martes, 14 de diciembre de 2010

LA SALIDA SOCIETARIA


¿Cómo es posible que quienes están pasando a la historia como la derecha más antisocial que en democracia ha traicionado a los trabajadores, se atrevan a hablar de política social, de salida social de la crisis?.
Han iniciado los zapateristas una campaña de distracción y desviación de la atención destinada a los componentes de sus propias filas, enmarcada dentro del eslogan “La salida social”, y ante estas demostraciones de cinismo, cada vez entiendo menos que haya gente que se deje engañar por patrañas tan evidentes, tan manifiestas, que con solo repasar el inmediato pasado, los últimos doce meses, y que, a no ser que se sea uno de los peores ciegos, aquellos que no quieren ver, llevarían a todos los militantes que fuesen socialistas a denunciar públicamente a tan descarados fulleros.
Incremento del IVA y disminución de las cuotas patronales a la Seguridad Social, recortes salariales a los funcionarios y mantenimiento de los canales de evasión fiscal para los súper ricos de las sicav´s, reforma laboral para solo rebajar las indemnizaciones por despido, apropiación de los superávits de la Seguridad Social para transferirlos a los bancos y cajas, incremento de los impuestos especiales, nunca de los tipos que se aplican a los tramos más altos de renta, congelación de las pensiones, reducción de las prestaciones de la ley de dependencia, anulación del subsidio de 426 euros a los parados, incremento de las tasas de transporte y universitarias, declaración del estado de alarma y su prórroga. Este es un conciso recorrido, al alcance de cualquiera, por las medidas ya aplicadas para salir “socialmente” de la crisis.
Con la misma consideración de buen trato social se nos está anticipando otra serie de medidas, tan sociales como las anteriores, que consistirán en la reducción, vía congelación, del salario mínimo interprofesional, el establecimiento del copago sanitario, el alargamiento de la vida laboral activa hasta los 67 años y la extensión del periodo de cálculo de la base reguladora de las pensiones públicas hasta completar toda la vida laboral, lo cual supondrá una reducción de las pensiones de entre el 12 y el 38 %, y dejar excluidos de pensiones contributivas a mas de dos millones de ciudadanos que no alcanzarían el mínimo exigido para tener derecho a una de ellas, una reducción de los gastos destinados a educación, especialmente la infantil y la universitaria que aunque transferidas a las comunidades autónomas siguen siendo financiadas por la administración central.
En el mismo sentido, el de hacer más fácil y agradable la vida a los trabajadores, esta misma tarde, el grupo zapaterista en el congreso de los diputados ha votado en contra de una proposición de CiU, (ya saben, la izquierda revolucionaria) que pretendía acabar con el abuso bancario por el cual España es el único país del mundo en el que tras un desahucio por impago de una hipoteca, el banco se queda con la casa y el hipotecado sigue debiendo al banco el capital, los intereses y los gastos judiciales.
Por si todo lo anterior fuese producto de mi distancia a la realidad económica y política de este país, se acaba conociendo que este gobierno de traidores convino con Marruecos una fórmula para facilitar el cierre del conflicto con la RASD de forma favorable a los intereses del sátrapa del sur. También hemos conocido por Wihileaks el presunto delito cometido por la fiscalía y el gobierno al impedir la investigación judicial del asesinato de José Couso por los invasores yankees.
¿Que no habremos de temer en cuestiones sociales, todas ellas menos escandalosas que unos asesinatos, cuando estos traidores, tras el asesinato de dos ciudadanos españoles se ponen de parte de los asesinos y en contra de la ley y de las víctimas?
¿Salida social? La única salida que estos buscan es su salida societaria. Se saben desahuciados del poder político y están negociando las condiciones de sus nuevos empleos entre los que han venido siendo favorecidos por sus decisiones políticas y económicas. Si esto no es corrupción institucional, ¿Qué puede serlo?
También esta tarde, la banda del gobierno, reunida en sesión extraordinaria ha decidido prorrogar el estado de alarma, ya que según dice el chusquero Pepiño, las vacaciones de navidad son intocables, y como el enemigo, -los controladores-, no se ha rendido aun, hay razones para mantener la situación de anomalía constitucional.
Como sigan así, estos, puestos a suspender, suspenden hasta los “derechos reconocidos” en el Fuero de los Españoles.

