martes, 16 de febrero de 2010

¿SOCIALISTAS POR EL CAMBALACHE?

Vaya por delante mi respeto por todo lo que desde dentro del PSOE suponga la mas mínima discrepancia con el liberalismo zapaterista. Pero junto a ese respeto ha de estar la coincidencia o la distancia hacia lo que los discrepantes puedan plantear.
Dicen que en el seno del PSM, hay un colectivo de militantes, unos doscientos, que de autodenominan Socialistas por el Cambio y que preocupados por el negro futuro político de su partido reclaman a su secretario general, -el nunca suficientemente mal ponderado Tomas Gómez-, que atienda al grupo socialista de la asamblea de Madrid, ya que al parecer lo tiene bastante olvidado, y que se inicie un periodo de actividad interna que acabe en elecciones internas, las famosas primarias, para elegir a los candidatos cabezas de listas.
Hasta aquí no tendría mucho sobre lo que discrepar si no fuese porque los demandantes de esas elecciones primarias ya han desperdiciado dos ocasiones de reclamarlas, y no a Tomas Gómez, sino a quien digitalmente le catapultó desde Parla a Madrid, el mismísimo Zp.
Pero sucede que lo que reiteradamente tiene mas sustancia política en los manifiestos y escritos de los mas conspicuos “cambistas”, los diputados autonómicos Oscar Blanco y Cesar Giner, es la incoherencia existente entre sus planteamientos políticos y la practica que propugnan, ya que tras rechazar la actitud del secretario general del PSM por su blandura respecto al adversario político, tras demandar actitudes mas acordes con la tradición socialdemócrata y sus valores, tras defender el valor cohesionante de lo público y especialmente de aquellos sectores que han de soportar la acción redistributiva del estado, sanidad, educación y protección social, tras defender estos aspectos básicos y esenciales de la socialdemocracia, sorprendentemente se declaran defensores de que todo ello se inscriba en “las políticas y actitudes del Gobierno de España” y “dentro del modelo de economía sostenible y de las directrices para la reforma laboral propuestas por el Gobierno de España”.
Desde mi punto de vista no cabe mayor muestra de incoherencia, o peor aun, de ceguera política, ya que el tiempo y los hechos de los gobiernos de Zp han demostrado que en su acción gubernamental no se puede reconocer ni la más mínima traza de alguno de los valores que han identificado siempre a la izquierda.
Añoran los manifestantes los tiempos en los que con Simancas al frente del PSM, se pudo gobernar la Comunidad tras haber presentado al electorado un programa nítidamente socialdemócrata y afirman que entonces “la militancia aposto por la socialdemocracia frente a un socialismo descafeinado”. Es esta añoranza la que les hace olvidar que, aun siendo cierto lo que en este punto afirman, ellos mismos, los que hoy reclaman firmeza socialdemócrata y primarias, apoyaron por dos veces, en dos congresos, al candidato de Zapatero.
Por todo lo anterior estimo que las cosas del PSM y las de estos chicos no están nada claras, es más, tienen tal oscuridad conceptual que aun no han llegado al punto de reconocer y después aceptar que allá donde esté Zp solo los brotes, mas azules que verdes, del liberalismo económico podrán surgir.
Debieran plantearse los Socialistas por el Cambio, en lugar de disquisiciones sobre si el electorado es de derecha o de izquierda, si ellos son de los que afirman que subir impuestos indirectos es de izquierda o si también lo es el bajar los directos, si bajar las pensiones está en consonancia con la extensión del estado del bienestar. Debieran interrogarse si lo que está sucediendo, que el coste de la crisis lo estén pagando solo los trabajadores, es coherente con sus afirmaciones respecto a la recuperación de la credibilidad del socialismo democrático en Madrid.
Claro que estas conclusiones y estas interrogantes, de plantearlas en público les conducirían al ostracismo y al exilio de la política institucional. Y me temo que a tanto no llega su discrepancia. Les delata el que por algún resorte mental, mas intuitivo que razonado, los Socialistas por el Cambio siempre afirman, en el frontispicio de sus escritos, que el futuro electoral del PSM es como el del “cocinero, cocinero” de la antigua canción de Antonio Molina….muy oscuro, aun no trabajando en el carbón.

