miércoles, 10 de noviembre de 2010

LA PUTREFACCION


No teman, que ni fúnebre, ni tétrico me he puesto hoy, solo, como siempre, más o menos cabreado con esto de ser español. Me explico.
Cuando poco a poco vamos conociendo que además de algunas jaimas ardiendo en la lejanía, algo mas ha debido pasar en el Aiún para que los manipuladores de uno y otro lado del estrecho tengan que ceder a la realidad y decirnos que, en efecto, las hordas fundamentalistas del Mohamed han causado, por el momento, nueve muertos entre los saharauis que a bordo de sus divisiones acorazadas invadieron el territorio marroquí.
Cuando ya no les es posible ocultar la masacre perpetrada por los amigos del sur, -por el hermano del monarca de aquí-, y cuando con el pausado goteo de la información pretenden que la noticia, la incómoda noticia, muera y se pudra con el paso de solo tres o cuatro días, comienzan a salir caras serias en los telediarios diciéndonos que es absolutamente falso que el primer ministro marroquí le adelantase a la Trini que en unos días iban a “levantar” el campamento de saharauis instalado en las proximidades de El Aiún.
Por favor, créanme. Si el primer ministro del sátrapa del sur dice que se lo anticipó, y doña Trini dice muy seria que no, decántense por creer al primero.
Y no porque Cándido tenga especial repulsión por quien consiguió en tres años lo que otros no consiguieron en veintiséis. La Trini, me niego a considerarla mi ministra, consiguió que un servidor acabase sintiendo autentica repulsión por su forma de hacer política y negocios. Por su forma de enfatizar el histrionismo y la mentira en cada pleno del ayuntamiento de Madrid, cuando se trataba, casualmente, de temas que conjugaban ideología y dinero. En todas esas ocasiones tanto alzaba la voz en su denuncia pública cuanto a renglón seguido, cinco minutos más tarde, en el patio de cristales de la Casa de la Villa, contuberniaba con Manolo Cobo o Juan Bravo, -PP sector político y PP sector euros, respectivamente-, un arreglo pragmático que a “todos” conviniese.
Y he llegado donde iba. Al más asqueroso sentido que puede darse a un concepto que, sin ser retorcido por algún pútrido político, es un concepto en si mismo positivo, el pragmatismo.
Dice la R.A.E.L. que el pragmatismo es un movimiento filosófico surgido a finales del siglo XIX que “que busca las consecuencias prácticas del pensamiento y pone el criterio de la verdad en su eficacia y valor para la vida”. Como pueden comprobar nada sucio o impresentable en tal concepción y su limpia practica, salvo…….salvo que de por medio se le añadan dos sumandos, los únicos dos sumandos, dinero y zapateristas, de cuya adición se obtiene sistemáticamente como resultado menos dignidad, menos dinero público y más corrupción mental.
Están comenzando a decir los desconcertados zapateristas, y la Trini al frente, que España ha de ser pragmática respecto a Marruecos, que el pragmatismo ha de ser virtud teologal en el quehacer de las relaciones internacionales, incluso hay quien se atreve a decir a los saharauis que lo que tienen que hacer es rendirse y conformarse con ser algo así como una autonomía tipo Murcia o La Rioja pero en suelo marroquí y con cus-cus.
Y que quieren que les diga…….que somos muchos los que siendo españoles, no somos esa España, esa su España, que del pragmatismo hace cuerda en la que ahorcar dignidad, decencia y justicia; que somos muchos los que ni anteponemos hoy, ni jamás aceptaremos que supuestos intereses nacionales, que de nacionales no tienen nada más que uno o varios nombres con sus respectivos apellidos castellanos, catalanes, vascos o de cualquier otra nación o nacioncilla confederada de las 17 que disfrutamos, den putrefacta carta de naturaleza legal y legitima a lo que solo es negocios de unos cuantos y sustanciosas comisiones para otros cuantos más.
Porque, díganme Vds. si es de interés nacional que barcos pesqueros repletos de pescadores marroquíes, que descargan las capturas en puertos marroquíes previo pago por parte de la U.E., o sea nosotros, de cuotas que en forma de hispañicas coimas van a parar a bolsillos corruptos de uno y otro lado; díganme si, por ello, es de interés nacional que los armadores españoles, los dueños de los barcos se sigan forrando sin generar empleo aquí.
Que dejen de intentar engañarnos también en lo internacional, que, como dice un diputadito nacional, no cuela. Que ya somos mayores, que tenemos memoria y aunque intenten que no lo seamos, somos libres de creer a quien nos de la realísima gana.
Déjenme que finalice con una comparación odiosa. Estamos asistiendo a todo un ridículo espectáculo de contradicciones en el seno del zapaterismo. Ahora resulta, ahora y antes, que la guerra de Irak, la guerra de Aznar, era ilegitima, y sus sostenedores son y serán unos distinguidos criminales a los ojos de la ciudadanía mas concienciada con la aplicación o violación de los Derechos Humanos. Sin embargo, las nueve muertes reconocidas por los medios de convicción, no tienen por qué provocar que quienes son cómplices del sátrapa marroquí sean señalados por el pueblo como cómplices necesarios de los criminales a sueldo, cobren estos en euros o en dírhams.
Esta es la putrefacción conceptual que cada vez más nos identifica como sociedad narcotizada por el dinero, los medios y los políticos.
Hay quien dice que español es el que no puede ser otra cosa, pues yo creo que somos muchos los que, aun pudiendo, nunca nos cambiaríamos, que aquí hay más político que jubilar y corrupto que encarcelar que allá donde hay dignidad y democracia.

