sábado, 31 de enero de 2009

MANIFIESTO DE IZQUIERDA ANTICAPITALISTA

Cada día es mas evidente y mas necesario que la izquierda esté representada en el parlamento europeo, y para que esto sea así y por su mediación Europa cambie de rumbo es necesario aglutinar fuerzas y hacer frente al capitalismo y sus vasayos social-liberales. Para ello Izquierda Anticapitalista necesita presentar 15.000 firmas de apoyo previas a la presentacion de candidaturas.
Si te sientes de izquierda, de la de siempre, si vives sus valores, suscribe y apoya su manifiesto.

Manifiesto: «Por una candidatura anticapitalista en las elecciones europeas de 2009»
"Ahora más que nunca se ha hecho evidente que el capitalismo global ha generado unas fuerzas destructivas que, en su afán por acumular riqueza, provocan una mayor desigualdad social y amenazan la supervivencia del conjunto de la humanidad y del planeta.
En el Estado español, los efectos de la crisis son ya innegables. A pesar de la retórica, la respuesta a la crisis del gobierno de Zapatero va a profundizar las medidas fiscales regresivas, las privatizaciones, obras públicas faraónicas insostenibles y los regalos fiscales al gran capital, mientras aumentan el paro y la precarización de nuestras vidas, se deteriora, mercantiliza y privatiza servicios públicos básicos y se niegan derechos sociales fundamentales como los de una vivienda y unas pensiones dignas. Se trata de la misma política que se está adoptando en el marco de una Unión Europea al servicio de las multinacionales y no de los pueblos.
Frente a todos los intentos de hacer pagar a los sectores populares la crisis de este sistema es necesario organizar la resistencia y reforzar las luchas sociales, con criterios unitarios y buscando convergencias. Pero pensamos que la resistencia social no basta. Es necesaria una alternativa política anticapitalista cuya única lealtad esté en las luchas y movimientos sociales, que nunca acepte participar en la gestión del sistema, que sepa escuchar y aprender, que merezca confianza. Esa alternativa no existe y queremos contribuir a construirla. Sabemos que es una tarea arriesgada y difícil, que llevará mucho esfuerzo durante mucho tiempo y que sólo llegará a buen puerto si convergen en ella, desde sus propias experiencias, organizaciones e ideas, quienes ahora comparten ya las críticas radicales y las luchas contra este sistema, pero aún no un proyecto político anticapitalista alternativo.Para avanzar en este camino, Izquierda Anticapitalista ha decidido presentarse a las próximas elecciones europeas de junio de 2009 buscando la colaboración de sindicalistas, activistas y militantes independientes. Con esta perspectiva ha empezado el proceso de búsqueda de las 15.000 firmas de ciudadanos/as que se requieren para poder presentar una lista.
Las o los abajo firmantes hemos conocido esta iniciativa, nos parece importante que salga adelante y la saludamos positivamente. Manifestamos nuestra voluntad de dar nuestra firma en la búsqueda de las 15.000 necesarias y alentamos a las personas que forman parte de la izquierda social, política o cultural a hacerlo, ya sea en apoyo al proyecto o simplemente defendiendo el derecho democrático a la existencia de una candidatura anticapitalista como ésta. Por todas estas razones suscribimos, a título individual y sin hablar en nombre de nuestras organizaciones, colectivos o campañas, este manifiesto".
[Para adherirse al Manifiesto, enviar nombre, apellidos, colectivo social al que se pertenece o profesión a espacio@nodo50.org ]

DESAYUNO CON BANQUEROS

De nuevo otro periodista, Juan Carlos Escudier, nada sospechoso de "socialismos trasnochados", (Sebastian dixit), preocupado por el servilismo y los consiguientes regalos de este gobierno a los banqueros, pone ante su contradicción, ante su traición, a Zp. Lean su articulo publicado hoy en "El Confidencial".