lunes, 15 de febrero de 2010

NO AL PACTO DEL CAPITAL

Ante el desconcierto del gobierno, su manifiesta inutilidad y su rendición a las ordenes emanadas de los centros del poder capitalista internacional, parece que entre los mas seráficos ciudadanos se está extendiendo la especie, claramente antidemocrática, por la cual la salvación de la economía española pasa necesariamente por un pacto entre los que por acción y omisión han propiciado la crisis, gobierno, oposición, patronal y sindicatos, quienes insatisfechos siempre, están promoviendo que las consecuencias de su desastre económico solo la estén pagando los trabajadores.
Cualquiera que recuerde el pasado obtendrá las claves de lo que pretenden hacer ahora. Pretenden reproducir unos pactos que impidan cualquier respuesta social que pudiera poner en peligro sus ansias de enriquecimiento a costa de los que ellos mismos están arrojando a la miseria económica y social.
No sé si lo expresado por el Jefe del Estado responde a iniciativa y pensamiento propio o a mandato del derrotado gobierno zapaterista, pero tanto da. La clave está en el objetivo que pretenden alcanzar, silenciar a la clase trabajadora, mantener e incrementar sus beneficios aplicando las recetas del capital internacional, disminuir la dimensión social del estado, y delinear un futuro que impida los avances sociales que hasta no hace tanto se estaban produciendo en casi todo el mundo.
El antecedente histórico de los llamados Pactos de la Moncloa, expuesto como una necesidad nacional para mantener y alcanzar la plena democracia ocultaban un amplio recetario de índole laboral y económica que permitió un crecimiento económico que como en todos los casos de la economía capitalista no afectó de forma equilibrada a los que a tal crecimiento cooperaron.
Hoy, rememorando aquel hecho, pretenden vendernos que la situación política demanda soluciones de este tipo, pretenden convencernos de que es necesario el consenso, cuando de lo que se trata es de establecer la antiguas bases de explotación del trabajador y recuperar los mas desreglados privilegios de los negociantes, que no empresarios, españoles. No es la situación política la que demanda tal degeneración democrática, son sus apetencias económicas y de dominación social las que quieren, de nuevo y con la complicidad de los actuales progresistas, imponernos su dictadura económica.
Mantengo que ese tipo de pactos es antidemocrático ya que las reglas del sistema tienen establecido como actuar en casos de crisis políticas, y como lo que sufrimos es una crisis económica y social, lo que corresponde es aplicar la constitución. Es decir si tenemos un gobierno que ni sabe, ni quiere, ni puede solucionar la crisis social causada por la crisis económica, se impone la convocatoria de elecciones generales. Esta es la única salida legal y constitucional aceptable, lo demás son apaños que solo beneficiarán a los que tal atajo constitucional proponen, la clase política, institucional, económica y sindical que todos sufrimos.
No cabe prestar oídos a ese argumento de cobardes por el cual peor les iría a los trabajadores con gobiernos del PP. A los trabajadores siempre les ha ido mal cuando las derechas, las de derecha y las de izquierda, han soslayado la inmensa mayoría del contenido social de nuestra ley de leyes, por ello hay que exigir la aplicación de ese mecanismo constitucional y ya que nos obligan a aceptar el riesgo de sustituir a un gobierno de renegados socialdemócratas que solo aplican recetas derechistas por un gobierno de derechas tal cual, hemos de tener muy claro que de nuevo así se abriría la posibilidad de comprobar que es necesario un cambio de rumbo político que a los españoles nos dotase de nuevos partidos políticos que fuesen simplemente honrados y leales con sus principios y con sus votantes.
Esta es la más grande esperanza que cabe albergar ante una crisis que, si se resolviese como todas las anteriores, pacto subterráneo entre todos los componentes de la derecha social y económica, condenará a las generaciones futuras a la supeditación económica, laboral, e incluso política e intelectual de por vida.