sábado, 11 de diciembre de 2010

LA CLOACA NACIONAL

Tenían suerte los daneses cuando, siglos atrás, un cómico inglés puso en boca de su príncipe una afirmación que ha llegado hasta nosotros pero que no nos es de aplicación, ya que su número, gramaticalmente, sería incorrecto. Decía Hamlet que algo olía a podrido en Dinamarca. Hoy si Don Felipe hubiera de olfato, y aun sin fantasma real que venganza pidiera, debiera interrogarse sobre si hay algo que no huela a podrido en España.
Los derechos constitucionales, inalcanzables para muchos ciudadanos, así, el trabajo es escaso y corrompido por la opresión y avaricia de desalmados “emprendedores”. La vivienda cayendo en manos de los prestamistas. La sanidad privatizándose y a punto de ser cobrada al usuario. La educación como dicen los sucesivos informes PISA, de desastre. La ayudas a la dependencia, recortadas y limitadas en sus formas. Los derechos laborales y sindicales atropellados por patronos y gobierno.
Pareciera que los únicos que tienen obligaciones son los trabajadores. Los banqueros no prestan. Las empresas no invierten. Los gobiernos no gobiernan para sus ciudadanos. Los políticos, en su conjunto, solo se interesan por su casta y su particular bienestar.
Ya no hay respeto por los valores cívicos ni por los derechos de los demás. Ni se respetan las leyes y acuerdos firmados. Se ha impuesto la selva del dinero y es el interés de los poderosos el que se impone al de la comunidad.
En esta vorágine salvaje la lucha por lo individual ha arrasado a toda norma y a toda práctica de conducta o normativa social. El enriquecimiento, el consumismo, la acumulación material de bienes son los únicos objetivos, tótems adorados a alcanzar y a respetar.
El resultado es la corrupción generalizada. Desde el banquero que rechaza el papel de servicio público que originariamente había de cumplir, al último concejal que contempla su servicio público como fórmula de enriquecimiento personal, pasando por aquellos profesionales que abusan de una ciudadanía indefensa en sus derechos como consumidores, llegando a los que en las instituciones cobran por defender a los que necesitan defensa jurídica y solo obtienen de ellas distancia, desprecio y abultadas facturas y finalizando por todos los que envidian a los que de ellos abusan, todo, o casi todo, huele a podrido en esta España corrupta.
Desde la corrupción ladrillera, que ha ahogado en dinero e inmundicia a todas las instituciones públicas, hasta la corrupción de los medios de comunicación que callan los escándalos de corrupción que afectarían a determinados apellidos o que por el contrario vocean insignificancias para ocultar otros aspectos dignos de ser difundidos.
Desde las tramas de corrupción organizadas que a todos los partidos políticos involucran, hasta la podredumbre de otras actividades como el deporte que, directamente regido por el líder de la conjunción planetaria, está corroído por la avaricia, por la apariencia, por el afán de protagonismo social y las mieles económicas y sociales a él asociadas.
Desde la corrupción de la mentira como forma exclusiva de estar en la política, hasta la artificial y provocada generación de situaciones que permitan el enriquecimiento y/o el dispendio de los dineros publicos. Desde aquello de “no consentiré que la crisis la paguen los que no la han generado” hasta la destrucción de más de seis millones de dosis de vacunas contra la gripe A valoradas en más de cuarenta millones de euros.
Todo es corrupción, todo está podrido, todo huele mal. A no ser que recordemos a un inteligente y atrevido fascista que desde la revista más audaz para el lector más inteligente, La Codorniz, y desde sus hilarantes libros nos hizo notar “¡Qué bien huelen las señoras!”. Pero es lo único
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miércoles, 8 de diciembre de 2010