"Tras comprar a la banca otros 6.000 millones de euros en activos, Zapatero ha vuelto a convocar este lunes en Moncloa al equipo plutócrata habitual, no fuera a ser que, pudiendo contribuir todavía más a su felicidad, haya algo que se nos haya pasado. La ciudadanía quiere saber si los banqueros están contentos con la rebaja de impuestos decretada por el Gobierno a modo de aguinaldo para ellos y sus familias -incluyendo tíos y sobrinos-, y si con eso basta para que empiecen a conceder créditos o, por el contrario, hay que ir pensando en agasajos más personales, tal que unos tirantes nuevos para Botín o un equipo de escucha para Miguel Blesa el de Cajamadrid, ahora que están de rebajas en La Tienda del Espía.
Una vez que nos aseguremos que nada les falta, quizás convendría preguntarles dónde han ido a parar los más de 20.000 millones de euros que el Estado ha inyectado ya en esas saneadísimas entidades que eran la envidia de Europa y del mundo entero, no vaya a resultar que, por despiste, se hayan destinado a pagar las deudas de las propias entidades en vez de a facilitar la actividad económica, como estaba previsto.
Lo más normal es que descubramos que nuestras admiradas instituciones financieras no se diferencian mucho de las del resto del mundo, y que algunos de ellas van camino de encajar en la definición de “bancos zombi”, acuñada por el Nobel de Economía Paul Krugman para definir a esas entidades que siguen funcionando pero que, en realidad, están quebradas. ¿Qué les mantiene con vida? La esperanza de que serán rescatados por el Estado.
Aún admitiendo que el sistema financiero español no ha estado tan expuesto como otros a los activos tóxicos y a las tristemente famosas hipotecas subprime, el desplome del precio de las viviendas puede tener efectos similares. ¿Cómo habrán de reflejar los bancos en sus balances las hipotecas de pisos cuyo valor de mercado actual es un tercio inferior al que tenían cuando se suscribieron? Por otra parte, si el imparable aumento del desempleo dispara la morosidad, ¿cómo podrá asegurarse el crédito a particulares y empresas, y al mismo tiempo dotar las provisiones correspondientes sin poner en peligro el equilibrio patrimonial de las entidades?
Salvo que Zapatero encuentre una terminología más apropiada, tal que desaceleración en lugar de crisis, la situación de la banca española, enfrentada a la cancelación de operaciones de deuda por un importe aproximado de 82.000 millones de euros en 2009, es algo más que preocupante, toda vez que el grifo del mercado interbancario sigue cerrado. Y lo será más si la tormenta no remite porque en 2013 es cuando tendrán lugar el grueso de los vencimientos.
Goldman Sachs ha estimado en 800.000 millones de euros las pérdidas que el sistema bancario mundial lleva absorbidas desde el inicio de la debacle, y considera probable que otros 850.000 millones todavía estén por aflorar. En Estados Unidos se ha comenzado a hablar ya de crear un banco público cuya función sea el de comprar a un valor “justo” los activos incobrables y sanear así los balances de las de entidades financieras, lo que no dejará de ser un nuevo regalo de los contribuyentes a sus accionistas si Obama no lo impide.
Lo lógico en estos casos, tal y como sostiene Krugman, es que el Estado lleve a cabo una “absorción pública explícita aunque temporal”, es decir que proceda a la nacionalización, y eso es justamente lo que habría que esperar de Zapatero, aunque tuviese que comerse sus palabras acerca de la solidez y solvencia de nuestras fornidas instituciones de crédito. De hecho, ya en los últimos tiempos el Gobierno se ha manifestado dispuesto a intervenir en el capital de los bancos si la situación lo requiriese.
Por el momento, y a la vista de la indecencia de sus beneficios, las grandes corporaciones como el Santander o el BBVA parecen vacunadas contra la crisis, pero no así bancos medianos y algunas cajas de ahorro, y en especial las más expuestos al sector inmobiliario. En lo últimos meses, los servicios de inspección del Banco de España han redoblado su actividad en estas entidades, a las que se ha exigido un desnudo integral de sus balances y el diseño de una estrategia de futuro convincente. A lo largo del mes de febrero serán las Cajas las que presenten resultados. Nadie puede descartar alguna intervención o, en su defecto, el impulso de fusiones de salvamento.
Ninguna economía puede funcionar sin el adecuado flujo de crédito. El lunes, ante el café con pastas y tras de interesarse por sus respectivas santas, el presidente tendría que hacer entender a sus distinguidos invitados que han de cumplir con la función que tienen encomendada o exponerse a que sea el Estado quien la asuma. Casi una misión imposible para el irredento y confiado optimista que nos gobierna".

viernes, 30 de enero de 2009

LA BANCA GANA; ESPAÑA, PIERDE

Lo que a continuación sigue es un tan largo como esclarecedor artículo de Carlos Sanchez que hoy incluye "El Confidencial Digital". Hasta los más respetables liberales, y Carlos Sanchez, para mi, lo es, ponen ante su evidente contradicción, -eufemismo de traición-, a Zp y su politica de rapiña economica a favor de los banqueros. No se me aburran que es muy interesante.

