viernes, 4 de marzo de 2011

GENERANDO LAS CONDICIONES OBJETIVAS

En la interminable catarata de ataques a los trabajadores, -4,3 millones de “bajas” según el antiguo INEM, y 5,1 según la EPA-, hoy los estudiosos de las Cajas de Ahorro nos revelan que hay más de cuatro millones de trabajadores ocupados en la economía sumergida. No nos dicen que “x” millones de “emprendedores” están sumergidos, que no pagan ni impuestos ni seguros sociales, que tienen a esos cuatro millones de trabajadores en la semi-esclavitud y amordazados, ya que como dice Gabilondo, el mayor enemigo de la libertad de expresión es el paro.
También callan los siervos de los políticos metidos a banqueros el montante de los beneficios de esos patriotas de su bolsillo que están depositados en sus respectivas cajas fuertes, ¿O es que el dinero que esos piratas roban a esos trabajadores y al conjunto de la sociedad lo tienen debajo del colchón?
Callan también los zapateristas ante semejante delincuencia ya que les es mas cómodo y rentable que sean otros, los empresarios piratas, los que mantengan silenciosos a todos esos trabajadores que se ven obligados a renunciar a sus derechos con tal de poder dar de comer a los suyos.
Y callan los que se dicen periodistas cuando en la antesala de una nueva “reforma” nos imponen unos supuestos ahorros en el consumo energético aduciendo que no podemos pagar el precio del petróleo, cuando lo que tratan de ocultar es que el disparado crecimiento del mismo, el abusivo e injustificado incremento de la electricidad y la ascendente carrera de los precios de los alimentos dibujan un panorama, ni tan siquiera tormentoso, de cataclismo.
Si a la recesión social que venimos padeciendo se le suma una inflación incontrolable, puesto que es originada por el coste de materias primas que importamos, alcanzaremos una situación de estancamiento, -si no recesión-, con inflación. Si además la productividad y la competitividad están ancladas en décadas atrás respecto a nuestros competidores internacionales y la inversión pública y privada en I+D+i vuelve a los surcos del….”que inventen ellos”, obtendremos como resultante, menores exportaciones, de aquí menor grado de actividad industrial, por ello menor ingreso de divisas, descenso del PIB, mayor desempleo y mayor malestar social.
Es por lo anterior que confirmando mi apuesta, esa que dice que nuestro dinero le es imprescindible para acogotarnos, el Sr. Campa, el Secretario de Estado de Economía, nos pide a los trabajadores que con ese horizonte económico tan halagüeño, -más paro, más impuestos, mas carestía y crecientes intereses bancarios-, nos lancemos a consumir más.
Y hay que decirles que no, que o son ellos los primeros que invierten y crean empleo, actualizan salarios y nos restituyen los derechos laborales previos a las reformas que nos han aplicado o se van a comer con sus patatas los productos que sus múltiples Cortefieles fabrican en Tailandia aderezados con sus hipotecas y sus soluciones habitacionales. Saben que esto será así en el mejor de los casos, ya que si a todo lo anterior le suman,-y lo van hacer-, el desligar los salarios de la inflación y los asocian a la productividad de cada centro de trabajo, volverán a efectuar otra transferencia de rentas del trabajo a las del capital, y sabiendo cuan responsable es, socialmente hablando, el empresariado patrio, serán estos los primeros interesados en que la productividad de sus lánguidas empresas disminuya en un entorno de baja demanda interna y con una capacidad de competir en calidad y precios que a nivel internacional es tercermundista.
En resumen, hoy los trabajadores contamos con un aliado que no podíamos ni imaginar, Monsieur Trichet, el director del Banco Central Europeo que se apresta a subir los tipos de interés, con lo cual las hipotecas subirán, con ellas la morosidad, tanto como ambas lo hará el malestar social, y finalmente,-cierto que no sé cuando-, esto explotará.
Después, quizás, si aprendiésemos la lección……República como forma del Estado, igualdad en los niveles de autonomía de la Comunidades, banca nacionalizada, nacionalización de los sistemas de producción y distribución de energía, nuevo sistema fiscal acorde con la Constitución, nuevo código penal especialmente duro con los ladrones de lo público, derogación de todos los privilegios de la casta política, elección popular de los miembros de la judicatura…..y tantas otras cosas que podrían dar lugar a una autentica democracia española.
Puede que durante un tiempo, el de hoy y algo más del venidero, nos lo hagan pasar mal, pero nos lo están poniendo a h…o para acabar hundiéndolos.