DIA DE DOGMAS

Celebran hoy los papistas un “hecho” que no solamente no comprenden ellos, los católicos de a pie, es que ni las más altas y sabias jerarquías vaticanas se han atrevido a encontrarle una explicación medianamente entendible, de ahí que hayan declarado dogma de fe el misterio de la inmaculada concepción, o dicho en otras palabras, tienen que creerse a pie juntillas que hace 2010 años y nueve meses no hubo coyunda en la concepción de un humano, Cristo.
Como dice el ex-nazi Ratzinger que estamos en una época de relativismo, relativizaré el ridículo humano de quienes sostienen tal contrasentido por aquello de no ofender más de la cuenta a los que de forma humilde y flexible creen en tal entelequia, pero como en política los dogmas no deben existir, más aun, se deben combatir, hoy combatiré uno que se repite en la historia de los dictadorzuelos.
Siempre, los dictadores reconocidos y los dictadores encubiertos por sistemas de engaño de apariencia democrática, cuando se ven ante situaciones en las que no encuentran salidas o notan el aliento de los iracundos ciudadanos en su cogote huyen hacia adelante buscando chivos expiatorios, declarando situaciones legales que les permitan hacer tantos sayos de las capas ajenas como les pete y afirmando urbi et orbe que no les temblará el pulso ante los que pretenden mantener privilegios y socavar su legitima autoridad.
Dictadorzuelos y sátrapas de variado pelaje, en todo tiempo y lugar, cuando se han visto disminuidos en su poder, cuando ven cercano el fin de sus abusos, tiran de amenazas, establecen dogmas legales, construyen barreras contra los ciudadanos e impiden o limitan los derechos ciudadanos. Al mismo tiempo acuden pidiendo auxilio a su prensa, a su endeudada prensa para que, previo pago, les doré su píldora represora y con su manipulada información saturen y condicionen a aquellos sectores ciudadanos más permeables a las imposiciones del poder.
En los últimos días los sátrapas y su prensa de cabecera han sacado del baúl de los tiempos frases que debieran estar enterradas bajo la misma losa que tapa la hediondez del cadáver del dictador. Frases como “no me temblará el pulso para hacer lo que tenga que hacer”, “militarización del espacio aéreo español”, “trato de favor a quien delate haber sido objeto de coacciones”, “declaración del estado de alarma”, “hemos declarado la guerra a los privilegios”, a quienes ya paseamos una cierta edad nos retrotraen a los tiempos de la agonía del franquismo, con la triste diferencia de que entonces había botellas de champan esperando el momento del óbito y ahora lo que esperan es la celebración de la navidad.
Mienten. Mienten y cada día es más evidente. Mienten en su propio beneficio y mienten para continuar con la aniquilación de los derechos, muchos de ellos inéditos, que instalados en la Constitución Española están molestando a la extensión de la dictadura del dinero.
Ni que decir tiene que no soy creyente, pero hoy, día de dogma católico, quisiera que los que defendemos la verdad, la libertad y la justicia nos opusiésemos con todas nuestras fuerzas al dogma de las mentiras zapateristas, cuyo único fin es mantenerse en el poder y acabar con los más básicos derechos ciudadanos.

martes, 7 de diciembre de 2010

Y ESTOS VASALLOS…..¿DE QUE VAN?

