sábado, 27 de febrero de 2010

OTRO QUE LES HA “CALADO”

Sencillamente magistral, en la forma y en el fondo, la carta, “a quien corresponda”, que en la sección de “Tu opinión”, hoy publica “El País”. Mi enhorabuena a su autor así como mi total coincidencia.
Cada día somos más los que denunciamos su ruindad.


“Que no me tomen por tonto” TOMAS SALINAS GARCIA - Alicante - 27/02/2010
"Prefiero que me lo digan a la cara a que me tomen por tal. Estoy muy harto de que me camuflen las cosas como si uno tuviera seis años y estuviera jugando al escondite. Mire a donde mire en política, sólo tropiezo con timadores y mentirosos, con gente interesada en su propio bienestar, importándoles un cuerno el de los otros. Ahora te venden la imagen del pacto y del debate, del consenso y de la discusión. Te tienen entretenido con sus acuerdos y controversias. Se insultan para tu diversión, para que te creas que están ahí trabajando para ti. Mentira.
Mi fe en el sistema es y será eterna; confío en la democracia, en la libertad y en la justicia, en la igualdad y en la solidaridad. El sistema es bueno. Lo malo es el personal que lo ha tomado al asalto para convertirlo en su fortín. Se posicionan junto al rico y el pudiente para obtener su dinero y su financiación, y se acercan al desamparado para extirparle el voto con argucias.
Cuando el clamor comienza a ser ensordecedor, el político profesional desarrolla con maestría el arte de la confusión; ya que no puede convencerte, te la intenta liar parda.
Las ideas no se han muerto; están mal enterradas, camufladas por toneladas de pañales sucios que provienen de los altos estamentos que rigen el destino de nuestro país. La justicia actúa como cristales rotos, que sólo hieren al que camina descalzo. Con buenas botas o torpes legislaciones, el criminal es un privilegiado.
Lo único que de momento se mantiene es la libertad; para expresarte, para opinar, para pensar, para sentir, para implicarte, para rebelarte, para gritar, para desesperarte, para llorar, para reír y para decirles, con mucho respeto, a aquellos explotadores, especuladores y políticos cuentistas e impostores que ya está bien de tomarnos por tontos. Que ya sabemos cómo son, qué son, quiénes son, cuántos son, cuánto valen y qué quieren de verdad".

viernes, 26 de febrero de 2010

PACTO CONTRA LOS CIUDADANOS ( y II)

El año 2009 se ha caracterizado por dos parámetros que están condicionando el presente y el inmediato futuro de los españoles. De un lado los empresarios españoles nos han obsequiado con un millón más de parados sin que esos que llaman interlocutores sociales, los sindicatos, hayan presentado la mas mínima reacción. De otra parte la masiva ayuda económica y financiera que el gobierno ha prestado y sigue prestando a la banca, especialmente a la banca gestionada por políticos, las cajas de ahorros, ha provocado que el estimado déficit presupuestario del año pasado, cifrado en el 3,5 haya escalado hasta el 9,7 % y que la deuda viva del estado español haya pasado del 43 % del PIB al 52 %, lo cual pone de relieve tanto la cuantía de las ayudas como a quienes las han destinado.
En sentido contrario hay que destacar que el sistema de protección social español alcanzó en ese mismo año de 2009 un superávit de mas de 8.500 millones de euros, de los cuales solo 2.600 fueron destinados al fondo de reserva de la Seguridad Social, lo cual pone de manifiesto dos aspectos nada secundarios, uno, la buena gestión económica, y dos, la capacidad del sistema de protección público para resistir y presentar resultados mas que saneados en los años más duros de la crisis, a pesar de que por la acción del empresariado español, la Seguridad Social cuente con cuatro millones menos de cotizantes.
Así las cosas y tras una constante y costosa campaña de propaganda multilateral, han llegado a la conclusión de que la situación requiere del concurso de todas las fuerzas políticas y sociales.
Es obligado preguntarse la razón por la cual, a los dos años de desatarse la crisis y tras haber alcanzado los cinco millones de parados, consideran que es ahora el momento oportuno de que aparecer toda la clase política ante la ciudadanía como unos sensatos y serios patriotas que orillan sus intereses partidarios con tal de superar la crisis y recobrar el impulso económico perdido.
Y antes de responder a tan importante cuestión hay que recordar un hecho que es demostrativo de la renacida potencia del capital especulativo nacional e internacional. Ha sido el ataque contra la deuda pública española que, coordinado por los capitalistas especuladores internacionales y sirviéndose de la gran banca nacional, provocaron que el diferencial entre los intereses que el estado español ha de pagar por sus bonos a diez años alcanzase un record respecto al bono alemán que sirve de referencia. En otras palabras, los especuladores dijeron al gobierno español lo siguiente, “O aplicáis las recetas que el FMI y la OCDE os están indicando, u os hacemos imposible la permanencia en el euro y hundimos vuestra economía”
En resumidas cuentas tratan de imponernos, con el beneplácito de la clase política y empresarial española, una serie de medidas que por su alto contenido antisocial, -reducción de las pensiones, desregulación del mercado de trabajo, reducción de la dimensión del estado y especialmente disminución del gasto social destinado a sanidad, educación y protección social-, pudieran provocar reacciones sociales como las que ya se están dando en Grecia.
Así las cosas, y en la perspectiva de que a la grave situación económica se pudiera sumar una situación social explosiva que les desestabilizase sus codiciosos planes de futuro, es por lo que estos atemorizados e incapaces zapateristas han propagado la supuesta necesidad de un pacto político y económico que fuese suscrito por todas las fuerzas políticas, ya que no se atreven a afrontar desde su supuesta identidad de izquierda aquellas medidas que la mas elemental racionalidad política y económica aconseja, una reforma fiscal auténticamente progresista que dote al Estado de los recursos necesarios para que mantenga y aumente la seguridad económica y laboral de los trabajadores y la seguridad económica de quienes, por edad, dependen en exclusiva del sistema de protección social público.
En esta situación, no hay razones para confiar en que este gobierno, -ni ningún otro, dado el panorama político español-, actuará en defensa de los intereses de los ciudadanos, de ahí su temor a ser definitiva y mayoritariamente descubiertos como lo que auténticamente son, siervos del capital, por lo que tratan de confundirse entre el resto de la clase política y así diluir la imputación ciudadana, que en exclusiva les correspondería, de promover medidas antisociales, las cuales disfrazadas de necesidad bajo el manto de la coincidencia política por razones patrióticas, serán convertidas en bandera para defender al sistema, y la enarbolarán sin complejos para desactivar cualquier conato de respuesta social.
Sus medios nos dirán que no hay otras opciones, que no puede equivocarse en el diagnostico y el tratamiento de la crisis toda la clase política española, usaran el miedo para imponernos sus intereses, pero hemos de tener muy claro y siempre presente que, también ahora, nos están mintiendo absolutamente todos los que defienden el pacto político y social.

