lunes, 8 de febrero de 2010

DESMONTANDO MENTIRAS (y II)

En el enlace que sigue (http://www.elplural.com/opinion/detail.php?id=43090), Vicent Navarro da cumplida cuenta de la falacia mas extendida respecto a la “necesaria” reforma de las pensiones. La falsedad por la cual la mayor esperanza de vida de la población española hará que dentro de cincuenta años, -nada más y nada menos-, el sistema de protección publico quiebre.
En ese recomendable articulo se desmonta el castillo de mentiras que desde las conveniencias del gobierno y las apetencias del capital han difundido como artificial y falso sustento de sus pretensiones, y aprovechando la desinformación generalizada sobre este tema y usando datos y estudios tendenciosamente manipulados, parecen estar consiguiendo que cale en algunos sectores de la población la aceptación de unas medidas que son exclusivamente imposiciones del capitalismo nacional y de sus aliados los especuladores financieros internacionales.
Ya no cabe ninguna duda sobre esta afirmación. El propio Zp, en la reciente reunión con los sindicatos, confesó que las medidas restrictivas que pretenden aplicar a las pensiones publicas están únicamente concebidas para calmar a los mercados internacionales que las reclaman como exclusivo mecanismo de disminución del gasto publico.
En esta situación, desmontada la excusa del crecimiento de la esperanza de vida como causa inicial de un incremento desmesurado de nuevos perceptores de pensiones y confesada la ignominia de a quienes atiende preferentemente este gobierno, deja de ser imprescindible, pero no innecesario, el plantear una de las grandes ausencias que incluso los que desde el primer momento se han opuesto a la reforma parecen olvidar o lo que sería peor silenciar y ocultar, que el sistema de protección social español cuenta como todos los presupuestos con dos grandes apartados, los gastos y los ingresos.
Pareciera que estando solo interesados en disminuir el gasto, en reducir las pensiones, solo cupiera tal medida si de mantener la estabilidad económica y financiera del sistema de protección social se tratara, por lo que una vez más se demuestra su categoría de miserables mentirosos, ya que si realmente quisieran mantenerlo actuarían sobre los ingresos del sistema, sobre las dos fuentes de financiación del mismo, las cuotas patronales, sistemáticamente reducidas en los últimos años, las cuotas obreras, que por el contrario jamás se han revisado a la baja, y las aportaciones del Estado que vía impuestos y durante toda la historia de la Seguridad Social, -excepción hecha de los años 2001 a 2009, época de superavits-, se han venido aportando para que la Seguridad Social pudiera cumplir con los fines que la Ley de asigna.
Cabe en este punto recordar una decisión política en las antípodas de las que pretende tomar Zp. Fue la adoptada por Felipe González en 1983, época de crisis política y económica, y que como todos sabemos consistió en universalizar los derechos de protección social y sanitaria a todos los ciudadanos españoles.
Esa medida, corazón de la socialdemocracia, supuso de un día para otro el multiplicar por dos el presupuesto de la Seguridad Social y multiplicar por cinco el déficit de las cuentas de la Seguridad Social, pero como el sentido de la coherencia política y de la justicia social dominaban en aquel entonces tanto en el gobierno como en el conjunto de la sociedad española, la consiguiente subida de cuotas y de impuestos solo obtuvo el rechazo de los que siempre han rechazado la acción protectora del Estado, de los que siempre han defendido la ley de la selva, la ley del mas fuerte en aspectos económicos, esos mismos que hoy, a su neoconservadurismo, añaden con tanta incoherencia como desvergüenza sus demandas de subvenciones y ayudas públicas.
Por todo lo anterior hay que exigir, sea cual sea el gobierno de derechas que suframos, que nos digan la verdad, que el sistema de protección social ha de ser intocable, y que de ser necesario aportar fondos estatales para su mantenimiento tienen al alcance de su mano el aflorar hasta un 26 % del PIB que en la economía sumergida dicen los inspectores fiscales que hay en la actualidad. De esta forma, quizás, pudiera evitarse el tener que emitir deuda publica este año 2010 por valor de 211.500 millones de euros, que, a las que estamos, aun no nos han dicho a qué destinarían esos recursos así captados.
Aunque es verdad que somos cada vez más los que no necesitamos que nos digan por qué y para quienes se endeudan. Tras sus mentiras sobre la jibarización de las pensiones, sus intenciones están clarísimas. Mas dinero para sus amos, que los paganos parece que aguantamos sumisos lo que nos echen.

jueves, 4 de febrero de 2010

DESMONTANDO MENTIRAS (I)