miércoles, 2 de marzo de 2011

EL DERECHO A PENSAR

Dicen los sociólogos a sueldo de aquellos que los dejan escribir en medios de comunicación que la sociedad española, en su conjunto, se sitúa ideológicamente de forma mayoritaria en la izquierda moderada, entre el seis y el siete de una escala de uno a diez, siendo el uno la posición ideológica situada en la extrema derecha y el diez la correspondiente a la extrema izquierda.
Si esto fuese cierto, -lo cual solo en 1982 se constató en las urnas-, habría que aceptar que, en aplicación del más simple de los silogismos, en el PP se encontrarían de forma mayoritaria aquellos que se puntuarían del 5 hacia el uno, y en el Psoe se encontrarían, también de forma mayoritaria, aquellos otros que se encuadrarían en posiciones correspondientes del 5 hacia el diez en la escala antes expuesta.
Ni que decir tiene que me voy a ocupar de los ciudadanos que a nosotros mismos nos hemos situado en valores del 5 al diez y de aquellos otros, que en esa misma escala son militantes o votantes del Psoe, ya que los otros, los del 5 al uno, me traen al fresco.
Ese grupo de ciudadanos que se sitúan en el espacio político de la izquierda, sea en el 5 o bien en el diez, -extremo este mas bien raro de darse en el ámbito de la izquierda moderada-, ha de estar caracterizado por su rechazo más o menos intenso hacia las políticas que desde siempre han identificado a la derecha: reducción del Estado, prevalencia del individualismo, sumisión de lo público a las “leyes” del mercado, entender los derechos ciudadanos como una mercancía mas sometida a compraventa, favorecer los intereses de los poderosos en detrimento de los derechos de los más débiles, mantener políticas fiscales desequilibradas desde el punto de vista constitucional, entender los bienes públicos como fuente de enriquecimiento personal y de grupo, confesionalidad del estado, etc. etc. y todos aquellos extremos que, desde que el mundo es mundo, la derecha nos aplica siempre que puede con el único objetivo de someter a los deseos de los poderosos los derechos individuales y colectivos de aquellos que entendemos el mundo y la vida desde el punto de vista de la equidad, la libertad, la igualdad y la justicia.
Todos esos ciudadanos de izquierda, todos los que íntima y personalmente compartan esos clásicos valores, deben, en su, también íntima, coherencia personal, sentir cuando menos aversión a todo y a todos aquellos que proviniendo de un lado u otro de la escala de posicionamiento político, practiquen cualquiera de las actuaciones antes citadas como identificadoras de la derecha.
Es por ello que lo que más perplejidad me produce hoy día es el silencio, la aparente complicidad, el nihilismo, la incoherencia política y la cobardía de todos aquellos que comprometidos con sus creencias políticas, callan ante lo evidente, por omisión se hacen cómplices de los traidores a su causa, “pasan” de sus propios compromisos, conviven felices o amargados con sus incoherencias y todos los días se dicen a sí mismos que en las guerras los que sobreviven son los cobardes.
No acepto como posible que millones de ciudadanos españoles comprometidos consigo mismos en pensar y vivir de una forma determinada, se traicionen a ellos y a sus compañeros de compromiso vital justificándose con algo parecido a aquello de….”son unos hijos de puta, pero son nuestros hijos de puta” o con aquello tan enaltecedor como lo de antes……”peores son los otros”.