"La banca gana mucho dinero. De eso hay pocas dudas. Y sería bueno, incluso, que ganara más. Estaríamos ante una señal de fortaleza económica. Pero también los comerciantes, los hoteleros, los profesores, los abogados, los autónomos, los curritos…, y hasta los periodistas. Pero ocurre que no sucede exactamente eso. La vida no trata por igual a todos. Nada nuevo bajo el sol.
Hay un sector que se salva de la debacle económica. Y responde al nombre de sistema financiero. Una manera ecléctica de llamar a los banqueros de toda la vida.
Tras este término se esconden 358 entidades de todo pelaje y condición. De ellas, 151 son bancos; 46, cajas de ahorros, y 85, cooperativas de crédito. Otras 76 instituciones se integran en los llamados establecimientos financieros, que pueden prestar dinero pero no captar depósitos. Entre todas esas entidades ganaron el año 2007 la bonita cifra de 25.800 millones de euros. ¿A cuánto equivale eso? Pues al 2,5% de la riqueza que este país es capaz de generar en un año.
Como se ve, mucho dinero. Tanto que en un ejercicio en el que la crisis financiera internacional sacó la patita en agosto, sus resultados se incrementaron en nada menos que en un 30,7% respecto del año anterior. Los resultados de 2008 serán peores, pero no tanto como para echarse al monte. Santander, BBVA y Banesto ya han anunciado beneficios netos por valor de 14.676 millones de euros. Nada que ver con la sangría de resultados que registra la gran banca internacional.
Prestar dinero, por lo tanto, sigue siendo un negocio rentable, al menos en España. Incluso muy rentable. Hasta el punto de que si nos ponemos en plan técnico, diríamos que la rentabilidad sobre activos totales medios (ATM) se situó en el 2007 en el 0,97% (0,87% en 2006); pero si la comparación se hace sobre los recursos propios, variable mucho más representativa, estaríamos ante una tasa de retorno del 18,3% (16,1% en 2006). ¿Gana usted tanto?
Los argumentos que se suelen dar cuando se cuestiona la alta rentabilidad de la banca española -por comparación con el resto de sectores productivos- es que esa es la mejor garantía de su solvencia. Ningún país puede salir adelante con un sistema financiero maltrecho, y de ahí que quien pone peros a los beneficios del sector es tildado de demagogo, populista, oportunista y otros tantos epítetos que no se incluyen aquí por si este texto lo lee algún menor de edad.
La mosca tras la oreja
Ese argumento hace imposible el debate. Pero en la calle, que es mucho más sabia, muchos andan estos días con la mosca tras la oreja por el hecho de que la banca se pavonee ante sus accionistas de que la crisis no va con ella. Algún pequeño resbalón en la cuenta de resultados, pero nada más que eso. De hecho, si alguien se atreve a cuestionar alguna partida del balance, es inmediatamente calificado como alarmista. Sin embargo, probablemente valga la pena reflexionar sobre si es razonable tener un sistema financiero la mar de solvente, pero incapaz de cumplir su función esencial, que no es otra cosa que prestar dinero a los ciudadanos y a las empresas para engrasar la actividad económica.
Cabe señalar que la banca no es el único sector bajo sospecha. Este país tiene media docena de multinacionales -la mayoría herederas de un monopolio público- que trimestralmente sacan pecho sobre sus resultados. Pero en las notas de prensa olvidan decir a los ciudadanos si la electricidad que venden es más barata que en Europa. O si el precio que cobran por el gas o el teléfono es menor que en el Reino Unido o Alemania, por poner dos ejemplos. Al margen de la calidad en el servicio.
La pregunta clave es, por lo tanto, si esos gruesos beneficios de unos y de otros están en consonancia con las necesidades del país. Y aquí la respuesta no está tan clara. Es cierto que el sistema financiero es solvente, pero no es menos cierto que el crédito nuevo concedido a los hogares -la variable verdaderamente relevante y no la evolución del crédito total- está cayendo un 56%. O lo que es lo mismo. Se ha pasado del 99.00 millones de euros prestados a las familias en 2007 a poco menos de 44.000 millones en 2008, lo que significa que el crédito no fluye por las cañerías del aparato productivo.
La banca lo justifica diciendo que los problemas de liquidez han acabado por convertirse en un problema de solvencia. No presta porque carece de garantías suficientes de que podrá recuperar su inversión crediticia. El argumento es perverso. Si eso fuera cierto, estaría cavando su propia tumba. No prestar dinero significa un estrangulamiento de la economía, y si no hay actividad, el negocio bancario se esfuma por falta de clientes. Por lo tanto, parece que lo razonable sería seguir prestando, aunque fuera a costa de distribuir menos dividendos y de liberar otros recursos.