domingo, 14 de febrero de 2010

EPPUR SI MUOVE

Según la tradición, fue Galileo Galilei quien la pronunció tras tener que retractarse de su teoría heliocéntrica bajo la amenaza de muerte con la que un tribunal de la “Santa” Inquisición le conminaba a, "libremente", adoptar.
Hoy ante los numerosos tribunales públicos, tan inquisitoriales como antaño lo eran los de la iglesia, sigue habiendo pequeños, o no tan pequeños, Galileos que rechazan las conveniencias oficiales exclusivamente orientadas a mantener y ampliar los privilegios de los poderosos que hoy componen esos tribunales represores del conocimiento y de la libertad.
Es por esto que reproduzco a continuación el manifiesto que ha emitido la XIIª Jornada de Economía Crítica celebrada en Zaragoza.
La crisis es sistémica, financiera, económica, ecológica y social. Es una crisis del Capitalismo. Se desencadena en el ámbito financiero y en España actúa sobre unos fundamentos económicos precarios, mantenidos durante las décadas precedentes e impacta sobre un modelo específico, inviable ecológica y socialmente a medio y largo plazo. Es totalmente erróneo e interesado atribuir la causa de la crisis económica española al mercado laboral y al gasto social.
La política seguida por el gobierno español hasta 2010 ha estado caracterizada por dos rasgos. Primero, la utilización errática y regresiva de la política fiscal. Segundo, un discurso, más ceremonial que operativo, sobre la necesidad de cambiar el modelo económico español, sin plantear los cambios radicales necesarios.
No es admisible mantener un tipo de regulación que permite a los sectores financieros internacionales - principales beneficiarios de la mayor parte del gasto público – continuar con actuaciones especulativas y que, al mismo tiempo, degrada el trabajo, las relaciones y los derechos laborales y recorta el gasto social.
Por estas razones, la Asamblea de las Jornadas de Economía Crítica propone:
1.- Abordar con visión integral los problemas y la orientación de la economía española: con criterios de sostenibilidad ecológica, de reparto justo de la renta y del tiempo de trabajo, reconociendo el cuidado de las personas que tiene lugar en el ámbito doméstico.
2.- Considerar que el objetivo de las políticas públicas ha de ser el bienestar y la sostenibilidad y no el aumento del Producto Interior Bruto
3.- Establecer una política de gasto público para crear empleo de calidad y defender las condiciones laborales y de vida de los colectivos especialmente golpeados por la crisis.
4.- Poner en marcha una reforma fiscal progresiva que aumente los ingresos públicos y acabe con el fraude fiscal.
5.- Desarrollar una política de inversiones y servicios públicos acorde con las necesidades sociales y medioambientales.
6. Reestructurar el sector financiero con regulación efectiva, una banca pública y control social de las cajas de ahorro.
7. Fortalecer el sistema público de pensiones de forma que garantice un nivel de ingresos digno a la ciudadanía.
8.- Adoptar una postura decidida que rompa las restricciones actuales de la UE (Pacto de Estabilidad, presupuesto insuficiente,…), para adoptar una política económica que oriente los procesos económicos al servicio de las personas.
9.- Revisar y modificar la enseñanza de la economía, ya que la economía convencional y el fundamentalismo de mercado, dominantes en todos los niveles educativos, han favorecido la situación de crisis actual y la marginación de modelos y propuestas económicas sostenibles y de futuro”.
Zaragoza, 13 de febrero de 2010

viernes, 12 de febrero de 2010

PREGUNTAS INGENUAS Y RESPUESTAS “ODIOSAS”

Como tantos otros días ni me han entrevistado los de algún periódico digital facha, ni he inaugurado nada junto a supuestos adversarios políticos, ni tan siquiera estoy teniendo un día agobiante de trabajo y ocupaciones. Está siendo un día de lo más normal, y si se quiere hasta de lo más anodino.
Claro que esa atonía, ese discurrir por el tiempo sin mirarme al espejo y sin aplaudirme a mí mismo, me ha conducido, como en tantas otras ocasiones, a hacerme algunas preguntas que a continuación reproduzco y que como se verá son de lo más heterodoxas, si desde el zapaterismo se contemplan. Ahí van.
Resulta que dicen que el mayor problema que tenemos como país es el alto déficit presupuestario y la “enorme” deuda pública. Pues si esto es verdad, ¿cómo es que se presupuestan para este 2010 más de 74000 millones de euros en emisiones de deuda pública los cuales cooperarán decisivamente a que el déficit presupuestario se dispare aun más?. Y mucho más importante que lo anterior, ¿a que se van a destinar los 74000 millones de euros?
Respuesta, (mi respuesta): Dado que los ingresos fiscales están de capa caída ya que las grandes empresas no pagan impuestos, que los más pudientes cuentan con vericuetos legales para evadir la obligación de cooperar al sostenimiento del Estado, y que los que si pagamos impuestos estamos al borde de la asfixia económica, -bajos salarios, hipotecas eternas e inseguridad laboral- pues que los ingresos fiscales derivados del consumo se han desplomado hasta el punto de que se han visto obligados a subir el tipo del IVA a fin de incrementar un poco la recaudación. Y es que estos representantes de la economía nacional, la de los poderosos, han determinado que emitir más deuda para seguir ayudando a los que más tienen es la única fórmula que aceptan y se disponen a aplicárnosla.
Les da exactamente igual que las generaciones futuras carguen con el pago de la deuda que la avaricia e ineptitud de sus amigos los “Cajeros” está provocando, y les da exactamente igual porque lo que es evidente es que los dineros obtenidos por ese procedimiento no los van a destinar a mejorar la sanidad, ni la educación, ni las pensiones, ni las prestaciones por dependencia, ni las prestaciones por desempleo. No, la totalidad de esas emisiones de deuda, mas aquellas otras cantidades que puedan detraer del sistema de protección social irán a parar a los bolsillos de los insaciables depredadores de siempre a cuyo servicio están.
Por lo anterior cabe preguntarse si no existen otras soluciones que corten la sangría e inestabilidad económica que provocan las transferencias de dinero público a esos bolsillos, y la respuesta es sí. Existen otras soluciones. Son las que en los países serios aplican desde hace décadas.
Allí no admiten la economía sumergida, el fraude fiscal es reprimido con toda la fuerza de la ley, persiguen a los evasores fiscales y a las fortunas depositadas en paraísos fiscales, y sobre todo cuentan con una fiscalidad que hace cierto lo que aquí solo se puede declamar, que no practicar, aportar al Estado en función de la capacidad económica de cada uno.
España se encuentra muy por debajo de la media de la Europa de los 15 en cuanto a presión fiscal, en torno a 10 puntos sobre los respectivos PIB, pero es que en gasto social, la distancia que nos separa de la media esos países de referencia es de más del 40 % y aumentando. Pero que nadie piense que para corregir estas desigualdades se decidan a efectuar una autentica reforma fiscal tan revolucionaria que sea simplemente constitucional.
Hoy ya sabemos que hasta en Grecia, un tal Papandreu, que se dice socialista que no progresista, está implantando una reforma fiscal a fin de que todos paguen impuestos con el objetivo de recuperar el equilibrio económico, tanto en las cuentas publicas como en la actividad del conjunto de la economía griega. Mientras, aquí, ante la desconfianza que están provocando en los mercados financieros las medidas del gobierno zapaterista, la ministra Salgado ya nos anuncia que están contemplando una lejana subida de impuestos y posiblemente, una bajada de los salarios de los empleados públicos. O sea que planean volver a atracar los bolsillos de los de siempre.
Ultima pregunta, ¿se explican Vds. ahora el por qué del continuado apoyo de los dos grandes banqueros a Zp?