Dice doña Elena Salgado que lo de ampliar a 25 años el periodo de calculo de la base reguladora de las pensiones públicas que no va en serio, que es solo una simulación. Y yo la creo.
La Real Academia de la Lengua Española dice lo siguiente respecto al vocablo simulación:” Alteración aparente de la causa, la índole o el objeto verdadero de un acto o contrato”. En otras palabras una simulación cual la ministra dice que es la contenida en el documento titulado “Actualización del programa de estabilidad, España, 2009-2013”, ha sido una simulación que en el ámbito del derecho podría calificarse como simulación fraudulenta, ya que la única que ejerce una simulación es la propia ministra, quien al afirmar lo que mantiene solo pretende en realidad engañar a todo el que la escuche.
El mencionado documento es, como su titulo dice, una actualización obligada de otro anterior, que basado en datos y previsiones de futuro tan irreales como optimistas, y hoy superadas para mal por la realidad, que fue exigido por la Unión Europea ante el cariz que tomaba la economía nacional española. Por ello, esta ultima actualización, -por el momento-, no tiene nada de simulación, por el contrario es todo un ejercicio de programación económica gubernativa para el periodo contemplado, programación que responde a una determinada visión política, aquella que contempla en exclusiva la regeneración de los excedentes empresariales, a cuyo fin subordina toda la actividad económica, financiera, presupuestaria, fiscal, y de acción social que a través de los presupuestos generales del Estado y de la Seguridad Social, el actual gobierno se compromete a desarrollar a fin de obtener el visto bueno, y se supone que el respaldo del conjunto de los socios comunitarios.
En pocas palabras el documento que contiene el compromiso zapateriano de ampliar tanto la edad de jubilación como incrementar en una década, (textual), el actual periodo de calculo para la determinación de las pensiones, no tiene nada de ejercicio de simulación, es un compromiso del gobierno, de un gobierno que como de costumbre miente a sus ciudadanos y que trata de condicionar con tal documento a los que en sede parlamentaria les corresponde tomar o no tal determinación, los miembros de la Comisión del Pacto de Toledo.
Si hace unos días los anuncios de reformas del sistema de protección social intentaban justificarlos en una supuesta insostenibilidad de las cuentas del mismo, tras la afirmación del Ministro de Trabajo, “las cuentas de la Seguridad Social tienen una salud de hierro, y en este año 2010 contemplamos cerrar el ejercicio con un superávit equivalente al 0,4 % del PIB”, y a la vista del programa de estabilidad económica, -simulada o no-, queda en evidencia que de lo que se trata es de proseguir con la disminución del gasto social, con la apropiación indebida de la mayor parte de los superávits del sistema y utilizarlos en amortizar deuda, inyectando mas dinero de los trabajadores a los bolsillos de aquellos que configuran y condicionan la economía española. Economía de la que, para estos progresistas retrógrados, no forman parte ni los cinco millones de parados, ni los 8 millones de pensionistas, ni los 18 millones de trabajadores en situación de alta en la Seguridad Social a quienes pretenden seguir exprimiendo para mayor disfrute de sus amigos ladrilleros y políticos metidos a “cajeros”.

Ladrilleros y banqueros de los cuales esperan y desean, como los mendigos en las puertas de las iglesias, que dios se lo pague. Y en cuestiones de dineros, en España todos sabemos quienes son los dioses en los que estos creen y a quienes hacen estas ofrendas. O es necesario recordar la ascensión a los cielos del dinero del Sr. Taguas, ex jefe de gabinete del presidente de gobierno y actual representante de la patronal ladrillera.

martes, 2 de febrero de 2010

INDIGNACION, PREOCUPACION, TEMOR Y PANICO ( y III)

