sábado, 30 de abril de 2011

1º DE MAYO ZAPATERISTA



Cuando el comatoso presidente del gobierno hizo su última remodelación ministerial, establecí una ecuación grafica en la que había dos componentes que entendí como elementos positivos y otros dos negativos, por lo que el resultado de esa ecuación en términos políticos era igual a cero. Eran los sumandos positivos los representados por Rubalcaba y por Valeriano Gómez, mientras que los sustraendos los componían mi “adorada” Trini y la ilustre Pajín.
Pues queridos lectores, hoy, tras leer el Decreto por el que se aprueba el Plan para el afloramiento y control del empleo sumergido, he de reconocer, y así lo hago, que me equivoqué. Reconozco que a pesar de conocer, o precisamente por conocer personalmente la trayectoria política de Valeriano Gómez, con quien coincidí varios años en la hoy muy zapaterista agrupación de Chamberí, y quien estando de Secretario General de Empleo me ofreció dirigir el FOGASA, -oferta que rechace haciendo caso a Rafa Simancas-, evalué de forma totalmente errónea su fortaleza en el mantenimiento de sus principios, tanto cuanto no aprecié su gusto por el poder.
Lo lejos de ayer y guiado solo por los titulares de prensa, redacté una carta en la que rogaba al señor ministro de trabajo que modificase los términos del decreto, de tal forma que este no se configurase como lo que finalmente es, un castigo para los trabajadores sumergidos y una amnistía total para las empresas que sumergidas económica, fiscal y laboralmente obligan a sus trabajadores a vivir bajo la amenaza de la inseguridad que esa ilegalidad impuesta les confiere.
Nunca le remitiré tal carta. Tras leer detenidamente el contenido del Decreto me ha quedado totalmente anulada la más ínfima partícula de esperanza de que Valeriano Gómez conserve alguno de los valores de justicia y equidad que antaño decía defender y ejercer tanto en el Psoe como en la UGT.
Y como con los datos que adjunto, tomados de la WEB de la Moncloa, se vuelven innecesarias las palabras, vean como trata el decreto zapateril a los empresarios sumergidos, que son los que tienen la obligación de dar de alta a sus trabajadores y que no solo no lo hacen, sino que con su actuación defraudan por millones a la Seguridad Social y a la Hacienda pública y como de muy diferente forma y cuantías trata y tratará este gobierno a los trabajadores que obligados a trabajar en apnea han de costearse con sus ridículos sueldos protección sanitaria y seguros privados, con lo que de alguna forma son impelidos hacia los espacios de fraude que se contemplan en el cuadro inferior de las infracciones que ilustra esta entrada.
En palabras del propio ministro, se trata de aflorar empleo y así incrementar la cifra de la población activa que es sobre la que se calcula la ominosa cifra de la tasa de paro, consiguiendo, -en caso de que sean más las empresas que afloren trabajadores que las que con el incremento de costes del factor trabajo opten por despedirlos-, que esa tasa se reduzca aunque el número de parados aumente.
Junto a tan humanitaria y solidaria pretensión y a ella asociada, no solo no se oculta sino que se airea con orgullo el fin que les justifica este impresentable medio, el incrementar la recaudación fiscal por el impuesto de sociedades e IVA que las empresas afloradas aportarían e igualmente engordar los ingresos de la máxima fuente de financiación gubernativa, que es lo mismo que decir máxima fuente de financiación para los bancos, la caja, aun excedentaria, de la Seguridad Social.
Nunca pensé que el marxismo grouchiano fuese de aplicación a Valeriano Gómez, pero es evidente que él también, a Zp, a Botin o a ambos, ha debido decirles aquello de…..”Estos son mis principios, pero si no le gustan, tengo otros”.