miércoles, 10 de febrero de 2010

EL SILENCIO DEL REBAÑO

En un primer momento, lo que ayer sucedió, aun sin sorprenderme, me provocó esa sonrisa que el ridículo ajeno a veces causa, pero de inmediato desapareció y dio paso a la indignación a la que, otra vez más, los representantes de la voluntad popular, sector Zp, pretenden acostumbrarnos.
Me estoy refiriendo a la reunión ecuménica de diputados, senadores y eurodiputados y en la que, a decir de la prensa, se representaron todas las “virtudes” con que se adorna el zapaterismo “democrático”.

El líder, dicen que desgranó todas las buenas razones que respaldan en la excelencia a todas y cada unas de las determinaciones que estudiadas, valoradas, planificadas y finalmente adoptadas por su gobierno han cooperado a que la opinión publica nacional y extranjera estén, como un solo hombre, respaldando toda esa panoplia de medidas que enraizadas en la mas pura y tradicional izquierda solo están orientadas a alcanzar el bienestar de los trabajadores a quienes ellos representan en exclusiva.
Tan firme, convencida y plena de valores socialistas fue su intervención que a pesar de que hubo decenas de manos alzadas en petición de palabra, solo a tres les fue concedido tal privilegio, tres aforados que comulgan al 110 % con lo que en cada momento diga el líder.
Así, los tres intervinientes hicieron profesión de fe en el zapaterismo, en el laico y en el confesional, sea este luterano, católico, o islamista, se juramentaron para configurar un bloque resistente a los embates de los adversarios antipatriotas que se confabulan en el asedio y certificaron que subir impuestos a los que menos tienen es tan de izquierdas como bajárselos a los que nadan en la abundancia.
Todos los presentes respaldaron sin fisura alguna que bajar las pensiones, prolongar la vida laboral y privatizar parte de la protección social pública es tan de izquierdas como lo contrario y que incrementar la deuda del Estado hasta alcanzar el 74 % del PIB para ayudar a la banca, es perfectamente asumible desde la más elemental óptica solidaria, mientras que hacerlo para mantener el estado de bienestar es reaccionario y de un capitalismo selvático y sin futuro.
Lo que en ningún rincón de la prensa se valora suficientemente es el total grado de coincidencia que los presentes mostraron para con su líder, grado de coincidencia histórico que rompe la indeseable imagen de discrepancias, matices, corrientes de pensamiento y banderías con que se ha identificado históricamente a la izquierda, lo cual supuso que en su intervención final el “lider” agradeciese ese apoyo, esa coincidencia que según él, nadie en el partido ha tenido en tal grado, lo cual, dijo, le impulsará, con mas bríos, a mantener el proyecto que les identifica.

Me confirman que ni uno solo de los cebados corderos tuvo la decencia y la dignidad de no traicionarse a si mismo. Olvidan que el cebadero antecede al matadero.