Sin tener que esperar a que el anterior cúmulo de despropósitos sociales se complete, a día de hoy todos los pensionistas ya han comprobado como su capacidad adquisitiva ha disminuido, tanto por el incremento de las retenciones de Hacienda como por la escalada de la inflación del mes de enero, mes que con las rebajas habitualmente presenta incrementos de IPC negativos pero que por la decidida y obediente actuación de las petroleras al servicio del gobierno han subido los precios de carburantes mientras que en el resto de Europa estos han bajado.
Por delante veremos como se prosigue con los ataques al sistema de protección público al cual se le obliga a costear las conveniencias laborales de las grandes empresas incluso de aquellas que cuentan con beneficios, ya que los ERE´s, las jubilaciones anticipadas colectivas y la condonación y aplazamientos de pagos a la S. Social no son otra cosa que disolventes de la base económica del sistema.
En no más de unas semanas veremos como se competa el asedio a los trabajadores con la ya anunciada reforma laboral, reforma que como todas las que la han precedido han sido para reducir derechos y salarios y ampliar las formulas de dominio y explotación de los trabajadores, especialmente a los que pertenecen a esa generación, la mejor formada de la historia, y que en justa correspondencia a su preparación y esfuerzo cuenta con un 40 % de paro entre los menores de 25 años.
Para finalizar, en julio, y puesto que los zapateristas no están dispuestos a hacer reforma fiscal alguna que consiga aquello que la constitución establece, que cada uno aporte al estado en función de su capacidad económica, van a subir el mas progresivo y progresista de los impuestos, el IVA, con lo cual habida cuenta de las “sustanciosas” subidas salariales que se están aplicando a los trabajadores, estos habrán de soportar dos puntos mas de gasto en todo producto que consuman.
Como se ve todo responde a una concertada actuación de quien sin conocimientos ni capacidad, pasa del extremismo verbal, solo verbal, acerca de su defensa de los que menos tienen a aplicar al 110 % las recetas neoconservadoras que hasta su idolatrado Obama ha repudiado.
Ya no cabe duda alguna sobre la naturaleza política y personal de quienes así actúan, no cabe átomo de credibilidad sobre quienes dicen preocuparse por mantener de cara al futuro el sistema de protección social. Mienten, pues si cierto fuese lo que afirman, estando lejano el gasto social español de la media de la UE, reestablecerían el sistema de financiación de la seguridad social mediante aportaciones desde los presupuestos generales del estado, -es decir, vía impuestos-, como se ha venido haciendo siempre cuando la S. Social tenía déficits, lo cual supuso el establecimiento de una deuda que la S. Social mantiene con el Estado y que año tras año amortiza dotando esa partida en sus presupuestos. Pero es que estos usurpadores de la izquierda en forma alguna aceptaran que es vital para la sociedad española no solo el mantenimiento de las prestaciones que el sistema ofrece, es que rechazan que es imprescindible incrementarlas para que la desagregación social y la marginalidad no crezcan.
Mas que nunca hoy hay que rechazar que los que provocaron la crisis sean a quienes el Estado atienda con los dineros que los trabajadores le aportan tanto en las cuotas de la S.S. como en los impuestos directos e indirectos que solo ellos pagan.
En estas circunstancias es por lo que me invadió la indignación cuando, ya hace mucho tiempo, comprobé que mentían y engañaban hasta en lo más nimio.
Me preocupé cuando constaté que haciendo lo contrario de lo que decían atacaban a los más débiles.
Hoy, me temo que, en tanto los trabajadores no reaccionen en contra de estos abusos, los gestores gubernativos de los oligarcas proseguirán en su saqueo de nuestros dineros y derechos, por lo que tengo pánico a que el futuro de nuestros hijos y nietos pueda albergar la explosión social que en justicia se están mereciendo.

lunes, 1 de febrero de 2010

INDIGNACION, PREOCUPACION, TEMOR Y PANICO (II)

Cualquiera que haya leído el documento que aprobó el Consejo de ministros habrá podido diferenciar dos partes, la primera dedicada a intentar justificar el recorte de pensiones ya expuesto, a identificar a los trabajadores autónomos como los grandes defraudadores del sistema de pensiones publico y a establecer un mecanismo de excepcionalidad para que los directivos de las empresas, aquellos que no están afectados por los convenios colectivos sean los únicos que puedan acceder a prejubilaciones voluntarias individuales, mecanismo expresamente vetado al resto de los trabajadores. Otra prueba mas de a quienes atienden con esmero y delicadeza en contraste con lo que aplican a los que menos tienen.
La segunda parte del documento se afana en establecer cuantiosas razones para que cunda la certeza entre la población por la cual el que no acuda desde ya a lo que eufemísticamente llaman previsión social complementaria, -fondos de pensiones privados-, habrá de atenerse a las consecuencias de llegar a la vejez y cobrar una cada vez mas ridícula pensión publica.
Dan así cumplimiento los zapateristas a la mas permanente y sustanciosa de las demandas empresariales, que ni el propio Aznar se atrevió a realizar, aplicarnos una privatización encubierta de la seguridad social. Para ello ha sido necesario en primer lugar asustar a la clase trabajadora respecto a su futuro económico tras la jubilación, para lo que afirman que el actual sistema no es sostenible, después, apoyándose en estudios actuariales y demográficos que jamás en el pasado han acertado ni una sola de sus predicciones afirman que la seguridad social no tendrá ingresos suficientes dada la configuración de la pirámide de población, para finalmente y con ambos ingredientes alargar la edad de jubilación, ampliar el plazo que de 15 años hoy se aplica para el calculo de la base reguladora, -reducción generalizada de todas las pensiones venideras-, y con todos estos ingredientes más las futuras reducciones de cuotas patronales, estar en condiciones de inducir si no obligar a que parte de los salarios de los trabajadores acaben en manos de aseguradoras privadas.
De este conjunto de actuaciones se derivaran dos sabrosísimos efectos, uno al bajar la cuantía de las pensiones e incrementarse las bases mínimas y máximas de cotización, aunque el paro se mantenga en los actuales niveles, y a decir del Secretario de Estado de Hacienda así será, los ingresos de la S. Social se mantendrán mientras que el gasto en pensiones se reducirá y el acceso a las prestaciones se retardará tanto cuanto alarguen la edad de jubilación. Así los superavits de la S. Social podrían mantenerse en el futuro inmediato y por lo tanto esa fuente de financiación del gobierno puede seguir fluyendo y transfiriendo dinero de los trabajadores a los bolsillos de los poderosos, cual ha sucedido en estos años pasados, en los que mas del 40 % de los superavits habidos han acabado, no en el fondo de reserva de la S. Social, sino que en la “acción económica discrecional” del gobierno, o sea que han acabado en los bolsillos de ladrilleros y banqueros amigos.
De otro lado la actual campaña de desinformación y atemorización acabará dando los frutos esperados por la banca, ya que la inseguridad en el empleo sumada a la inseguridad propagada respecto al futuro de las pensiones publicas, inducirán a muchos trabajadores a depositar parte de sus salarios en manos de los que han provocado la crisis que no son otros que los que saldrán beneficiados de la misma con la inestimable pero si pagadera ayuda de este gobierno reaccionario.