lunes, 8 de noviembre de 2010

DOS VERGUENZAS EN DOS DIAS


Siempre ha habido quien ha gastado muchas, excesivas e innecesarias palabras para definir a algo o a alguien. Uso y creo usar bien las dos formas nominales, la impersonal y la personal, ya que cada día es más difícil saber a cual categoría pertenecen la inmensa mayoría de los políticos, y en especial los que dicen llamarse progresistas.
En multitud de ocasiones periodistas, políticos de otra orilla o competidores de la misma, escribidores en nominas impresentables y blogueros como el que aquí teclea, se han referido al quehacer de Zp diciendo que se mostraba fuerte con el débil y débil con el fuerte.
En todas esas ocasiones nos ha podido mas el aparentar ingenio ante el lector que aquello otro que aconseja el buen uso del idioma, la concisión.
Cobarde. Cobarde es la palabra que le cuadra a la perfección a todo el que se muestra inflexible con el débil y obsequioso hasta el vasallaje con el poderoso.
Cobarde es la palabra que desde hoy y hasta el final de los días hay que aplicarle a Zp por su actitud ante los mercados, por su sumisión ante Sarkozy y Merkel, por su actitud inasequible al desaliento, dirían los del imperio franquista, ante el mal ajeno que está provocando. Cobarde por haber renunciado en beneficio propio a disciplinar a los que aun se siguen sintiendo dueños de España. Cobarde por cooperar al mantenimiento de dos dictaduras teocráticas.
Zp ha callado ante la genuflexión del jefe del estado y de su heredero ante otro jefe de estado que en territorio nacional impone su autoridad a quienes no debían ni consentirla ni reconocerla cuando ese teocrático jefe del Vaticano arremete contra el legitimo aunque errado gobierno de España.
Pueden los borbones inclinarse ante quienes les de la realísima gana, pueden creer en los dioses que les apetezca, pero como jefes del estado Español no pueden representarnos en su besamanos a un ¿ex?-nazi que abusando de la cobardía de los que nos dirigen, se atreve a inmiscuirse en la política interna de un país que laico por ley condesciende a tratarle como lo que no es siendo un jefe de estado no democrático, carcomido por la pederastia, homófono, hipócrita y embaucador de las mentes más mentecatas.
Cobarde y filibustero es este presidente de gobierno cuando renuncia a una promesa electoral tan reiterada como incumplida, la ley de libertad religiosa y la revisión de unos acuerdos entre el estado español y el vaticano que como todos sabemos son preconstitucionales y, desde el 6 de diciembre de 1978, anticonstitucionales.
Nos debe importar un bledo las alharacas que el fundamentalismo católico pueda organizar, nos debería importar menos aun las represalias que los cielos católicos pudieran aplicarnos a los infieles y descreídos, lo que debe importarnos y mucho desde la dignidad de una ciudadanía que quiere y debe cumplir con la Constitución, es que nuestros representantes sean los primeros en cumplirla, y aquí sí que vale aquello de caiga quien caiga y cueste lo que cueste.
Decía hace unos días que los acontecimientos van tan rápidos que para empaparse de ellos, en muchas ocasiones debemos mirar hacia atrás al pasado inmediato. Es el caso y es de aplicación desde noviembre de 1975 cuando España, mejor, los gobiernos de España, dieron y siguen dando continuadas y crecientes muestras de cobardía ante otro régimen de dictadura teocrática, el configurado por una inacabable familia de sátrapas marroquíes.
Sin retroceder tanto en el tiempo, hoy, en cualquier corte internacional de Justicia, - Justicia, no tribunal internacional de aplicación de la ley-, demandaría la presencia en el banquillo de los acusados de genocidio, los diversos monarcas alauitas y sus pagados verdugos que desde hace lustros masacra al pueblo saharaui, cualquier corte internacional de Justicia reclamaría a acompañarles a todos aquellos gobiernos que por intereses económicos han cooperado de forma más que voluntaria al genocidio, destierro y pobreza de cientos de miles de personas que en su momento fueron abandonadas por aquellos que prometieron defenderlas.
Hoy los cobardes Zp y su ministra de Asuntos Exteriores, la que hace escasos días afirmó que España ha de ser equidistante entre Marruecos y el Polisario, habrían de estar sentados junto al sátrapa del sur como cooperantes por omisión de su deber en el asesinato de aun no se sabe cuántos manifestantes saharauis.
No estoy proponiendo por el contrario, gestas imperiales neocolonialistas ni patriotismos perejileros, estoy exigiendo como ciudadano español que mi actual legítimo gobierno cumpla con las Declaración de Derechos Humanos que los anteriores no cumplieron, e impongan a Marruecos el cumplimiento de los más básicos principios que toda persona tiene, especialmente si esas personas viven resistiendo el acoso de una dictadura fundamentalista, el derecho a la vida, el derecho a decidir su futuro colectivo, el derecho de libre expresión y de manifestación.
Como tantas otras veces, al releer lo escrito me asombro de mi candidez. De sobra sé y de sobra sabemos que los cobardes son los que mayoritariamente sobreviven en los conflictos, de ahí que estos progresistas vayan a seguir consintiendo que el del Vaticano siga poniendo, con el dinero de todos, cilicios a las neuronas de muchos de nuestros conciudadanos y que el de los Ferraris en Rabat y la miseria en el Atlas siga cambiando vidas oprimidas por una supuesta seguridad para sus vecinos del norte.
Lo que son las cosas, en dos días, dos demostraciones de sometimiento a dos dictaduras fundamentalistas. Claro que lo importante es el PIB, no la dignidad.