jueves, 25 de febrero de 2010

PACTO CONTRA LOS CIUDADANOS (I)

A los dos años de haber estallado la burbuja financiero-ladrillera, los que en los meses previos a las elecciones del 2008 la negaban y solo aceptaban estar en desaceleración, han llegado a la conclusión de que es necesaria la concertación política de todos los que de ella viven a fin de plantar cara, no a las causas de la crisis sino a algunos de los efectos de la misma.
Desde que a finales de 2007 se apreciaron los primeros síntomas de la descontrolada explosión de los derivados financieros mas allá del Atlántico, aquí se optó, dada la proximidad de las elecciones generales, por inyectar más de cien mil millones de euros en el haber de los ladrilleros españoles a fin de que estos aguantasen esos meses, de octubre de 2007 a marzo de 2008 sin abarrotar de desempleados las oficinas del INEM.
Conseguido el engaño de la ciudadanía revalidaron la victoria electoral y una vez alcanzada esta los hasta entonces contenidos afanes de los ladrilleros de despedir a sus trabajadores se dispararon y comenzó la incesante escalada de despidos que nos ha llevado a alcanzar la mas alta cota de parados de la historia laboral española, cinco millones de trabajadores sin poder ejercer el derecho constitucional de tener un trabajo digno, de los que solo 1,7 millones tienen alguna prestación.
En aquella inicial situación y haciendo gala de una capacidad de anticipación realmente inaudita, se lanzaron estos linces de la economía a devolvernos 400 euros aduciendo que habíamos pagado demasiados impuestos y les sobraba el dinero, al tiempo que por la misma razón suprimían el impuesto sobre el patrimonio.
Hay que recordar que estas dos medidas supusieron el condenar a las arcas publicas a dejar de percibir más de 7.000 millones de euros, a los que si se añaden los 2600 millones que en el famoso cheque-bebe gastan anualmente, -ejemplo de cómo entienden estos la progresividad fiscal- se alcanza la muy suculenta cifra de casi diez mil millones de euros.
Mientras este dispendio era jaleado como muestra del carácter social y progresista de los zapateristas, sus amigos del libre mercado y del libre despido lo ejercían sin contención alguna.
Como todos sabemos las previsiones económicas del gobierno poco menos que fueron tomadas a chirigota por cualquiera que algo de economía entendiese.
Ni respecto a crecimiento del PIB, ni en la cuantificación del déficit publico, ni en las necesidades de financiación del sector publico, ni mucho menos en la previsión del desempleo, en prácticamente nada acertaron en sus previsiones, por lo que se vieron obligados a gobernar a salto de mata atendiendo diariamente a cada uno de los sustos que la economía les daba y tomando medidas que eran anuladas por la puesta en practica al día siguiente de otras con sentido contrario a la precedente.
Tanto el muy publicitado Plan E, ese que con nuevas remesas de dinero publico fue destinado a los bolsillos de los cariacontecidos ladrilleros y a los fabricantes de grandes rótulos anunciadores de las obras acometidas, como el llamado PRODI, esa formula por la cual a cambio de 420 euros al mes unos doscientos mil trabajadores que habían agotado las prestaciones por desempleo desaparecían de las listas de parados, ambas medidas, han demostrado ser palos de ciego que solo muy temporalmente,-pan para hoy y hambre para mañana-, han paliado situaciones que amenazan con alcanzar puntos de peligrosa, pero comprensible, reacción social.