El compromiso político personal de los que somos de izquierda o es un compromiso con los valores eternos de justicia, libertad e igualdad para todos los seres del planeta o por el contrario es un compromiso comercial que envuelto en un papel más o menos rosado, al cual los hechos siempre acaban destiñendo, solo oculta seguidismo e intereses tan inconfesables como económicamente cuantificables.
Cada día que pasa es más evidente que las capas sociales españolas que se identifican como gente que piensa, siente y vive en los valores de la izquierda de siempre, no pueden, no deben convivir, y menos aun apoyar a los que a esos valores clásicos de la izquierda han traicionado, vendido y sustituido por aquellos otros que deberían habitar en exclusiva en el adversario político, en la derecha de siempre.
Si los ciudadanos de izquierda, junto a los militantes librepensadores del Psoe,-que los hay-, anhelan la recuperación de una izquierda que retome el camino de la justicia y de la igualdad para todos los ciudadanos de España, es imprescindible que el voto del miedo a que “vuelva” la derecha, -miedo que inducirán para que la gente de izquierda vuelva a votar a esta otra derecha zapateril-, se transforme en un sentimiento de pavor a que de nuevo estos traidores se mantengan en el poder, impidiendo con su sola existencia la posibilidad del renacimiento de una izquierda que nunca debió dejar de serlo.
Para ello es necesario que toda la gente de izquierda asumamos que cualquier otra opción es mejor para nosotros y para nuestros hijos, para hoy y para mañana, que la derivada de volver a votar a quienes en estos últimos años han demostrado que siendo otra derecha, pero con distinto collar, lo que desean es, al igual que los otros, mantener la actual situación de desmoronamiento social y de desestructuración nacional, pero eso sí, todo bajo su control y obteniendo los beneficios que los poderosos donan a su proceder.
Si como espero y deseo, querido lector, tienes memoria y recuerdas que es lo que han venido haciendo estos suplantadores a lo largo de estos años, en temas tales como fiscalidad, privatizaciones, salarios, pensiones, reformas laborales, precios, tratamiento de los beneficios empresariales y de las grandes fortunas, adelgazamiento del Estado, fomento de la desigualdad territorial, inversiones megalómanas alejadas de las necesidades de los trabajadores, restricción de derechos individuales y colectivos, desprecio hacia la juventud mejor preparada de nuestra historia, maltrato al medio ambiente, rapiña de los superávits de la Seguridad Social y posterior endeudamiento público para financiar a los banqueros, encarecimiento de los productos básicos sometidos a regulación, y todo lo relacionado con su muy distinta forma de tratar en la crisis a banqueros y poderosos o a trabajadores y parados. Si recuerdas este pasado inmediato y, por ya conocida, no te asusta la otra derecha, la de siempre, comienza a construir en tus sueños la posibilidad de recuperar el futuro hundiendo a los que te han traicionado a ti, a los tuyos y a nuestros sueños e ideales. No les votes. Quédate en casa, vota en blanco o diles de tu puño y letra, en el voto, lo que piensas de ellos.
Sin miedo. Somos el pueblo, y mientras no la anulen, dice la Constitución que el poder es nuestro. Apliquémoselo.