viernes, 5 de noviembre de 2010

CORRUPCION Y DEMOCRACIA (I)

Este es el inequívoco título del libro póstumo de José Vidal Beneyto que ayer se presentó en el Círculo de Bellas Artes de Madrid.
Para mí sigue siendo su autor, junto a Saramago y pocos más, uno de los pocos pensadores comprometidos con la verdad, con los valores sociales más transcendentes, con la utopía de la democracia plena y con su apoyo y proximidad al pueblo, a esa concepción del pueblo como cuerpo colectivo que siente y trabaja por la igualdad, la libertad y la justicia. Sigue y seguirá siendo Vidal Beneyto una permanente brújula en mi personal camino hacia la realización del ideal socialista.
No he leído el libro ayer presentado, pero puesto que se trata de un recopilatorio de artículos en los que el autor refleja su preocupación y denuncia por la corrupción sistémica, por el matrimonio contra natura de democracia y corrupción, tengo por leídos al menos algunos de ellos.
Es por lo anterior que me sorprende que intervinientes en la presentación y plumillas que en los medios dan cuenta de ella centren su argumentación en la corrupción económica que ha anegado al sistema, y disparen, -ilusos o vendidos-, contra la permeabilidad existente entre política y políticos y negocios y dinero, confundiendo otra vez mas efecto con causa.
Para mí el núcleo no fisionable de la denuncia de Vidal Beneyto es la corrupta estructura sobre la que se asienta el sistema democrático español, cuya prueba del algodón es nuestra propia historia reciente y parte de la legislación emanada de los pilares del sistema.
Dejo a un lado, por simple inseguridad y miedo, el hablar de la corona, sus contactos y negocios, sus intereses y el proceder de su ralea, pero aun con la inseguridad sobre si será el lechero quien a altas horas de la madrugada llame a mi puerta repasaré los otros pilares del sistema y del estado corrompido.
De la justicia española cabe decir poco que sea novedoso. Intocada e intocable desde el franquismo, está al servicio de los poderosos, se sigue nutriendo de forma endogámica, el cuerpo judicial no responde de responsabilidad alguna ante quien la Constitución dice que emana el poder del que abusan, y tan solo el corporativismo franquista, tan querido de ellos, les permite dar alguna ligera colleja al propio que yerra y masacrar al díscolo que de entre ellos mee fuera del tiesto de corrupción conceptual en que se desenvuelven.
Son el poder omnímodo por excelencia, interpretan las leyes, las aplican a su criterio, no rinden cuentas ante nadie y, capaces de condicionar a los partidos políticos, se aseguran que el sistema responda a sus intereses hasta el punto de haber conseguido que sin verdura alguna la ley de leyes sea agua de borrajas en cuanto a la práctica de los derechos individuales y colectivos que de carácter social en ella se pudren.
Así, allí donde un sistema judicial como el nuestro se limita a aplicar, inconexa y contradictoriamente su interpretación de la legalidad, nunca podrá hablarse de Justicia y por lo tanto, exiliada la Justicia, nadie debiera hablar de democracia. ¿O acaso es posible la pervivencia de un sistema democrático sin que uno de los corazones que impulsan su sangre, la Justicia igual para todos, solo sea un recurso dialéctico de los engolados que, con toga o sin ella, se ocupan de infartarla.

Siempre han querido confundirnos interesadamente asociando sistema judicial con Justicia, siguen haciéndolo e ignorando que el pueblo sabe desde siempre que mas vale un mal acuerdo que un buen juicio. No nos sirven, y al no servir a los intereses del pueblo se convierten en una prueba mas del tumor que son para la democracia, que no para su sistema del que viven.
¿Que hay honrosas excepciones?, por supuesto que si, pero estoy seguro que en un hipotético juicio del pueblo, el único dios verdadero de la democracia, este, al igual que el dios bíblico, lanzaría fuego sobre la Sodoma que hoy es el sistema judicial español
P.E.: Obsérvese lo que preside el texto oficial de la Constitución Española de 1978 y que desde entonces no ha sido modificado. Próxima entrega, el legislativo y el ejecutivo