(continuará)

miércoles, 24 de febrero de 2010

DE FRACASO EN FRACASO HASTA LA DERROTA FINAL

Lamentablemente ayer el sistema político, económico y social español nos ofreció una constatación más de su fracaso.
Tras habernos demostrado los políticos que su interés es el interés partidista y no el de los ciudadanos a los que representan; tras habernos demostrado los poderes económicos que su acción no tiene por que responder a intereses colectivos sino solo al del beneficio rápido y especulador, tras estas dos demostraciones de cómo se desmorona un sistema, la tercera pata institucional en que se soporta un sistema de social democrático, los sindicatos, se lanzan a una representación teatral, a una parodia de si mismos que trata de ocultar la connivencia y la conveniencia que guía sus acciones y sus omisiones en las responsabilidades que la Constitución les otorgó. Y lógicamente los espectadores, los ciudadanos y los trabajadores, también estos, les dan la espalda.
Y hoy, sin sorpresa alguna, nos encontramos que la derecha en sus medios lo magnifica y la supuesta izquierda, en los suyos, lo minimiza, por lo que hay que concluir que la convocatoria sindical ha sido un fracaso.
Y lo ha sido no solo por la escuálida asistencia ciudadana, ni por la climatología mas o menos adversa. No ha sido un fracaso por el momento elegido para la protesta, ni por las razones aducidas para convocarla.
Ha sido un fracaso, y anunciado, por el desapego de los trabajadores hacia estos sindicatos apesebrados por el poder del dinero de las grandes empresas y del dinero publico. Ha sido un fracaso por su devenir entreguista y complaciente con el modelo económico liberal imperante.
Ha sido un fracaso por haber consentido que ese modelo económico, -del que estos “agentes sociales” han venido engordando estos últimos años-, haya provocado, con su mas absoluto silencio, mas de dos millones de parados en solo dos años.
Ha sido un fracaso por colaborar, sostener e impulsar, por acción y por omisión, una perdida de derechos laborales, y asociados a estos una perdida de derechos ciudadanos básicos como solo en tiempos de dictaduras se dieron.
Ha sido un fracaso histórico, pero me temo que no induzca revulsivo alguno en el seno de los imprescindibles sindicatos de clase que toda democracia ha de tener. Cuando, en un pasajero momento de lucidez, el ministro de trabajo osa decir que deberían prohibirse las prejubilaciones en empresas con beneficios, aquellos que debieran dejarse la piel en la defensa del sistema de protección publico, los sindicatos, responden oponiéndose a tan razonable argumento. Y es que son ellos los que negocian en las grandes empresas esas reducciones de plantilla que carga los costes a la Seguridad Social, y que les facilita la obtención de constantes “beneficios”, sean estos nuevos pesebres para liberados, o momios de cualquier otra índole.
En esta situación y con esas perspectivas, hay que ir visualizando ya la orientación y el resultado de las “reformas” que los sindicatos van a suscribir en ¿nuestro? nombre, tanto la que afectará a las pensiones publicas como la llamada reforma del mercado de trabajo.
Y visto lo visto, los trabajadores nos podemos dar por jodidos otra vez.
Claro que……no hay mal que cien años dure……ni cuerpo que lo resista.

martes, 23 de febrero de 2010

71 AÑOS SIN EL.

No me perdono el que se me haya pasado, aun por un solo día, el aniversario de la muerte de don Antonio Machado. Setenta y un años hace de una de las mayores pérdidas que el mundo ha tenido.
Con él se fueron enormes dosis de inteligencia, sensatez, finura, sensibilidad, humanismo, equilibrio, y humanidad que aun nadie ha retomado como bandera de identidad del genero humano.
Hoy, como en su ayer, sigue vigente su tan pesimista como certera visión de la situación patria. Hoy, como ayer, hay una España, cada vez mas poblada, que nos sigue ateriendo.

“Ya hay un español que quiere/ vivir y a vivir empieza/ entre una España que muere/ y otra España que bosteza.
Españolito que vienes/ al mundo te guarde Dios./ una de las dos Españas/ ha de helarte el corazón.”