Cuando leo lo que se atreven a escribir alguno de los chicos/as a los que durante muchos años apoyé en la suposición de que eran gente que lo que decían se lo creían, vuelvo a comprobar cuan incauto fui y cuan falsos eran y son estos muchachos.
Se ufanan Rafa Simancas y Elena Valenciano del triunfo del poder zapaterista sobre el poderoso “ejército de mal”, sobre las hordas de saboteadores que han atacado al estado y han tomado como rehenes a todo el país. Y se ufanan de haber usado las más detestables armas que en democracia puede usar un gobierno, la militarización de lo civil y la declaración de un estado de anormalidad constitucional.
Estos dos chicos, como otros muchos zapateristas debían estar en parvulos cuando el franquismo agonizaba pero ambos dos han recorrido todo el posible espectro ideológico que en Psoe se daba. Han pasado del marxismo al zapaterismo pasando por el felipismo, el guerrismo, y alguna otra supuesta identidad como la que antaño teñía de rojo a las juventudes socialistas. Vamos que han sido de los jóvenes rojos, rojos, de aquellos para los que la socialdemocracia era una traición al proletariado digna de……como poco, paredón.
Hoy, estos dos instalados “lideres” aplauden que su gobierno no haya logrado acuerdo alguno con un grupo de trabajadores tan privilegiados como los notarios, como los registradores de la propiedad o como los jueces y magistrados, todos ellos servidores publicos que controlan las convocatorias, las oposiciones y los linajes de los aspirantes a servidor privilegiado del estado y que al contrario que los controladores, nadie sabe lo que ingresan por su trabajo, ni menos aun lo que declaran a la hacienda pública. Estos dos líderes y otros muchos paniaguados compañeros de nomina recitan con pasión el acierto en la represión que sus pagadores están utilizando.
Celebran los zapareristas que lo más duro de la constitución se use contra los trabajadores, mientras que arrinconan y pisotean los derechos básicos que en ella se contemplan, y celebran y tratan de justificar que, en el pánico a que la ciudadanía haya llegado al límite de su paciencia, este gobierno del consenso y del talante pretenda prorrogar, con el clarificante apoyo de la otra derecha, el estado de alarma como método de guerra preventiva contra nuevas medidas que los trabajadores pudieran poner en marcha en las próximas semanas.
El domingo, con su silenciada encuesta, demostró el diario de Miguel Yuste, los de la agrupación zapaterista de El País, que el zapaterismo está tan muerto como cuando el del Pardo soltaba heces con melenas de sangre, y como entonces los franquistas, hoy los zapateristas se vuelven agresivos y peligrosos para con los que no les bailen el agua de sus abusos e incumplimientos constitucionales.
Ya nos han advertido que harán lo que haga falta, cueste lo que cueste y caiga quien caiga, y no hay forma más clara de transmitir que quien se mueva recibirá el trato que solo los dictadores moribundos saben aplicar.
Empezaron por subir el IVA a todos los trabajadores, continuaron reduciendo el sueldo de los funcionarios, facilitaron el despido abaratándolo, pretenden bajar las pensiones al ampliar el periodo de cálculo de la base reguladora, a las pensiones ya existentes las van a meter en su particular frigorífico, aquel que congela los gastos sociales y amplia los societarios, el día en que rompen el pacto con los controladores vuelven a bajar los impuestos a las empresas, hacen desaparecer la limosna de 426 euros del Prodi, establecen las condiciones para poder regalar los aeropuertos rentables a sus amigos del ladrillo, y sus medios de convicción social comienzan la campaña a favor del copago sanitario.
Ante estas bagatelas, ante estas palpables demostraciones de cómo cumple Zp sus promesas, -no dejaré que la crisis la paguen los que no la han provocado, o dedicaré mi esfuerzo en trabajar por los que menos tienen-, los zapateristas celebran la victoria sobre los controladores de la forma más adecuada a su genética, pidiendo al colectivo que delate a aquellos otros controladores que pudieran haberlos inducido a abandonar el trabajo, con lo cual demuestran a quien quiera verlo dos aspectos esenciales de su personalidad. Uno, que el libro de cabecera de más de uno de ellos debe ser “Mein Kampf” y que debieron aprender de Goebbels aquello tan lindo y tan falso de……..”Gobernemos gracias al amor y no gracias a la bayoneta”, de ahí el talante.
Y dos, que estos pepiñeros son tan inútiles que ahora que pretenden echar a todos los controladores se dan cuenta que no, que no puede ser, que se empezarían a caer los aviones y por lo tanto solo pueden echar a unos cuantos, lo que ellos llaman los cabecillas, y….¿No sería esto una aplicación justiciera de la justicia?. Bueno, y qué, se dirán ellos, ¿qué les puede importar tal desafuero a estos zapateristas que masacran a los débiles y en contraposición, a aquellos otros que realmente sí que los sabotean, que sí que nos sabotean a todos, les rinden pleitesía y se vanaglorian cuando sus amos, por haber cumplido sus exigencias, les dan una palmada en el lomo, como cuando yo, con más cariño y respeto, le hago carantoñas a mi cocker?.
Concluyendo. La responsabilidad de la situación corresponde al gobierno y al partido zapaterista, pero esta situación no sería muy diferente si la otra derecha estuviese en el poder político. Por ello hay que ir aceptando que lo que funciona en contra de los trabajadores es el sistema, un sistema con apariencia externa de democracia pero con estructura y funcionamiento de dictadura económica. Este es el autentico enemigo a batir, el corrompido sistema de dictadura económica y financiera.
Por eso es por lo que hoy 7 de diciembre Caja Madrid se ha quedado con solo cien de mis euros. El resto a una banca ética y que les vayan dando.