jueves, 4 de noviembre de 2010

FRIVOLITE POLITICA

Si desde el siglo XVIII hasta hoy día se estudia, tanto en las academias militares como en las escuelas de negocios, (lo que viene a ser lo mismo), el tratado “De la guerra” de Clausewitz, y este es mundialmente conocido por aquella frase de “La guerra es continuación de la política por otros medios”, pocos serían los que se atreverían a asociar los términos frivolidad y política. Pocos, a no ser que fuesen atentos seguidores de las costumbres, la desfachatez y el descaro de los principales actores políticos de España.
Que nadie pretenda adelantarse y pensar que me voy a referir a Belén Esteban o algún/a otra figura del higadillo nacional, nada de eso, ya que todos esos otros protagonistas de la basura televisiva, a diferencia de muchos de los políticos españoles, atesoran más toneladas de valores cívicos y de dignidad, aunque no lo parezca, que la aristocracia de la política municipal, autonómica o nacional.
Me voy a centrar exclusivamente en quien para mi representa la quintaesencia de la frivolidad en la política, la Excelentísima Señora Doña Trinidad Jiménez García-Herrera, actual ministra de Asuntos Exteriores del gobierno de España, perdón de Zp.
No referiré cuando ni como la conocí, tampoco las múltiples “anécdotas” que manifestaban su frivolidad política y personal cuando representaba a todos los votantes del PSM en el ayuntamiento de Madrid. Nada diré sobre la aparente empatía hacia un concejal del otro lado, ni sobre la que, no sé si de forma compartida, mostraba hacia un plumilla mundialista. Menos aun sobre sus manifestaciones de proximidad hacia algunos de los que formábamos parte de sus derrotados ediles, que miren por dónde, al contrario que el pedófilo y fascista de Dragó, éramos los mas talluditos de ese lote de socialistas.
Lo que si voy a tocar de pasada, muy tangencialmente es algo que, o bien ha pasado desapercibido, o por tan sabido y natural ya nadie repara en ello. El recentísimo viaje de la Excma. Sra. Ministra de A.A.E.E. y el no menos Excelentísimo Ex, don Felipe González Márquez, quienes en representación del pueblo español han asistido a las exequias del peronista Kirchner.
Recién nombrada estaba entonces doña Trini por lo que se puede entender como lógico que la acompañase un ducho conocedor de las relaciones y de los negocios internacionales, ya que en un entierro de ese nivel, menos el muerto, y no estoy muy seguro, todos los demás notables asistentes, como en las cacerías patrias, hacen negocios de una u otra clase. Pero no me negarán que ya es casualidad que haya considerado la señora ministra que quien mejor y con más conocimientos la podía asesorar en tan luctuoso trance era aquel a quien ella, años antes asesoraba en Ferraz cuando, antes de que falleciese la antigua vía, ya se reunía ella con los que preparaban esta nueva vía que nos ha llevado al desastre. Es decir que la señora ministra de Exteriores tras pasar por Sanidad tenía demostrado que lo de los funerales políticos y lo de la muerte asistida se lo conocía pero que muy requetebién.
El caso es que debió ser altamente provechoso el viaje, y la compaña, ya que nada más regresar a la confederación de autonomías hispánicas, y en lo que se refiere a las relaciones internacionales, doña Trini ha decidido que España en eso del Sahara, del Polisario y de Marruecos, como Cantinflas, de canto, de canto, para hacer menos blanco.
Y de nuevo otra casualidad. Aquella que allá por los ochenta y noventa retrató a González como el primer presidente de gobierno español que traicionaba y abandonaba a las garras del sátrapa moruno a los socialistas autogestionarios del Frente Polisario.
Seguro que hay más de un progresista que nos anegaría en sesudas razones para respaldar tan cobarde posición, pero para un servidor de Vds., como que estos progresistas de lo suyo se están preparando una bajada masiva al moro. O ya no nos acordamos de cómo y dónde acabo otro progresista italiano, Bettino Craxi.