La banca no presta, simplemente, porque no tiene liquidez. Antes debe cubrir sus necesidades de financiación. Y no estará de más recordar que España fue durante 2007 el segundo emisor europeo de titulizaciones y el segundo emisor de títulos hipotecarios (cédulas), “por lo que existe un riesgo de que, ante un alargamiento de las turbulencias financieras, las entidades no puedan atender a las necesidades de financiación de la economía”, como se sostenía en la última edición de la Revista de Estabilidad Financiera -editada por el Banco de España-. Como se dice en esa publicación, el problema de este país es que el sistema financiero tuvo que financiar el crecimiento del activo -los préstamos- con una base de depósitos que crecía entre cinco y quince puntos por debajo del crédito.
Esta fuerte exposición a los mercados mayoristas internacionales es lo que realmente obliga a las entidades a sacar músculo de rentabilidad ante los inversores. Precisamente, porque sus necesidades de dinero son mayores, lo que les ha obligado a financiarse a corto plazo. Algo que está deteriorando su liquidez, aunque en las últimas semanas se haya abierto algo la mano. Eso quiere decir que de prolongarse la situación -el mercado dista mucho de estar normalizado- el racionamiento del crédito puede dilatarse en el tiempo. Y eso explica que su objetivo fundamental sea mantener los ratios de solvencia a toda costa. La estrategia es acertada desde el punto de vista de los intereses de cada entidad; pero entonces surge con fuerza otra pregunta. ¿Es buena para el país esa estrategia? Tampoco está tan clara una respuesta afirmativa.
Una montaña de estiércol circula por la nación en forma de morosidad. Precisamente debido a que la banca ha dejado de descontar pagarés de empresa o a que las líneas de crédito -preferentes o no- han sido borradas del mapa, matando por inanición a cientos de miles de pymes y de hogares que no tienen un euro que llevarse a la boca. ¿Si es tan solvente, por qué no presta dinero? A su favor, es verdad, juega el hecho de que un elevado porcentaje de sus ingresos recurrentes procede de la actividad de banca minorista, poco dependientes de los mercados financieros internacionales.
¿Por qué no prestan dinero los bancos?
Lo realmente cierto es que la estrategia que consiste en primar la calidad (y la cantidad) de los resultados bancarios sobre el interés general de la nación, está teniendo efectos devastadores sobre el aparato productivo.
Como se han cansado de repetir multitud de analistas, estamos ante una crisis financiera que nació como consecuencia de una escandalosa sobrevaloración de los activos, principalmente de aquellos que tenían como subyacente el mercado inmobiliario. Por lo tanto, parece razonable pensar que hasta que esos activos recuperen su precio natural, que decía Adam Smith, la actividad económica no podrá reactivarse.
No olvidemos que la deuda de las familias representa el 128% de su renta disponible, por lo que difícilmente podrán recuperar el ciclo inversor si antes no bajan los precios. Y que los gastos financieros representan nada menos que el 18% de su renta disponible. Puede parecer pequeño el porcentaje, pero hay que tener en cuenta que se trata de una media, por lo que algunos segmentos están especialmente expuestos al endeudamiento.
La banca, sin embargo, está aguantado todo lo que puede esa depreciación para no anotarse las correspondientes minusvalías que afearían su balance. Aguantando artificialmente el precio de los pisos con la esperanza de que cuando el sol vuelva a iluminar esos activos se coloquen en Bolsa a precios de antes del ajuste. La consecuencia de esa estrategia suicida no puede ser otra. España tardará más tiempo que otras naciones europeas en salir del pozo. Como por cierto han puesto de manifiesto tanto el FMI como la Comisión Europea.
Un dato ilustra mejor que ninguna otra cosa la naturaleza del problema. De cada cien euros que prestó la banca española en 2007 -en esto las cajas de ahorro se llevan la palma- 61,3 euros (es decir casi las dos terceras partes) fue a parar al negocio del ladrillo. La construcción se llevó un 8,7%, la promoción inmobiliaria, un 17,3%, y la compra de viviendas el 35,3% restante, cuando el peso del ‘ladrillo’ en el PIB es del 17%. Como se ve, una temeridad que ahora tiene consecuencias sobre el nivel de crédito para el resto de actividades productivas.
Ya se sabe que en tiempos de tribulación no hay que hacer mudanzas. Pero este aserto vale para el alma, no para la economía. Las autoridades tienen ante sí la oportunidad de una transformación del sistema financiero, con el objetivo de que vuelva a cumplir su función. Exactamente lo mismo que hicieron dos de los antecesores del gobernador Fernández Ordóñez: Mariano Rubio y Luis Ángel Rojo, que no se cortaron a la hora de provocar fusiones bancarias o la liquidación de entidades inviables en aras de mejorar la solvencia del país. No siempre lo que es bueno para General Motors es bueno para el país".