viernes, 29 de abril de 2011

"FUMBOL", PRINCESAS Y......PARADOS



Estoy seguro que esto de los cuatro partidos del siglo en un solo mes formaba parte del contrato que la clase política nacional ha firmado con los banqueros europeos y nacionales a fin de tener al personal distraído y que no se les cabreen.
Y es que lo del "fumbol", neologismo forgiano de los más acertado, tiene la virtud de llevar a la realidad lo que en la política se enmascara como algo ficticio, la total coincidencia entre los intereses de peperos y zapateristas. ¿O acaso no comparten pasiones fumboleras votantes y militantes de uno y otro partido cuando choques peloteros como los que se están dando entre Barça y Madrid producen alineamientos de unos con otros sin remilgo ideológico alguno?
Pues ya van tres asaltos y la cosa parece que está respondiendo a lo convenido. Un empate, y una victoria para cada uno de ellos, lo malo es que queda otro más y ese decantará inevitablemente la primacía político-fumbolera de la temporada.
Por si fuera poco, por si no viviéramos en el mas ideal de la muerte de los mundos posibles, como si no tuviéramos suficiente con el creciente número de princesas, infantas y marichalases patrios, por si algún atisbo de desgracia o infelicidad persistiese en esta arcadia feliz llamada España, hoy, absolutamente todas las tontovisiones que por aquí lo son, sin hacer distinción de cuál de las manos políticas mecen esas cunas de arrullamiento y somnolencia masiva, han malgastado los dineros publicos, unas, y el privado, otras, en ofrecernos “the royal wedding of the princess of Cambridge”, bodorrio populachero y anacrónico que ha tratado de ocultar la asistencia, por real invitación, de los embajadores en la City de los dictadores de Zimbawe, de Corea del Norte y de Bahréin. Y es que hasta para estos estúpidos fastos hay asesinos y asesinos.
Aquí, mientras los plutócratas del fumbol y los Borbones, todos ellos al servicio de la “estabilidad” nacional, trataban de hacernos más placentera la vida a los trabajadores, una cosa llamada EPA, que es un estudio que hace el INE, que a su vez debe ser un antro de conspiradores anti demócratas y/o comunistas, sector listillos, nos ha aguado el disfrute de tanto evento lúdico-festivo diciendo con escasísima discreción que ya hemos alcanzado el 21,29 % de tasa de paro, pero, eso sí, ¡albricias! no hemos llegado a los cinco millones de parados, ya que por fortuna y por el buen hacer de gobierno, empresarios y sindicatos, solo contamos con cuatro millones novecientos diez mil doscientos parados, u sea, 4.910.200, ni uno más y quizás alguno menos, ya que de ahora en adelante a los currantes ahogados, perdón, sumergidos, los van a reflotar, les harán la respiración artificial y ¡hala! a pagar impuestos y a reducir estadísticas negativas que ya está bien eso de consentir que las empresas te ahoguen, que para ahogar, ¿quién mejor que el gobierno y hacienda?.

Final: Da lo mismo quien sea el conejo blanco que nos ha hecho entrar en su túnel y caer en el pozo por el que aun caemos. A diferencia de la Alicia del cuento de Carroll, que no lo es tanto, nosotros sí que nos estamos haciendo daño en la caída, estamos bebiendo de todas sus pócimas y encogiendo ética, política y socialmente.
P.S.: Y que conste que sin tenerme por un Lewis Carrol chamberilero, ha sido el indecente intento de ocultar la realidad que estamos sufriendo lo que me ha recordado su célebre cuento, y este, el que me ha inducido a que lo de hoy vaya con sorna, eso sí, aliñada con mucha tristeza. ¡País!