miércoles, 3 de noviembre de 2010

EL CATACLISMO DE LA CONJUNCIÓN PLANETARIA


Van los acontecimientos tan rápidos, que para empaparnos de muchos de ellos hemos de mirar hacia el pasado más inmediato, el que ha ocurrido solo hace unas horas, un pasado que nadie daba por posible cuando miraba, hace esas horas, hacia su inmediato futuro. De ahí que es casi imposible encontrar a alguien que mire más allá de unos cuantos días de las hojas del calendario aun sin arrancar y que además plantee horizontes hacia los que caminar.
Al igual que a los zapateristas, a Obama, el otro miembro de la conjunción planetaria se le ha caído el cielo encima sin explicarse cómo ni por qué; sin tan siquiera caer en la cuenta que ya el galo Asterix y todos los de su “kibuz socialista” a lo único que temían era a que el cielo se les viniera encima, en otras palabras, que su incapacidad de previsión y de análisis no les permitiese anticipar los desastres mas previsibles mientras que cualquier otra mente abierta, no enlodazada en el fango de la política miserable, pudiera visualizarlos diáfanos.
Cada día que pasa más me convenzo sobre la incapacidad de la izquierda actual para creer en sí misma, para llevar adelante sus planteamientos y para luchar de igual a igual con el resto de las fuerzas políticas.
Sea a este lado del charco o al otro, los que se lanzan a campañas de hipnotismo izquierdoso demuestran cuan falsarios son una vez alcanzado el legitimo poder que la democracia les otorga. Ni aquí, ni allá, ni los conductores, ni los pasajeros de los trenes que circulan por lo que ellos llaman nuevas vías, demuestran saber conducir, unos, ni los pasajeros en esas vías embarcados exigen llegar al destino a donde el billete pagado y la compañía de viajes les prometía llegar.
En esta repetida situación, Smith y Schroeder en Alemania, Mitterrand en Francia, González en España, y ahora Zapatero y Obama al unísono, dicen hacer lo que tienen que hacer cuando no hace tanto prometían hacer lo contrario de lo que ahora hacen.
No he conocido a lo largo de mi experiencia vital más que a una sola generación de hombres de estado y demócratas que hiciesen honor a sus compromisos políticos y lo que es más importante, que desde la práctica política reverenciasen los valores a los que habían consagrado su trabajo público.
Roosevelt, Churchill, De Gaulle, Kreisky, Palme y Golda Meir merecen, sin más explicaciones, ser contrapuestos a los que se reclamaban sus descendientes políticos pero que han demostrado ser solo unos acomplejados empleados de sus supuestos adversarios.
Hoy y aquí los usurpadores de la legitimidad historica de la izquierda junto a sus gemelos de Genova ya han desencadenado las campañas de atemorización y adoctrinamiento. Uno, el PP, parece que se decide a decir esa boca es suya, y entiendo que tenemos que agradecérselo todos aquellos que venimos denunciando al Psoe por sus políticas y sus cortinas de humo.
Cuando la derecha más retrograda de Europa habla, todo aquel que se sienta de izquierda, puede comprobar cuan coincidentes son ambas partes del espectro de la derecha española, la social-liberal y la cavernícola española.