jueves, 29 de enero de 2009

"TOMASADAS"

Desde antiguo, se ha mantenido y demostrado en infinidad de ocasiones, que lo mejor que se puede hacer para conocer qué anida en el interior de alguien en concreto es ponerle un micrófono. Hoy, como al chiquito de Parla no le faltan altavoces y cámaras, ya le conocemos, o lo que es mejor, ya le van conociendo aquellos que cuando estaba limitado a su Parla le tenían poco menos que por adelantado de las Españas zapateristas.
Se descolgó ayer el líder de los zapateristas madrileños con una definición de la bruja Aguirre por la cual esta venía a ser un hibrido de Hugo Chavez y Stalin.
Como todos sabemos, en esta vida hay que pensar lo que se dice antes de decirlo, y mucho más si lo que se va a decir es ante medios de comunicación, por lo que entiendo que “Tgo”, (léase tigou, como Jlo), reflexionó con anterioridad y convencido de su acierto y conveniencia largó lo antes anotado.
Y digo yo, Hugo Chávez, militarote populista venezolano parece que está siendo exorcizado por la derecha mundial por haber nacionalizado el petróleo y las petroleras extranjeras, fundamentalmente yankees, por haber repartido tierras entre el campesinado, y por quitar en referéndum democrático las limitaciones a los mandatos presidenciales venezolanos, por hacer frente al dominio de las multinacionales americanas y europeas que saqueaban las materias primas autóctonas y por haber establecido lazos comerciales sudamericanos alternativos a los que hegemónicamente imponen los gobiernos de los EEUU.
Al tiempo, parece que se ha llegado a tal grado de confrontación cívica en Venezuela que, tras la recuperación del poder que un golpe de estado derechista transitoriamente le arrebató a Chávez, campan por ese hermoso país piquetes, bandas o como se les quiera llamar de individuos que de un lado y otro del espectro político venezolano imponen, cuando menos coacción, sino terror ciudadano.
Del otro componente de la mezcla, Stalin, no merece la pena glosarlo, baste decir que fue uno de los mayores asesinos que a la humanidad avergonzará por todos sus siglos, y que además asesinó en nombre de uno de los planteamientos ideológicos más puros, solidarios y desinteresados que en sus principios el comunismo tuvo.
Pues bien, si alguien supiese explicarme cómo es posible mezclar el “chavismo” y el estalinismo, que lo haga, pero mucho más interesante me resultaría que me describiesen el resultado de tal mezcolanza, porque si ese resultado se pareciese a la lideresa Aguirre, habría que alertar a los madrileños, fundamentalmente a los militantes y votantes del PP sobre el peligro que corren albergando entre ellos a tal ente, aviso y alarma que habría de hacer extensiva a los militantes y votantes del PSOE madrileño ya que el chiquito de Parla, Tgo, sigue pretendiendo aliarse, apoyar y refrendar muchas de las iniciativas que tal engendro propone y realiza.

Postdata propositiva: no estaría de más que algún eminente siquiatra “espiase” la mente de tan preclaro “líder” y le aplicase alguna cura de coherencia.

