martes, 10 de marzo de 2009

CINCO LARGOS AÑOS PERDIDOS (II)

Fiscalmente, Zp y sus gobiernos, de forma lenta pero con constancia, de forma inexorable, han introducido en el sistema fiscal español unas componentes de regresividad tales que ni uno solo de los gobiernos mas derechistas del mundo se han atrevido a poner en práctica. Han flexibilizado el reglamento del impuesto de sociedades hasta el punto que el propio Banco de España dicta instrucciones para maquillar los beneficios de bancos y empresas, ya que a diferencia del IRPF los bancos y las empresas pagan impuestos por los beneficios obtenidos, no por los ingresos habidos, han hecho desaparecer el impuesto sobre el patrimonio, a los rendimientos del capital les han dado un trato fiscal rayano en la prevaricación, ya que pagará proporcionalmente menos al fisco el Sr. Botin y sus familiares por los intereses que cobren por el dinero que de sus bolsillos hayan prestado a su banco, que un trabajador que anualmente ingrese 20.000 euros brutos; se han centrado en el ingreso fácil, los impuestos indirectos, los impuestos al consumo cuando las vacas gordas pastaban por doquier, han aumentado casi hasta el infinito los mecanismos para que empresas, empresarios, banqueros y las mal llamadas instituciones, Iglesia Católica, fundaciones miles, y todos los que súbitamente se enriquecieron al calor del ladrillo, puedan evadir y/o “aligerar” legalmente el pago de impuestos. Por el contrario las rentas del trabajo han visto como se incrementaba la presión fiscal sobre ellas, hasta el punto de que siendo participes en solo el 46 % de la renta nacional, aportan a los ingresos fiscales del estado el 79 % de los impuestos directos. Esta es la justicia fiscal de Zp, por no hablar del trato fiscal a los depósitos situados en paraísos fiscales, trato que hasta ha provocado la protesta del muy conservador cuerpo de inspectores de hacienda.
En este mismo tiempo la Justicia ha seguido por sus derroteros y algo más. Con Zp los órganos de representación y control de la Justicia se han politizado mas, se han degradado hasta la degeneración total que supone el llegar a ser una institución que debiendo estar al servicio de la sociedad y a favor del mas débil se ha acabado de trocar por una institución que, emulando a los gobiernos, maltrata, desprecia y esquilma al débil y presta sus mas exquisitos y complacientes servicios al poderoso que de mil formas la condiciona. Hoy nadie cree en ella como institución, y este descreimiento se lo han ganado a pulso con el mal hacer de jueces, magistrados y estructuras gubernamentales que han favorecido ese juego, juego que solo merece un calificativo, injusto, aunque sea legal.
La Organización del Estado, el estado de las autonomías, desde que este iluminado verbalizó aquello de la España plural, la política territorial, la fiscalidad, los derechos ciudadanos, y el despilfarro de los recursos públicos se han despeñado en un precipicio de incalificable naturaleza. No se atisba el fin de las apetencias nacionalistas y con ello la inseguridad de la unidad estatal aumenta, no se establecen cauces de igualación en el trato que desde la administración central se otorga a las diversas administraciones y lo que es peor se las trata en función de su color político, de la afinidad o necesidad societario-política que en cada momento el inquilino de la Moncloa tenga, y lo mas sangrante para el común de los ciudadanos españoles, según se resida en una u otra “nacionalidad” se dispone nominalmente de unos derechos y de unas posibilidades muy distintas de ejercerlos en función del territorio del que se trate. La España plural de Zp ha resultado ser un deslavazado conjunto de reinos taifas en los que los ciudadanos casi que son súbditos del virrey autonómico de turno, cuando constitucionalmente son, deberían ser, los únicos dueños ejercientes del