viernes, 29 de enero de 2010

INDIGNACION, PREOCUPACION, TEMOR Y PANICO. (I)

Que una vez más roben a los que menos tienen para dárselo a los que nadan en la abundancia, a cualquier biennacido ha de provocarle, al menos, indignación, ya que no otra cosa hacen cuando de las cuotas aportadas a la seguridad social, convertidas al final del año en superávits, pasan a convertirse en dinero que la derecha gobernante destina a amortizar deuda adquirida para ayudar a los banqueros o directamente la destinan a seguir dotándoles de dinero barato que esos bancos y cajas receptadores utilizan para prestarlo en el interbancario a intereses superiores a los que lo reciben del gobierno de Zp.
Que el día en que se conoce el resultado de la EPA correspondiente al cierre del año 2009, la cual demuestra que al menos tenemos 4,3 millones de parados y 1,2 millones de hogares en los que todos sus miembros están en paro, ese mismo día en el que se apropian de 6500 millones de euros de la Seguridad Social, acometen otra “reforma” de las pensiones por la cual todos los que hoy tengan menos de 50 años habrán de trabajar dos años más para tener derecho a la totalidad de la pensión de jubilación que en su momento les corresponda.
De la misma forma, atacando a los que menos tienen y tendrán, los futuros pensionistas, han decidido ampliar de 15 a 20 años el periodo de cálculo que determina la base reguladora de las pensiones de jubilación, lo cual ha de suponer una disminución de las pensiones futuras de al menos un 20 % como media.
Como lo anterior les parece insuficiente para contener su avaricia, su servilismo a la banca y su afán de rapiña de lo que el antiguo estado de bienestar, pagándolo, dotaba a los trabajadores, se aprestan a modificar las pensiones de viudedad, las mas ínfimas, las peor dotadas económicamente y las de orfandad, sustituyéndolas por un pago único que, a semejanza de lo que hacen en Alemania, donde la integración de la mujer en el mundo laboral es mucho más antigua y más numerosa que en España, tuvo como resultado la práctica inexistencia de mujeres viudas sin cotizaciones sociales al sistema de protección público alemán. No como aquí, que la recentísima incorporación parcial de la mujer al mundo del trabajo por cuenta ajena, hace que se mantenga un elevadísimo número de hogares en los que las pensiones de viudedad vitalicias son la única garantía de supervivencia, cuasi paupérrima, de tales hogares.
Pero no les importa nada que no coincida con los intereses de los oligarcas españoles y europeos que les han conminado a reducir el déficit público al 3 % del PIB para el año 2013, para lo cual dicen que ahorrarán 50000 millones de euros de gasto público. Hoy sabemos de dónde y a costa de quienes se disponen a ahorrar.
Dejo para mañana la parte más ofensiva del documento que ha aprobado el consejo de ministros, aquella en la que tras establecer las formulas, ya referidas, del atraco a los presentes y futuros pensionistas, se disponen las bases del negocio de protección “complementaria” privada que bancos y aseguradoras, tanto monta, les vienen demandando a los políticos desde hace décadas y que solo ahora, con la derecha más falsaria y corrupta ideológicamente que en el gobierno de España hemos tenido, van a conseguir al fin, vampirizando el escueto estado de bienestar que por primera vez los antiguos ciudadanos españoles, hoy siervos del sistema, empezábamos a disfrutar.