Vayan por delante mis disculpas por los errores que en mi análisis de ayer, a los ojos de algunos, pude haber cometido, y junto a estas disculpas, otra más correspondiente a la petulancia que a continuación voy a cometer, el vanagloriarme de haber acertado en mis teorías a los ojos de la mayoría que hoy opina respecto al “zapaterazo” de ayer.Sabido ya que la situación de la economía española es idéntica que la griega y que por eso los especuladores la han atacado a fondo, hasta el punto de asustar a la derecha europea, que teme por su euro, y hasta el extremo de que esta, Merkel y Sarkozy, han acudido a Obama rogándole que le apriete las tuercas a su “hooligan” Zp. Por eso estimo conveniente y hasta necesario el valorar lo que los progresistas, sector política y sector prensa, hoy se niegan a hacer, qué repercusión real tendrán las medidas adoptadas en la economía real del país, en la generación de empleo, en el incremento de la actividad económica, en los ingresos fiscales, en la balanza comercial, etc, etc, es decir, en todos los factores que hacen que España esté sumida en la mas profunda crisis económica y social de los últimos treinta años.
Para ello es necesario acudir a los números, y les prometo que no serán muchos.
En primer lugar unos cuantos números de carácter general que nos servirán de referencia para cuantificar y cualificar los que del “zapaterazo” se derivarán.
El valor a precios de mercado del producto interior bruto de la “confederación autonómica española” en el año 2009, último del que se conoce este dato, fue de 1.051.151 millones de euros. A 10 de marzo de 2010 la Deuda Pública bruta alcanzó los 440.152 millones de euros, lo que representa el 41,87 % del PIB.
Si atendemos a los Presupuestos Generales del Estado para este año 2010 aprobados por las Cortes, observaremos que el Capitulo 1 el que provee el pago de salarios a los funcionarios de la Administración Central asciende a la cantidad de 33.818,08 millones de euros. El Capitulo 6, el que recoge las previsiones de gasto considerado como inversión real está dotado con 12.273,45 millones de euros. Por último, en lo que respecta a los PGE, indicar que en ellos se contempla unas necesidades de financiación por valor de 112.395,95 millones de euros que se podrán ingresar mediante la emisión de deuda publica, déficit presupuestario que representa el 10,69 %.
Primeras conclusiones numéricas: A 10 de marzo la deuda publica española tenia el nivel mas bajo respecto al PIB nacional de todos los países del euro, esperándose que para el 31 de diciembre de 2010 esa deuda alcance los 552.548 millones de euros si se ha colocado en el mercado de la deuda los 112.395,95 millones previstos en el PGE, con lo que la deuda publica española alcanzará a esa fecha el 52,56 % del PIB español. Con lo que continuará siendo la mas baja del entorno económico europeo.
Por otra parte ya sabemos que lo que nos están vendiendo como imprescindible no es tanto la reducción de la deuda publica, como la reducción del déficit presupuestario, que como antes se ha expuesto se cuantifica en 112.395 millones de euros en este año. Pues bien lo mas interesante viene ahora. El saber como van a incidir en la disminución del déficit las medidas de “ahorro” del zapaterazo.
Para empezar, la rebaja del 5 % en los salarios de los empleados públicos de la Administración Central del Estado partir de junio alcanzará la increíble cifra de 33.818,08 x 0,05 / 2 = 845,45 millones, cantidad que a su vez representa el 0,75 % del déficit presupuestario.
El resto de los ahorros previstos para este año se cifran en 300 millones que dejaran de recibir los países mas depauperados, 400 millones euros que el gobierno supone que ahorrarán las comunidades y los ayuntamientos y 3000 millones que dejará de gastar este año en inversiones, en total unos 5000 millones de euros que representan el 4,44 % del déficit previsto, el cual representará, de cumplirse todas estas previsiones, el 10,21 % en lugar del inicialmente previsto del 10,69 %, rebaja que aplicada sobre la totalidad de la deuda prevista a final de este año supondrá que esta, en vez de llegar al ya citado 52,56 % del PIB, se quedará en el 52,09 %.
Como se ve “grandiosos” logros económicos que despejaran el futuro económico y financiero español.
Sin ironías, ni que decir tiene que tales logros para nada incidirán positivamente ni en la generación de empleo, ni en el incremento de la actividad económica, más bien al contrario, ni en los ingresos fiscales, ni en el incremento de la demanda interna, solo tendrá repercusión en el subconsciente colectivo que acabará aceptando la victoria de los que han provocado la crisis.
Ese mensaje poco oculto pero no enunciado, la lectura real que públicamente no se quiere hacer es que el capital internacional, el especulativo y el otro, el depredador, han acabado por imponernos el coste de su victoria, y como España no tiene con qué pagar sus deudas, se aseguran con esta imposición la supeditación política, social y económica, ya que para mi, en “roman paladino” nos han dicho: “Vds,. los españoles, progresistas o franquistas, no pretendan cambiar de la división económica en la que les permitimos jugar, resígnense a jugar en la segunda división de países capitalistas, y acepten que los derechos ciudadanos y la dimensión del estado están sometidos a autorización previa del mercado”.
Ese mensaje poco oculto pero no enunciado, la lectura real que públicamente no se quiere hacer es que el capital internacional, el especulativo y el otro, el depredador, han acabado por imponernos el coste de su victoria, y como España no tiene con qué pagar sus deudas, se aseguran con esta imposición la supeditación política, social y económica, ya que para mi, en “roman paladino” nos han dicho: “Vds,. los españoles, progresistas o franquistas, no pretendan cambiar de la división económica en la que les permitimos jugar, resígnense a jugar en la segunda división de países capitalistas, y acepten que los derechos ciudadanos y la dimensión del estado están sometidos a autorización previa del mercado”.
Y lo peor, a decir de Felipe González, pudiera estar por llegar.