martes, 1 de marzo de 2011

SEÑALES DEL MAS ACA


Como los temas que el zapaterismo nos ofrece son muchos y variados, y las ganas de escribir pocas, me quedo hoy con unas señales de trafico que puede que pasen a la historia de las autopistas políticas españolas como recordatorio de lo que nunca debió ser. C´est tout.

lunes, 28 de febrero de 2011

EL PROBLEMA NO ES ZP

Lunes 28 de febrero, día de Andalucía y día en el que todas las encuestas coinciden en anticipar la anunciada muerte electoral de Zp y sus conmilitones. Día en que la inflación habida en los dos meses transcurridos duplica la actualización de las pensiones y día en el que muchos escribidores más o menos oficiales, a la vista de esas encuestas, -todas desastrosas para el zapaterismo-, se preguntan si el problema del Psoe es Zp y si ese problema se resolvería si Zp desapareciese del panorama político español.
Estos escribidores se plantean una pregunta no solo capciosa, sino también casposa. Capciosa ya que en sí misma es interesada pues lo que pretenden es no cuestionar el todo sino solo la parte, y es casposa por manida y casi putrefacta.
Los males presentes y futuros de la izquierda en España no se resuelven, ni tan siquiera se iniciaría su solución, con la desaparición de Zp. La escueta relación de supuestos pretendientes al trono de Ferraz, demuestra que la genética política e ideológica de los aspirantes es la misma que la que aun hoy permite respirar al sátrapa leones. Ni Rubalcaba, sector Botin, ni la Chacón, sector Fainé-Bufrau, ni Bono, sector Rouco, poseen por si mismos acentos ideológicos diferenciados de los que su actual amo nos aplica, acentos a los que todos ellos han venido apoyando y defendiendo aun en las más disparatadas de sus ocurrencias.
No hay en el Gotha del Psoe nadie de entre los que supuestamente pudieran aspirar a la herencia, que presente el más mínimo rasgo de legitimidad obtenido en la discrepancia con las políticas zapateriles. Muy al contrario, todos aquellos que durante estos años han vivido y comido de la política saben a ciencia cierta que su alimentación y su permanencia en sus respectivos cargos se ha debido única y exclusivamente a la fidelidad acrítica hacia las políticas injustas y antisociales que desde Moncloa y Ferraz se han impuesto manu militari.
Todos esos supuestos y posibles candidatos son los usufructuarios de la suprema máxima que en el Psoe se enseñorea desde el año 2000, “si callas y apoyas, pillas”. Nadie en estos años se ha molestado en distanciarse de una práctica que es la antítesis de la más elemental filosofía política de aquellos que nos sentimos de izquierda, y de izquierda democrática, la política y el dinero han de ser aceite y agua, elementos inmiscibles. Muy al contrario, desde el poder zapateril se ha favorecido, se ha impulsado el casamiento de la acción política con la defensa y el impulso de los intereses de los poderosos del dinero como método infalible para, en la inmediatez temporal, lograr engrosar los patrimonios colectivos y personales de quienes se saben interinos del poder político.
Y si sus actuaciones quedasen en los manifiestos y arrinconados delitos de prevaricación y cohecho podríamos darnos por satisfechos todos los asombrados ciudadanos españoles, pero no terminan ahí sus fechorías ya que nada les importa que las exigencias de los plutócratas, nacionales y extranjeros, les impongan, sin contrariedad alguna por su parte, el esquilmar a los que menos tienen trasvasando recursos publicos, antes destinados a gasto social, al bolsillo de los que han provocado la crisis y a los de los que están sacando provecho de ella, que son los mismos.
Y como la gente cada día tiene más claro de que van estos, cual es su proceder, cuales sus mentiras, cuales sus interesadas determinaciones, cuales los derechos que nos están pisoteando y cuales los espacios de libertad que nos están anulando, es del genero imbécil el pretender por enésima vez que aceptemos que quitando a Zp y poniendo a un clon suyo la izquierda recuperaría su identidad y su fortaleza.
El problema de la izquierda española no es Zp, el problema de la izquierda española se llama degeneración del sistema democrático, se llama monarquía inoperante, se llama sistema judicial politizado, se llama medios de comunicación prostituidos con el poder del dinero y se llama corrupción política, económica y de pensamiento de todos los partidos políticos que se han convertido, en mayor o menor grado, en los auténticos enemigos de la ciudadanía española y especialmente de los trabajadores; y así las cosas, esto no lo arregla ni Rubalcaba, ni Rajoy, ni la Chacón, ni Bono, ni el Sunsuncorda, por la sencilla razón de que los intereses de todos ellos son coincidentes y lo más importante de todo, que no quieren.

viernes, 18 de febrero de 2011

TIERRA QUEMADA (I)

