jueves, 22 de noviembre de 2007

MADERA DE FARAON

Cuando la inflación de octubre se desmanda y Zp nos anuncia que la noviembre también lo está haciendo.
Cuando por primera vez el euribor no sube sino que ligeramente baja.
Cuando para compensarlo el petróleo se acerca a los cien dolares, unos sesenta euros.
Cuando los productos básicos de la cesta de la compra se encarecen uno tras otro.
Cuando los prestamistas empiezan a incrementar las dotaciones que compensen el incremento de la morosidad.
Cuando la vivienda "solo" se encarece un 10 %.
Cuando los salarios pierden poder adquisitivo.
Cuando las privatizaciones de los servicios públicos se fomentan e imponen.
Cuando el ministerio de industria hace causa común con los servidores de Internet denunciados por la comisión europea.
Cuando se dan pasos que ya se habían dado como el incrementar pensiones de miseria un 3% por cada año trabajado de más a partir de los sesenta y cinco años.
Cuando el gasto social desciende en términos reales y comparativos.
Cuando seguimos siendo el pais que mas incumple los compromisos de Kioto.
Cuando los planes sobre vivienda joven languidecen.
Cuando el desempleo crece.
Cuando la violencia de genero se desborda.
Cuando la violencia fascista reaparece.
Cuando esto y otras muchas miserias sociales se dan en esta España nuestra....ZP se regodea en la mayor y mas vergonzante hagiografía que desde el franquismo se ha visto.

martes, 20 de noviembre de 2007

¡VIVE LA FRANCE!

Tiene la historia de España una época que si se pudiera, borraría de arriba a abajo.
Es aquella en la que el mas cutre casticismo, el del hambre con honor, el de la independencia en la ignorancia, el del orgullo en la indigencia, hizo, allá por los inicios del siglo XIX , que los principios democráticos, que la básica división de poderes del estado, que la libertad, las justicia y la igualdad tardasen casi dos siglos en aparecer por aquí.
Me estoy refiriendo a la presencia, invasora, a que negarlo, de Francia en este nuestro país.
Que nadie piense en que pudiera ser partidario de la imposición por la fuerza de modos y formas democráticas allá donde no se aprecien, hay otros mecanismos, pero lo cierto es que aquella ocasión se perdió y el absolutismo, y su asociado el nepotismo, la tiranía, la opresión y la falta de libertad, imperaron en España hasta el último cuarto del siglo XX, excepción hecha de las, desgraciadamente efímeras, dos repúblicas y de algún que otro conato de apariencia democrática, como los llamados pacíficos turnos que liberales y conservadores practicaron en el siglo XIX.
Hoy de nuevo Francia nos da ejemplo, bien que en su territorio, y nos muestra como una sociedad aparentemente burguesa, acomodada e incluso apática o recostada en la molicie, se moviliza.
Y se moviliza no solo por cuestiones parciales coorporativistas o de escaso y parcial recorrido, se moviliza contra el ataque sectorializado de la derecha, la de siempre, -que incluso esa ya me gustaría tenerla aquí-, y aquellos pragmáticos de izquierda que con Segolene a la cabeza, hacen mutis en la actual situación, y que cooperan al "tour de force", al pulso que el tardío seguidor de los "neo-cons" yankees, Sarkozy, pretende echar a los valores republicanos, que incluso la parte social mas derechista de Francia tiene asumida.
Así, los derechos adquiridos que afectan a la jubilación de los trabajadores del transporte, el tratamiento salarial de los funcionarios, las reformas educativas y sanitarias, son aspectos que han puesto en pie a la misma sociedad que masivamente votó al nuevo presidente francés, con lo cual se demuestra que esa sociedad, que prefirió un original de derechas que una mala copia, por muy "Royal" que fuese, no está dormida, y reacciona rauda y firme cuando este jinete permite que el caballo de las reformas económicas a favor de los de siempre, se pase de galope, a criterio de los votantes.
¿Y aquí, que? Pues aquí, nada. Los votantes de ZP, encantados con las nubes de humo que cada día nos regalan, mientras la sustancia, los dineros del estado, para los de siempre.
Cabe preguntarse que sucedería en Francia si los niveles de reducción en los derechos sociales y ciudadanos hubiesen alcanzado las profundidades que aquí tenemos. Cabe preguntarse que sucedería en Francia si las perdidas de poder adquisitivo, no ya de los funcionarios, sino de todos los trabajadores, hubiesen sufrido las perdidas que aquí los sindicatos han respaldado. Cabe preguntarse que hubiese hecho la sociedad francesa, si sus sanitarios hubiesen tenido que emigrar ante la falta de futuro, de retribuciones y de respeto por parte de los gestores del sistema sanitario publico. Cabe preguntarse que sucedería si la enseñanza publica francesa tuviese que soportar los vaivenes que la española está sufriendo.
En España no hay Bastille que tomar y quemar, si la hubiese, no seria yo el que la asaltase, pero entre conatos de revolucion y pancismo social, politico y sindical, entiendo que hay caminos a recorrer, y uno de ellos nos lo estan mostrando nuestros vecinos.
Por todo ello......"¡Vive la France!"