miércoles, 28 de enero de 2009

LAS DOS ESPAÑAS

Quede claro, de entrada, que no me refiero a las dos Españas machadianas secularmente enfrentadas y que, para mí, casi que no existen, pues no hay más que ver que hoy tanto los “rojos” como los “azules” lo mismo hacen, a lo mismo se dedican y su única discrepancia es si el cotarro lo manejan unos u otros, pero ese cotarro, siempre el mismo y en beneficio de los mismos de siempre.
Hoy me refiero a las dos Españas que ha decretado el Banco de ídem. Veamos.
Hace unos días decretó el banco regulador que la banca española fuese prudente en la elaboración de sus resultados económicos, sus beneficios atribuibles al ejercicio 2008, aconsejando que puesto que los mecanismos contables y los de la elaboración de balances se lo permiten, cosa que los ciudadanos explotados por el IRPF no podemos hacer, aproximasen esos resultados a cero, ya que, con los tiempos que corren, no es muy presentable que sus beneficios sean ofensivamente altos cuando las empresas cierran y el paro se dispara.
Así las cosas, -el regulador aconseja maquillar y tunear a la baja los beneficios de la banca-, hoy, el Banco de España nos certifica oficialmente que España está en recesión económica ya que al parecer estamos en el segundo trimestre de crecimiento económico negativo. Y digo yo, ¿pues no se estaba oficialmente en recesión cuando por tres, no dos, trimestres consecutivos se obtenían crecimientos negativos?, o ¿es que se han cambiado las reglas ya que conviene imputarle a otros las culpas de tal recesión?. Me temo que sí, que así juegan estos a su juego, cambiando las reglas cuando les conviene y exonerando de culpa a los suyos.
En efecto, hoy, para el Banco de España, la causa principal de la recesión ya no es ni el ladrillo ni el cerrojazo financiador de la banca, para el regulador bancario, el que precisamente no consigue que los banqueros pongan a disposición de empresas y particulares el dinero que casi les están regalando, para el BdE el culpable de la recesión es la brutal bajada del consumo de los hogares, de ahí que con inflación baja y las bodegas bancarias plenas de nuestros euros, prefieren que nos los gastemos alegremente en sus productos en vez de prudentemente ahorrar ya que los tiempos que nos han fabricado son inciertos.
Estos malnacidos quieren que arriesguemos nuestro futuro haciendo circular nuestras pocas disponibilidades económicas en un consumo que incremente sus ventas, ya que en forma alguna están dispuestos a asumir los costes de stocks monstruosos, a pesar de las inyecciones económicas que los despidos y ERE´s les regalan. Quieren que además de parados estemos tiesos.
Y mientras ellos…….pues como sigue. Datos de hoy mismo:
Banesto ha registrado un beneficio neto atribuible de 779,8 millones de euros en 2008, lo que supone un incremento del 2% respecto al ejercicio anterior. En una nota remitida a la CNMV, el banco añade que ha decidido dotar una provisión de carácter extraordinario y voluntario de 60 millones de euros con el fin de anticipar los efectos del presente ciclo económico. Sin esta dotación, el beneficio habría crecido un 7,5%.
Bankinter obtuvo un beneficio neto atribuido de 252,4 millones de euros en 2008. El margen de intermediación de la entidad alcanzó los 681 millones y fue un 15,8% más alto que el registrado en el mismo periodo de 2007. El margen ordinario se situó en 1.055,74 millones, un avance del 11,2%, mientras que el margen de explotación totalizó 538,97 millones de euros, un 17,8% más.
BBVA: Según explica la entidad en un comunicado remitido a la CNMV, sin contar los singulares (509 millones por la venta de la participación en Bradesco, menos 602 millones de provisiones por prejubilaciones extraordinarias en España y menos 302 millones de dotación extraordinaria por quebranto ocasionado por la estafa de Madoff), el beneficio atribuido se eleva a 5.414 millones de euros en 2008 que, frente a los 5.403 millones de 2007 supone un ligero aumento del 0,2%. Por otra parte, tal y como reflejan sus cuentas, en el último año, la entidad ha eliminado 3.000 empleos en todo el mundo, mientras que el número de oficinas se ha reducido en 241.
Banco Santander obtuvo un beneficio atribuido de 8.876 millones en 2008, un 9,4% más. El banco de Botín obtuvo un beneficio ordinario recurrente de 8.876 millones de euros en el pasado ejercicio, un 9,4% superior al de 2007, informó hoy la entidad a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV). Este beneficio, que recoge una provisión de 500 millones de euros relativa al coste de las medidas adoptadas para compensar a sus clientes por el escándalo Madoff, coincide con el beneficio total atribuido del grupo.
Ante esta dicotomía cabe preguntarse ¿qué España es la que está en recesión?, ¿acaso son extranjeros Botín, su hija Ana Patricia y Francisco González?

Finalmente, por hoy, un consejo y después una aclaración para los que no saben del contenido de las palabras.
Consejo: que consuman y reactiven la economía ellos, nosotros a meter el dinero en el calcetín, que vienen mal dadas.
Aclaración: Demagogia. (Del gr. δημαγωγία). 1. f. Práctica política consistente en ganarse con halagos el favor popular. 2. f. Degeneración de la democracia, consistente en que los políticos, mediante concesiones y halagos a los sentimientos elementales de los ciudadanos, tratan de conseguir o mantener el poder.