poder de un solo estado, en una nación diversa en sus pueblos pero unitaria en derechos y obligaciones. Pero la desgraciada realidad de las ocurrencias de Zp en este aspecto es que ha provocado que de un antiguo y arraigado sentimiento nacional unitario en su historia y diverso en las formas de entender la vida, se haya pasado a la proliferación artificial de sentimientos identitarios tan minimalistas que casi aldeanos son, al punto de que en el esperpento autonómico actual se retoman cantonalismos tan artificiales como interesados, precisamente cuando el mundo se encamina hacia la consolidación de las supranacionalidades. Es la forma de acompasarse al ritmo de la historia que tiene este individuo, sus virreyes y sus pueblerinos “embajadores”.
Finalmente el ejercicio de los derechos individuales que objetivamente se contemplan en la Constitución y que tienen componentes económicos, son los que por su interesada mediación han quedado postpuestos tanto en su desarrollo legal como en la posibilidad real de ejercerlos. Vean solo dos de ellos.
El derecho constitucional al trabajo, hoy mas que nunca es una mera declaración de buenas intenciones, pero que al haber quedado supeditado su ejercicio, vía legislación de rango inferior, a la voluntad del contratador, pasa de ser un derecho a convertirse en el resultado de una voluntad empresarial, tan particular como voluble, y puesto que los poderes públicos aceptaron esta realidad impuesta por los poderosos, nuestros mal llamados representantes solo son, en determinados circunstancias, única y exclusivamente árbitros, árbitros en los conflictos laborales y tan poco imparciales, tan parciales como su inhibición está demostrando día a día con los miles de despidos injustificados que mandan a la incertidumbre y a la pobreza a miles de familias, mientras a los despedidores, “nuestros representantes” les premian por su actitud y les llenan sus particulares bolsillos con dinero proveniente de nuestros impuestos.
Son ya 3,5 millones de trabajadores a los que se les niega su derecho y se condena a la inseguridad y a la supeditación. Se anticipa que se alcanzará la escalofriante cifra de 4,5 millones de parados a final de este año. Si en algun aspecto se ve la catadura politica y etica del zapaterismo es en la cuestion laboral. Cada vez estan dejando mas claro que es eso del neosocialismo.
El otro derecho constitucional expresamente contemplado en la ley fundamental, el derecho constitucional a una vivienda digna se ha practicado en la España zapateril en la forma que todos conocemos y que ahora estamos pagándoles. Se está dando la paradoja o quizás el esperpento, de que muchos ciudadanos han accedido a una vivienda digna y a cambio les han llevado a perder la dignidad económica para el resto de su vida, tal es la cárcel de dinero a la que los han condenado. Se está dando la vergonzosa paradoja que mientras a unos les requisan su vivienda, los confiscadores reciben miles de millones de euros para tapar las grietas de un sistema económico tan antisocial como corruptor de todos los ámbitos con los que se relaciona, y el político ha sido y sigue siendo caldo de cultivo preferente y legalmente protegido para que ese cáncer social, la corrupción, progrese y se extienda por doquier.
No solo no se defiende el ejercicio del derecho a una vivienda digna, sino que tras esquilmar hipotecariamente a los trabajadores, se les está repercutiendo vía desempleo los costes de una crisis que ha sido provocada por el propio sistema al que se afanan en defender, restablecer y consolidar en su injusticia los que en el colmo de la falsedad se dicen socialdemócratas.
(Continuará)
Nota explicativa: Para los que como yo sean legos en astronomía, la imagen corresponde a la nebulosa del cangrejo cuyo corazon azul se enfrió hace tiempo mientras que el halo externo aparenta ser rojo. ¡Que cosas!

