número reducido de familias, identificándolo con el interés nacional. El interés de la mayoría de los españoles, que es el que tiene que defender el Gobierno, está más cerca del bienestar de los venezolanos que de los beneficios de los grandes accionistas, sean nacionales o extranjeros, de estas compañías. Incluso, una vez que estas empresas gigantes han sido privatizadas, al español medio poco le importa que el capital de la empresa que le suministra el gas o la electricidad, le vende la gasolina o le concede la hipoteca sea español o foráneo. Se van a portar de igual manera".

sábado, 2 de agosto de 2008

APUNTE SABATICO

Estamos en tiempos de incertidumbres hasta el punto de no tener claro, de forma colectiva, que es esto que nos soporta y a lo que damos vida. No sabemos que es España.
Unos dicen que es el sumatorio de los territorios autónomos mas o menos "des" o confederados, otros dirán que les importa un bledo España y que su nacion es la, para ellos, irredenta Catalonia o la Euskalerria eterna, algunos mas dirán que de Despeñaperros para abajo no es España, y seguro que los hay, espero que pocos, para los que España es hasta Flandes y el Milanesado. Y los que se hayan agarrado a aquello de que España es una unidad de destino en lo universal, deben seguir, absolutamente idos, dándole vueltas al cacumen tratando de entender ese galimatías huero.
No se si habrá muchos a los que, para empezar, lo que les importe sean las personas, vivan donde vivan, hablen lo que hablen, piensen lo que piensen y les hayan parido donde su santa madre haya tenido a bien, pero para todos aquellos que aun estén dando bandazos tratando de encontrar su España para imponérsela a los demás, sepan que hay quien a miles de kilómetros ya ha encontrado algo que sin duda alguna nos une a todos.
En Méjico alguien ha determinado que España apoya la privatización de la empresa mejicana del petróleo, y como yo no sabia que siendo español y viviendo en España, hablando castellano y no molestandome el uso de cualquiera otro idioma de los que aquí deberían hacernos sentirnos orgullosos, sea gallego, catalán, eusquera, bable, mallorquín o valenciano y por lo visto si me apuran huertano, pues que me alegro que todos estemos de acuerdo en esa transcendental puesta en común nacional.
Y es que señoras y señores, la muy lustrada señora vicepresidenta, o bien ha realizado consulta nacional respecto a esa privatización mejicana, consulta que a mi me ha pasado desapercibida hasta el extremo de no haber participado con mi opinión en tan grande evento, o es que esta señora, y me temo que con ella mas de uno de sus colegas zapateristas, se han creído que España son ellos.
Y hasta puede que lleven razón, porque, supongo, a la inmensa mayoría de los ciudadanos que a este gobierno pagamos impuestos, nos consideren o no españoles, nos importa una higa la tal privatización, con lo cual queda claro que no tengo acciones ni de Repsol ni de ninguna de las petroleras que para los zapateristas pudieran ser la España que a ellos les importa.