viernes, 16 de noviembre de 2007

LA ESTACA

Supongo que todos los que soporten una cierta edad, de cuarenta para arriba, y desearía que también los de menos, conociesen una emblemática canción de Lluis Llach que así se llamaba. Fue, al final de la dictadura, canción emblemática que en la totalidad de su letra a ella, a la “oprobiosa”, se refería.
Tenía una estrofa que, en catalán venía, a decir, “si tú tiras fuerte para allí, y tu estiras fuerte para allá, seguro que cae, cae, cae, bien podrida debe estar”.
Lo que ayer y antes de ayer ha sucedido en el PSM, me la ha recordado.
De un lado don Pepiño, tira de Tomas Gómez para que este fuerce al chiquito de Getafe, David Lucas, devenido en portavoz del grupo municipal socialista, para que dé caña a Gallardón por el tema de la corrupción de funcionarios municipales hasta ahora descubierta, ya que según su desinteresado análisis político el alcalde será candidato en la lista de Madrid y hay que machacarle tanto si pasa el Pisuerga por Valladolid como si no.
De otro lado Alfredo Pérez Rubalcaba tira de teléfono y llama también a Tomas, y le pide que hasta que las cosas no estén judicialmente claras no se pasen, y el trato a Gallardón sea acorde con el nivel de información que se tenga.
Resultado: Si el grupo municipal socialista en el ayuntamiento de Madrid ha de soportar como nudo de confluencia tres fuerzas de distinto sentido y magnitud, la de Pepiño, la de Alfredo y la propia interna que pudiera haber en algunos, pocos, que con sentido político hay en el grupo, lo seguro es que este se bamboleará, se estremecerá, crujirá y sin que nadie lo certifiqué, en este caso, morirá. Políticamente, claro.
Si a alguien le quedaba alguna duda sobre el carisma, la personalidad política de Tomas Gómez, su determinación y coraje. Si alguien no tenía claro el nivel de supeditación de David Lucas a los oscuros influjos de Ferraz. Si alguien se debatía en la sospecha de la falta de personalidad de quienes dirigen el PSM y el grupo municipal socialista en el ayuntamiento de Madrid, aquí tienen otra prueba más del algodón. Y ya saben….el algodón no engaña. Y don Pepiño no está hecho de tan noble, como acogedora fibra.

jueves, 15 de noviembre de 2007

BIENVENIDO, MANOLO.

Cuando al saberse que se marcha, todos dicen lamentarlo, yo quiero, hoy y aquí, expresarle mi alegría por él y darle la bienvenida a los espacios de independencia política que tan escasos son en este país.
Me pasa y me pasaba Manolo Marín un solo año cuando, allá por mis 14, en El Doncel, colegio de Ciudad-Real al que desde Almadén acudí, y alli coincidimos, al no existir en mi pueblo instituto de enseñanza media.
Ese año de diferencia hizo que apenas tuviésemos contacto directo en la vida estudiantil, un año era entonces mucha diferencia y además Manolo era un entregado a la causa del balón-mano, germen de los que hoy es este deporte en Ciudad-Real, que, cosas de la vida, patrocina y promueve un hermano de Agustín Díaz de Mera, el famoso director general de la policía en el 11-M, daimieleño y también balonmanista y también alumno en el Doncel, por lo que ambos desde entonces se conocen.
Salvando ocasiones casuales en las que hemos coincidido, nunca hemos tenido trato personal.
El ha hecho carrera política, pero además de lo anecdótico y personal que ya he contado, su forma de estar, su mesura, su inalterable posición política, hacia la que no ocultaré mis discrepancias puntuales, le han hecho acreedor de un respeto que desgraciadamente solo se da en este país cuando alguien se va, bien a otro sitio, bien al otro barrio.
Por esto es por lo que yo le doy la bienvenida y me alegro de su tránsito a este sentir independiente, lejos de tipejos tan plenos de envidia como de mediocridad, lejos de incompetentes y desnortados jovenzuelos que lo único que han aprendido de la política es a sonreír hacia arriba, lejos de arribistas que han transitado por todo el espectro político en busca de tan creciente retribución como menguante razón.
Por todo ello y porque estas decisiones llevan en sí mismas mas alma que reflexión, ¡Manolo
enhorabuena!

martes, 13 de noviembre de 2007

SINDICALISMO DE CORBATA Y ALFOMBRAS.