lunes, 6 de diciembre de 2010

LA CONSTITUCIÓN APLASTADA

Ayer afirmaba que la sociedad española, a efectos constitucionales, estaba a la altura de 1978 cuando hace 32 años aprobamos la Constitución, y con tal afirmación me volvía a equivocar.
Hoy, al contrario que hace 32 años, la sociedad española no tiene sueños colectivos. Entonces la sociedad española, de forma mayoritaria, compartía una ilusión como pocas veces se ha dado en nuestra historia de lucha por la libertad, por empezar a ser como el resto de los europeos, por comenzar a construir un país policromo, plural pero unido, justo e igualitario, orgulloso de su pasado y al tiempo aprendiz de sus grandes errores. Hoy hace 32 años que compartíamos un sueño de libertad, hoy solo soñamos con poseer.
De aquel sueño, de aquella ilusión colectiva hemos pasado a una situación en la que las apariencias democráticas están sujetas, sometidas y las más de las veces ahogadas por los intereses de los grupos de poder, esos grupos de opresión, económicos y políticos, que impiden el ejercicio de los derechos ciudadanos contemplados en el texto constitucional mientras que solo favorecen y potencian la imposición, la dependencia económica y laboral de los trabajadores, la injusticia fiscal y la extensión de los privilegios entre los de su misma casta.
Hoy social, política, laboral y económicamente los trabajadores de este país, y con ellos los pensionistas y los jóvenes están en condiciones mucho peores que entonces.
Y si negativo es el balance del transcurso de más de tres décadas, pésimo es el horizonte que a esas capas sociales se les dibuja. En lo individual, ya disfrutamos de unas condiciones de trabajo y salarios decimonónicos, la precariedad se extiende en cuanto a seguridad laboral y económica, se reducen y privatizan los emergentes sistemas publicos de protección social, y la clase politica aumenta la presión fiscal sobre los que menos tienen mientras la aligera sobre los poderosos que aseguran su futuro.
No hay quien, desde la izquierda, pretenda poner coto a la desmesura e irracionalidad de un estado multi-elefantiasico, un estado que maltrata a sus ciudadanos oprimiéndolos económica y laboralmente cuando el grado de dispendio y malversación de todos los componentes del estado, -administración central, autonomías y ayuntamientos-, alcanza cotas vergonzantes ya que carece de todo sentido político, económico y social.
Hoy, en una situación de excepcionalidad constitucional, los progresistas, como antaño sus predecesores pactaron con el dictador Primo de Rivera, pactan con el dictado del dinero y someten a los trabajadores españoles a la más dura injusticia del desempleo y la miseria.
En esta situación de excepcionalidad constitucional que pretenden prorrogar a fin de dar cobertura de orden público a la catarata de “reformas” que, mas aun, oprimirán a los trabajadores, se da otra cruel paradoja que pone de manifiesto en qué clase de democracia estamos.
Cuando un gobierno comatoso provoca con sus decretos la ruptura de un convenio colectivo laboral y por lo tanto se hace reo de la reacción de los afectados, ese gobierno abusa de su autoridad y decreta un estado de anormalidad constitucional con el único fin de hacerse con el respaldo de aquellos sectores sociales más obtusos y más proclives al ordeno y mando.
Ese gobierno, hoy, día de la constitución, se jacta de haber doblado el brazo a un colectivo de trabajadores al cual viene denigrando desde hace meses, y se ufana de exigirles responsabilidades por los daños que su reacción laboral haya causado.
Este gobierno, con tal actitud, está demostrando que aun siendo en origen un gobierno legitimo, de facto, su calculada provocación, su frio cotejo de réditos a obtener entre un sector envidioso y obcecado de ciudadanos y su abuso de posición de fuerza, le calificarían ante una sociedad libre, bien informada y madura políticamente como un gobierno ilegitimo y antidemocrático, retirándoles su apoyo y colocándolos en el rincón de la historia que corresponde a los transformistas políticos y a los dictadorzuelos disfrazados.
Sin tener que recurrir a parábolas bíblicas, estos no están en condiciones éticas de exigir responsabilidad a nadie, ya que son ellos los directos responsables del desastre económico, político y social en que en seis cortos años han provocado con su degenerado actuar.
Estamos mucho peor que hace treinta y dos años. Entonces la sociedad española creía saber lo que quería y se movilizaba para conseguirlo, hoy parece que esa parte de la sociedad pudiente, la que puntualmente, solo puntualmente parece ser defendida por este gobierno, solo se moviliza en los puentes y en las vacaciones para disfrutar de su superioridad económica respecto a aquellos que no tienen disponibilidades económicas, ni ayudas estatales, ni tan siquiera la consideración de ciudadanos amparados por una constitución que hoy celebran aquellos que el resto del año se dedican a pisotear los más dignos sentimientos que aquella España ilusionada en ella estamparon.
Tenemos que retomar la lucha contra la arbitrariedad, la corrupción, la injusticia y la opresión. Tenemos que recuperar la ilusión que como pueblo nos han hecho perder. Tenemos que priorizar igualdad y justicia social sobre bienestar y riqueza injustamente repartida. Esa es la lucha de futuro. Si no, no lo alcanzaremos.