lunes, 9 de marzo de 2009

CINCO LARGOS AÑOS PERDIDOS (I)

Decía, Carlos Gardel en su famoso “Volver” que “….. es un soplo la vida, que veinte años no es nada….” etc. etc. Y si llevase razón, que la lleva, cinco años habrían de ser la cuarta parte de nada si hacemos caso al tango, pero la realidad nos está demostrando que la cuarta parte de nada, con Zp es demasiado en unas cosas y la nada absoluta en otras.
Un año se cumple hoy de las últimas elecciones generales y cinco desde aquellas en las que, en 2004, la mentira y la soberbia provocaron que el PP las perdiera. Cinco años, que en la vida de cualquiera, un quinquenio, es tiempo de más que sobrado para aclarar de una vez si algo supuestamente distinto, realmente lo es o por el contrario, en el caso de los gobiernos de Zp, es mas derecha, mas gobiernos de otra, no tan distinta, derecha.
Desde el año 2000, cuando Zp consiguió la secretaria general del Psoe, muchos habíamos mantenido una posición más o menos expectante, ya que el “nuevo dios”, hasta entonces, solo había destacado como feroz e inflexible cancerbero del PSOE leonés, ya que como eterno diputado nacional, su labor se aproximaba a cero. Tan solo, cuando ya instalado en Ferraz, dieron comienzo a las maniobras desestabilizadoras de la FSM, las intervenciones sectarias contra Simancas, los desembarcos “trinitarios” y de otros mercenarios “pepiñeros” en distintas agrupaciones madrileñas, entonces y solo entonces comenzó el distanciamiento de algunos pocos, entre los que me incluyo, respecto de aquellos otros que, poco después, acabaron demostrando que solo eran usurpadores derechistas, liberales casi neocon, del socialismo democrático español.
Hoy, cuando de forma transparente se aprecia la componente derechista de quienes gobiernan el país y el partido, cuando los mas neutrales, los menos sectarios componentes del electorado del PSOE ya han percibido la autentica genética derechista que les identifica y en lógico movimiento se han comenzado a distanciar de quienes así actúan, cuando todo parece apuntar a un declive tan rápido como contundente de ZP y lo que él representa, aquellos que mantenemos compromisos con los valores históricos de la izquierda tenemos la obligación de anticipar posiciones, de delinear horizontes que permitan, dentro y fuera del PSOE, obtener un mínimo basamento sobre el que reconstruir, recuperar la abandonada identidad socialdemócrata, aquella que se compromete a transformar la sociedad en todos los aspectos que inducen injusticia y desequilibrio, entre los cuales la actual concepción de la economía, la depredación del sistema capitalista, las formulas de sometimiento laborales y la conservación y mejora del medio ambiente han de ser preferenciales en tal acción correctora.
Y no cabe otra posibilidad de construcción de esa identidad socialista que el reconocimiento analítico de la realidad que Zp nos ha impuesto en estos cinco perdidos y desnaturalizados años de corrupción ideológica, de corrupción política y económica enmascarada por una persistente propaganda goebbeliana.
Para ello no es necesario recurrir a un tan extenso como innecesario repaso de lo acaecido y ya que todos tenemos nuestro propio acerbo, solo sería necesario repasar no mas de cinco o seis factores que globalmente definiesen su quehacer o quizás su deshacer y “sensu contrario”, afianzar principios y objetivos que al tiempo venidero pudieran aportar sensatez política y necesidad de equilibrio social.
Socialmente, la desagregación y la marginación social han aumentado y todos los informes así lo aseguran y demuestran. Desde Caritas a La Caixa, pasando por la propia Unión Europea, la UNESCO y hasta los más dóciles sindicatos españoles adveran el incremento de la pobreza, de la marginación, el descenso en la calidad de los servicios que presta el cada vez peor llamado estado del bienestar, del aumento disparatado del paro y la disminución de la cobertura de las prestaciones. En el tiempo de Zp se puede concluir que los más débiles, los que más necesitan de la protección del estado, de la solidaridad social efectuada por el conjunto de la sociedad a través de los mecanismos que habilita el Estado, han visto como disminuía lo que venían recibiendo de ayuda y respaldo social, y precisamente en una época en la que se podría haber actuado al contrario, ya que la situación económica lo permitía. Socialmente Zp y sus gobiernos, y con ellos su partido, han actuado siguiendo las normas y respetando los limites que el poder económico tradicional, al que se supeditaron, les ha venido marcando.
En educación baste recordar la impresentable situación en que colocan a los gobiernos neosocialistas los sucesivos informes PISA y las reacciones estudiantiles a los firmes intentos de privatización total del sistema público universitario que en el informe Bolonia se contemplan.
En sanidad los ciudadanos están “disfrutando” de los diecisiete sistemas sanitarios en que el, antaño envidiable, sistema sanitario español, envidiable cuando era uno, se ha transformado, contabilizándose por cientos los muertos por la ineficacia y dilaciones en la atención sanitaria autonómica, habiéndose demostrado que la cacareada eficiencia y eficacia que la multipartición del sistema y los “nuevos” sistemas de gestión traerían consigo solo eran nubes de humo que ocultaban ansias de negocio tan grandes cuan grande ha sido el descenso en la calidad sanitaria ofrecida y desmesurados los incrementos que los costes han sufrido.
Las pensiones públicas han venido sufriendo el mayor ataque que en su historia han afrontado. Desde la mas falsa retórica por la que se creó el llamado Pacto de Toledo, se han venido sucediendo recortes y limitaciones que bajo la excusa de salvaguardar el futuro del sistema de protección social han conseguido establecer una línea de “evasión” económica de los superávits del propio sistema, “evasión” dirigida a retribuir a los cómplices del ataque, gobierno, patronal y sindicatos los cuales previa “mordida” legal, unos aceptaban ampliar el plazo temporal para el calculo de las pensiones, lo cual de forma encubierta ha supuesto una real, contante y numérica bajada de las pensiones y otros, el gobierno, obtenía el “nihil obstat” para poder disponer de forma incondicional de mas de un tercio de los superavits habidos en las cuentas de la Seguridad Social, habiendose gastado tales fondos en fines que nada tenian que ver con la orientacion social y protectora del sistema.
(Continuará)