Ni una sola diferencia conceptual. Menos aun se pueden apreciar diferencias entre las medidas o políticas sectoriales de unos o de otros. Como mucho, y para ello hay que afinar la puntería, se puede constatar que si unos reducen las pensiones, los otros las reducirían más, que si unos bajan el sueldo a los funcionarios, los otros, quizás, los despidiesen, que si estos de ahora suben los impuestos indirectos, los otros los subirían más y bajarían los que no pagan los ricos. No puede haber quien en la izquierda real, -la intima, la personal-, mantenga duda alguna sobre quienes son ambos contendientes, cuando unos y otros utilizan el mismo vademécum de cómo mantener la supeditación de la política y la democracia al poder del dinero.
Tras haber bajado los impuestos a los evasores y defraudadores, se les invita cordialmente a “reponer” parcialmente los impuestos evadidos; tras decir que no había crisis se decantan por hacerla pagar a quienes decían defender; tras utilizar el dinero público para esconder sus desastres económicos se lanzan a ocultar parte del desempleo al considerar como activo al parado a quien por 426 euros le obligan a hacer un curso, que no imparten, pero que les permite legalmente sacarlos de las listas de paro.
Se ufanan de bajar el déficit público cuando el problema nacional es el déficit privado de empresas y bancos españoles y a ellos destinan los capitales captados mediante nuevas emisiones de deuda pública. Y de cara al inmediato futuro no tienen reparo alguno en jibarizar partidas de gasto social sin que las destinadas al boato, publicidad y las miles de subvenciones a amiguetes disminuyan lo más mínimo.
Y como todo es poco para estos dilapidadores de lo ajeno, se afanan en construir las justificaciones que por los atracos futuros pudieran dispersar a su fanática parroquia.
La sanidad, la educación y la dependencia serán los próximos objetivos a reformar a fin de activar la economía, para que aquellos que tienen sus arcas llenas amplíen sus areas de negocios y vuelvan a obtener los impúdicos beneficios que la burbuja del ladrillo les propinó, situación de la que estos disfrazados lacayos esperan se derive un repunte de la inversión y del empleo.
Ya ven Vds., no se les puede exigir más. Están dispuestos a la lucha. Están henchidos de valor y de decisión para afrontar a los adversarios de los trabajadores. Están decididos a que la justicia, la representada por el amigo del alma de Camps, impere. Están dispuestos a luchar por la igualdad, la de género, por supuesto, -la otra no la conciben-, y siempre y cuando no conlleve igualdad económica. Están convencidos de la verdad, de que su verdad es la única verdad. Están prestos a defender con uñas y dientes la aplicación de aquellas políticas que les asegure el respaldo del dinero, y están más que decididos a repetir el engaño para con los suyos de gritar sin parar aquello de….”¡que viene el lobo!”.
La gran diferencia respecto a otras ocasiones es que hay ya más de catorce millones de ciudadanos, entre funcionarios, parados y pensionistas, que ya han sido mordidos por estos lobos de ahora, que aun no hemos olvidado como mordían los lobos de Aznar, y que sabemos que optar por lo que los políticos más desvergonzados de España llaman el mal menor, ellos mismos, es optar por la ausencia de futuro en la izquierda española.