En la segunda guerra mundial las topas soviéticas, desarboladas por el empuje de la Wehrmacht, en su retroceso hacia el este de su propia tierra, adoptaron la táctica de no ceder en su retirada ni el más mínimo soporte que pudiera ser utilizado por los invasores nazis, obligando a la intendencia a un esfuerzo de aprovisionamiento masivo a frentes de combate alejados cientos de kilómetros de sus fuentes de aprovisionamiento.
Hoy, en el retroceso de la izquierda, -supuestamente representada por el zapaterismo-, estos nos están aplicando la misma táctica que las tropas soviéticas. No nos van a dejar ni el más mínimo resquicio de bienestar social, de equidad o de justicia en este país, por lo que a la vista de sus hechos ¿Quién puede negar que el zapaterismo nos tiene por sus enemigos y como a tales nos trata?
Nada en sus hechos contradice que estos "soviets de derechas" se han aliado con los “nazis” del dinero para respetar solo las fincas en las que pacen los poderosos.
De la “herencia” de Aznar mantuvieron el ladrillismo, la tendencia fiscal hacia el desequilibrio que la Constitución prohíbe, como su predecesor acrecentaron la pérdida de poder adquisitivo de las rentas del trabajo al tiempo que facilitaban el incremento de las del capital, también miraron hacia otro lado respecto al fraude y la evasión fiscal y descapitalizaron el sistema de protección social, la Seguridad Social, robando sus superávits y gastándolos en ayudas y subvenciones al capital.
Su cacareada lucha por igualdad se redujo a efectuar brindis al sol con la de género, aportando su incompetencia la demostración que la protección de las victimas solo les merece lamentos a posteriori. Mientras la igualdad económica entre géneros ni tan siquiera la contemplaron.
Su aireada ley de dependencia ha quedado en agua de borrajas pues siendo competencia autonómica la aplicación de la misma y no habiéndose efectuado las transferencias económicas correspondientes se ha dado lugar a que de un lado las comunidades más reacias a esa aplicación legal la hayan torpedeado y aquellas otras predispuesta a favor de la ley ven como no pueden hacer frente a los costes ya que el gobierno no les transfiere lo en la ley establecido. Resumen, humo y palabras de las que se lleva el viento.
Sin entrar en temas de orden social, -que ya tocará-, es de vergüenza nacional que se mantenga como principio incuestionable uno de los asertos que, basado en la ignorancia de unos y en la desvergüenza de otros, sirve para enriquecer a los que cuando estos sinvergüenzas sean expulsados del poder los mantendrán calientes, alimentados y a buen recaudo de avatares que al común de los mortales pudieran llevarse por delante.
Me estoy refiriendo a la supuesta situación por la cual el de las Azores pactó con las eléctricas no subir las tarifas de forma momentánea a fin de no incrementar la inflación, ni consecuentemente los salarios a ella indiciados, a cambio de que el propio Estado se hiciese cargo de la supuesta diferencia entre lo que nos cobraban y lo que, también, supuestamente debían cobrarnos.
Esa artimaña ha devenido en una explicación de lo más estúpido. Nos dicen que el déficit de tarifa, que así lo llaman, es la diferencia entre lo que les cuesta producir los kilovatios que nos venden y el precio que nos cobran, por lo que en la lógica del mas desaprovechado estudiante de EGB, este concluiría que desde entonces están perdiendo dinero, ya que a pesar de que el Estado, -nosotros, los que pagamos impuestos-, ya les ha “compensado” con más de ochenta mil millones de euros, nos dice el Sebastián, el intermediario del gobierno, que aun les debemos pagar entre 2011 y 2012 más de 4500 millones de euros, y que para no rebasar lo presupuestado en los próximos cuatro años la luz ha de subir al menos un 45 %, y todo ello sin contar las primas por producción de energia electrica por métodos renovables, que esa es otra.
Si como cualquiera puede comprobar en los datos colgados en Internet por la Bolsa de Madrid, las eléctricas en ella cotizadas, no solo no han perdido dinero en estos años del “zapaznarismo”, sino que han logrado record tras record de ganancias, y si desde que el intermediario gubernativo, Miguel Sebastián, se sentó en la poltrona del Ministerio de Industria, la luz se ha encarecido en más del 50 %, aquí hay que concluir, necesaria y matemáticamente, que, como decía Gila, “alguien está robando a alguien y no miro a nadie”, o lo que es peor, están acopiando el botín para cuando les toque exiliarse, también estos, en Arabia Saudí.
(continuará)