Solo tengo contra esta prenda, que simplemente no me gusta. Entiendo que hay ocasiones que por puro convencionalismo hay que ponérsela, pero confieso que cuando me la pongo me encuentro cual sardina en bidón.
Por ello no se piense que rechazo y detesto que alguien se la ponga, pero rechazo y detesto que se actúe desde posiciones que se suponen “descorbatadas ideológicamente”, cual si de ejecutivos de la “city” londinense se tratase. Me explico.
Conozco a más de un sobrevenido sindicalista que, cual vasallo político, solo sonríe hacia arriba, hacia el patrón, hacia el que le puede consentir que le liberen, que le coloquen a un hijo/a, que solo sonríe a quien le facilita, si a sus intereses se aviene, una vida laboral muelle y relajada.
¿Y a cuento de qué viene esto?, pues que he leído que los sindicatos proponen que los fabricantes de componentes de automóviles se presten unos a otros a sus trabajadores, en función de la carga de trabajo que en cada momento cada uno de ellos tenga. ¡Manda, hue….cos!.
En mis tiempos, ya muy lejanos, uno de los principios más conocidos del sindicalismo de entonces era la total y absoluta prohibición de practicar el prestamismo laboral. Desde entonces es verdad que han cambiado muchas cosas, el sindicalismo de clase ha pasado a ser sindicalismo de clásicos, la lucha por la emancipación de la clase obrera ha pasado a ser la lucha por la emancipación de los que viven de los obreros, los respetados comités de empresas, salvo honrosas excepciones, han pasado a ser comités de las empresas, en resumen, que los favores empresariales a muchos de los representantes sindicales han cambiado la orientación y la razón de ser, real y oculta, de los sindicatos.
De otra forma, ¿cómo entender la continua pérdida de poder adquisitivo de los salarios sin contestación sindical alguna? ¿Cómo entender la total dependencia sindical de subvenciones y fondos de los presupuestos de empresas e instituciones públicas? ¿Cómo entender que en el más denso e intenso periodo de perdida efectiva, que no nominal, de derechos laborales, los sindicatos solo luchen por tener más o menos delegados en las grandes empresas, solo en las grandes, ya que son estas las que realmente les dotan de “combustible sindical”? ¿Cómo entender que después de años de continuados e intensos cursos de formación laboral impartidos y cobrados por los sindicatos, estos denuncien que la siniestralidad laboral tiene una causa muy importante en la poca formación laboral de los trabajadores?
¿Quien, sin venda en los ojos, puede pasar por alto la convivencia y connivencia de sindicatos, patronal y administraciones públicas?
Es conocida y por nadie rechazada, excepto por lo políticos, la desafección de la ciudadanía hacia la clase política, pero esta es una nimiedad, aun con la importancia que tiene, si la comparamos con el descredito de los sindicatos.
Tan solo a efectos de constatación económica, me gustaría saber, ya que aun no he dado con ello, cuales son las conclusiones del Tribunal de Cuentas sobre los presupuestos y cuentas de las principales centrales sindicales, ya que teniendo absoluta preponderancia los ingresos públicos en sus cuentas, estas han de someterse al control de ese alto tribunal.
Todos conocemos algún caso de acomodado, laboral y económicamente, sindicalista que aparece por los tajos solo cuando hay elecciones, ya que ha de reportar un número determinado de votos a sus capos si quiere seguir liberado; todos conocemos a algún antiguo luchador que el pragmatismo sindical, que aquí también se da, le ha hecho variar su rumbo de la defensa de los intereses laborales a la defensa de sus intereses bancarios.
Aquí también la corrupción mental, que es la primera y más importante, se ha dado y se seguirá dando si quienes pueden, los mas, no ponen pie en pared y a los recién encorbatados sindicalistas prácticos los ponen donde les corresponde, o en el paro o en el tajo. Sé que es difícil, entre otras cosas porque como en la política, son peores los papistas que el papa, ya que hay mucho inútil que por su regalado plato de lentejas, mata. Pero algo hay que hacer.