domingo, 8 de marzo de 2009

8 DE MARZO, desIGUALDAD

Fue Clara Zetkin quien durante un congreso de mujeres socialistas propuso, en 1910, que se instituyese el 8 de marzo como día Internacional de la Mujer en homenaje a aquellas que llevaron adelante las primeras acciones de mujeres trabajadoras organizadas contra la explotación capitalista. Fue por lo tanto el establecimiento de un homenaje a aquellas mujeres que organizadas laboralmente lucharon, hasta la muerte, por la igualdad.
Con el tiempo y con la ayuda de un ambiente social y político nada propicio a reivindicaciones que pudieran cuestionar lo establecido, -especialmente si lo consolidado que se cuestiona es de índole económica-, ha caído en el olvido la componente obrera, laboral y con ella social, de clase y política que tal instauración tuvo y debiera seguir teniendo.

Habrá quien mantenga que no ha de tener la cosa mayor importancia si aquellas que celebran su día no se la dan, pero aquellas y aquellos que estimamos que el abandono del sustantivo calificador, trabajadora, mujer trabajadora, ni es casual ni mucho menos gratuito, no podemos pasar por alto algo tan grave como es la oscura limitación de esos derechos que legítimamente a todas y a todos nos interesan se apliquen, los relacionados con el mundo laboral.
Si el día en que una vez al año se recuerda a la ciudadanía la enorme distancia que aun hay hasta alcanzar la igualdad entre hombres y mujeres, entre las distintas capas sociales, si ese día, los poderosos de la llamada izquierda gobernante, amputan de forma intencionada uno de los factores que más incidirían en esa real igualdad entre hombre y mujer, la igualdad laboral y con ella la igualdad salarial, y los colectivos de mujeres por la igualdad lo aceptan más o menos sumisamente, más que difícil, imposible, será la equiparación ciudadana y efectiva. Nunca se conseguirá.
Lleva años el neosocialismo zapaterista lanzando cortinas de humo con este tema cada vez que las cosas le salen torcidas, y ni la conciliación entre la vida laboral y familiar tanto para el hombre como para la mujer, ni el derecho al aborto en condiciones razonables, ni, lo que es fundamental, la educación en la igualdad de género y de la otra, la social y la económica, son aspectos en los que se haya avanzado algo más que en la retorica que ya cansa.
No es cuestión de hacer demagogia ya que el tema es transcendental, pero…. ¿Cómo es posible que aun no se haya producido la mas mínima reacción social en contra de la actitud del llamado Ministerio de Igualdad que con el del Interior poco o nada efectivo hacen respecto al más básico derecho igualitario, el derecho a permanecer vivas que tienen, que tenían, las decenas de mujeres que victimas del machismo no consiguieron tutela estatal efectiva que las mantuviese vivas y fuera de riesgo?
En más de una ocasión he mantenido y mantengo que el terrorismo hoy día mas eficaz, mas tristemente eficaz es el terrorismo machista, véanse si no las estadísticas. Véanse y observese que desde que se tomó la determinación de crear para una incompetente un ministerio de supuesta igualdad, la discriminación laboral y salarial para con la mujer trabajadora ha crecido en España casi tanto cuanto ha crecido la asignación presupuestaria para el pago de escoltas al servicio de los políticos.
No pretendo desnudar a un santo para vestir a otro, pero que por favor nadie caiga en la trampa, esta sí que demagógica y falsa, de creer que Zp y sus neosocialistas defienden la igualdad; ni la igualdad en la seguridad, ni la de género, ni mucho menos la otra, la igualdad social y económica, la que a su vez afectaría a las relaciones sociales, laborales, económicas y finalmente, políticas, que por nada del mundo pretenden transformar. Para ellos, para los que venden humo igualitario, este es el mejor de los mundos posibles y deseables en lo que a igualdad se refiere.
En tanto que abjuraron del socialismo y se pusieron al servicio del poder económico, la igualdad volvió al lejano lugar que las utopías ocupan cuando un gobierno de derechas rige políticamente un país. Y, desgraciadamente, es el caso.

sábado, 7 de marzo de 2009

UNOS LLORAN Y OTROS.....







viernes, 6 de marzo de 2009

ABSENTISMO MUNICIPAL NEOSOCIALISTA

Me consta que el post que bajo el titulo “Absentismo en el salón de plenos” aquí subí el día 16 de febrero, provocó en el llamado Grupo Municipal Socialista en el Ayuntamiento de Madrid dos efectos encadenados, uno, que algunos miembros y “miembras” de ese grupo, no todos, se acordasen de alguno de mis difuntos, y dos, un considerable cabreo por parte de los mas conspicuos defensores del buen hacer, mejor decir y excelso pensar zapaterista del mencionado Grupo, aunque parece que también los hubo, pocos, que reconocieron la verdad numérica que, sobre sus hechos, yo solo me había limitado a calcular y exponer.
En la sesión del pleno de febrero, celebrado el pasado día 27, sucede que el absentismo de los componentes del Grupo Socialista se reduce desde el escandaloso 20,56 % habido en el pleno de enero, hasta el mas presentable 6,62 % habido en el conjunto de los puntos que van del 3 al 23, -puntos del orden del día de tramite ordinario-, por lo que tengo que admitir, y supongo que ellos conmigo, que algo habré influido en ese cambio de proceder, solo algo, y que sus cabreos y sus amables recordatorios de mis ancestros eran injustificados.
Pero cuando digo que algo, que solo algo habré influido, no es por disponer de un sentido de la modestia que en dosis excesivas me adornase, no. Es porque en contraste con lo anterior, en el trámite de los puntos del orden del día que acogen las propuestas de los grupos políticos, esa tendencia se quiebra de forma estruendosa.
Vean si no. Puntos 24 a 31, propuestas de los grupos políticos, absentismo “socialista”, nada menos que el 27, 09 %. Pero no se asombren en demasía; si se consideran y analizan de forma separada las votaciones habidas respecto a las propuestas surgidas desde el propio Grupo Municipal Socialista, puntos 24, 25 y 26, nos topamos con la sorpresa, cada vez menor por acostumbrada, de que el absentismo llega al 35,19 %, superando en casi 12 puntos el habido sobre las propias propuestas votadas en el pleno anterior, o sea, que la desafección a las propias propuestas va en aumento.
Y eso sin contabilizar, lógicamente, la votación no habida, por haberse retirado a petición del Grupo el punto 32, que era una propuesta “vicalvariana” sobre la música en vivo de la que el mocito Viondi, el día anterior al pleno, el 26 de febrero, decía: “Este viernes en el pleno del Ayuntamiento de Madrid propondré como grupo socialista soluciones a los problemas de la música en vivo en Madrid, espero que el Partido Popular e Izquierda Unida sean sensibles y apoyen estas medidas, si así lo hicieran contribuirán a dignificar un sector que es esencial para la proyección cultural de nuestra ciudad”. Pues resulta que quien sí ha sido sensible ha sido el propio grupo socialista, que después de haberla aprobado e incorporado al orden del día oficial, debieron leérsela y a la música, tanto como al proponente, los han dejado “enlatados”.
En fin, que en esta situación y con estas tendencias, matemáticamente irrefutables, he de confesar que yo, el segundo, y conmigo aquellos lectores que por tal proceder pudieran estar montando en cólera, habríamos de tener en consideración la posibilidad de que algunas ausencias de concejales socialistas en nomina municipal tuviesen como razonable explicación la obligación de atender, en ese preciso día del pleno municipal, obligaciones judiciales que, sobre su cada vez mas canosa cabeza, penden, o que, en otros casos, pudiera ser que a la chica del vuelo 605 le resultase mas atractiva la confrontación casi física con agentes de la autoridad mostolenses, que la asistencia a otro pleno por la que la pagan.
Ante estos hechos no se debería descartar que en no mucho tiempo, desde la “inferioridad pepiñera” les prohíban hacer propuestas, o en el extremo del esperpento, autorizarles a que las voten en contra. Aunque, quizás, lo mejor, ya que es forma segura de evitar ridículos, es que no vayan. Absentismo 100 %. Como el resto de los días.