jueves, 28 de abril de 2011

INMOVILISMO CONSERVADOR

Aplicados estos dos términos a cualquier partido de derecha estaríamos ante un autentico pleonasmo, por demás innecesario, ya que es absolutamente lógico que ambos, el inmovilismo y el conservadurismo, configuren el ADN de esas formaciones políticas.
En cambio, si con ellos se calificase la resultante de las acciones de gobierno y al consiguiente respaldo partidario de una formación que, si bien ya no se tiene por socialista, si dice ser progresista y de izquierda, estaríamos, bien ante un autentico desbarre de quien así calificase sus hechos políticos o, como todos podemos comprobar, estaríamos, estamos, ante el abandono premeditado, ininterrumpido, interesado y vergonzante de la identidad histórica del Psoe.
Nada de lo que hoy procede del Psoe, de los distintos ámbitos de Psoe, sean estos orgánicos de alto o bajo nivel o de las instituciones en las que los digitalizados “representantes” del pueblo trabajan por y para sí mismos, induce a pensar que algo o alguien pretenda cambiar, para el futuro inmediato o lejano, las relaciones de dependencia política, económicas y sociales que, de forma creciente y con el beneplácito de la dirección del Psoe, oprimen cada día a más ciudadanos condicionando sus vidas y el futuro de sus descendientes.
Nadie de entre ellos pretende recuperar la primacía de la política sobre los poderes económicos, más aun, los cesantes y/o dimisionarios y los que en la carrera por hacerse con el control del partido ya están en liza, pretenden únicamente mantener su estatus, conservando el que disfrutan actualmente pagado y respaldado por el poder económico nacional y el transnacional.
Ni los que gestionan el poder zapaterista actual, ni los que le heredarán con el apoyo de los medios de comunicación a sueldo de los que les financian sus pérdidas, ni tan siquiera los que hasta no hace mucho se reclamaban de izquierda y socialistas, osan alzar su voz en defensa de la recuperación de los cada vez mas residuales valores de la democracia.
En el interior del Psoe, ya ni tan siquiera se plantea la recuperación de las señas de identidad de aquella socialdemocracia que le dio alma durante muchos años; la solidaridad, la igualdad, la libertad, la paz, la justicia, el papel del estado como agente de justicia y de igualdad son valores y objetivos que arrinconados en su historia solo les sirven para ser paseados en campañas electorales como fármacos que inducen la amnesia en un electorado hábilmente orientado hacia el individualismo, hacia la desmemoria y proclive al “y tú más”.
El anunciado incremento y la persistencia del paro asociado en la crisis a los ya comprobados aumentos de beneficios de las grandes empresas, son hechos que en nada parecen incomodar al conjunto del colectivo progresista.
Las violaciones constantes de la Constitución en todo lo relacionado con la igualdad que todos los ciudadanos han de obtener ante la ley tampoco es anomalía que les sacuda sus entrañas, antes socialdemócratas.
El injusto, permanente y creciente trato discriminatorio que las rentas del trabajo obtienen del gobierno en comparación con la exquisitez y delicadeza rayana en la sumisión con que son obsequiadas las del capital, tampoco es causa suficiente como para cuestionar la simple permanencia al frente del Psoe de quienes así actúan.
Las crecientes diferencias que los ciudadanos españoles han de soportar según el territorio en el que residan, hacen que el ejercicio de los derechos ciudadanos básicos, -educación, sanidad, servicios sociales, pensiones, prestaciones por desempleo, dependencia y tantos otros-, sean practicas en las que se aplican diferentes niveles de calidad y cantidad del correspondiente servicio o prestación, según se sea autóctono de tal o cual “nacionalidad” o foráneo de otra. Tampoco esto les mueve a recuperar el sentido de la igualdad en el ejercicio de los derechos básicos.
Ni que decir tiene que la utilización de los dineros publicos, mayoritariamente aportados por los trabajadores y pensionistas y destinados de forma abrumadora por este su gobierno a hacer más ricos a los que ya lo son, no conducen al disenso de ninguna de las conciencias zapaterianas
Que la juventud española esté mayoritariamente condenada a la dependencia tirana de los plutócratas patrios, hasta el punto de tener que emigrar para posibilitar la esperanza de mejora laboral y económica o, en el otro extremo del despilfarro zapaterista, tener que rebajar su cualificación académica a fin de ampliar sus posibilidades de alcanzar el deseado estatus de mileurista, son situaciones por ellos provocadas que tampoco incomodan a los que aun no se han atrevido a renunciar a unas siglas que no son suyas.
Así, ante el inacabable relato de impresentables situaciones que sus traiciones, sus mentiras y sus corrupciones han provocado, solo nos queda el recurso de construir un muro de votos en blanco contra el que se estrellen sus mentiras y sus traiciones. Solo desde ese muro de contención y rechazo a esta clase política podremos mirar a un futuro diseñado y construido por ciudadanos libres y comprometidos con esos valores democráticos que tanto empeño tienen en arrasar.
Con el PP es seguro que nos ira peor temporalmente, pero de seguir con el Psoe no cabe albergar esperanza de recuperar a una izquierda real, autentica y firme que dé cumplimiento a los preceptos constitucionales que se nos están negando. Este es, desde mi humilde punto de vista, el “radical y extremista” objetivo que la izquierda ha de conseguir.

martes, 26 de abril de 2011

SEMANA DE LA MUERTE



Esto de la Semana Santa, que si en verdad lo fue, lo fue de sangre y muerte, creo que me ha hecho pensar en aquellos que se prestan a matar por un salario o lo que es peor, para solo sentirse colaboradores heroicos en la victoria de la infamia que defienden, ya que no otra cosa puede ser aquello que necesita del asesinato para implantarse en cualquier ámbito, sea religioso, político, social o económico.
Más de una vez me he preguntado cuantos de los muy conocidos políticos de la derecha de la derecha, -antes fascistas a secas-, se prestarían gustosamente a darle gusto al gatillo si las circunstancias se lo permitiesen.
Del otro lado, más de un talibán de la supuesta izquierda me ha producido miedo cuando, en las actuales circunstancias, -democracia burguesa en proceso de reducción-, ha hablado de eliminar, machacar o, en el extremo de su suavidad, ilegalizar a todo lo que no pensara u obrara como él. Y que nadie piense que estoy fabulando, que antaño, cuando aun desde dentro me resistía al zapaterismo, algún que otro fiel de esa congregación llegó a ofrecerme una “comunión facial” por el simple hecho de criticar actuaciones de la camarilla zapaterista.
Pero lo que más temor me ha causado, ha sido la simple presencia personal ante gente como Miguel Ángel Rodríguez, antiguo portavoz del primer gobierno de Aznar, Jaime Mayor Oreja, ex-ministro del insufrible hombrecillo, y de individuos como los Carlos Dávila, Eduardo García Serrano y Antonio Jiménez, todos estos azuzadores del odio nacional en los micrófonos y cámaras de la ultraderecha “aguirriana”.
Esta gente, junto a muchos otros que hoy pasan por templados políticos o ciudadanos que en democracia aparentan sentirse cómodos, mañana, si el estúpido rumbo de la política y la economía no se reorientase y derivase en enfrentamientos, pudieran ser los que, orgullosos y ufanos, comandasen pelotones de fusilamiento que, al amanecer o a cualquier hora del día, sin empacho ni remordimiento alguno, acabasen hasta con los que solo opusiesen mínimas dudas o reparos a sus dictatoriales pretensiones, ya que su fe, su cristiana y católica fe, les habilita, -ahí está la historia-, para matar en nombre de un dios que, precisamente por gente como ellos, fue matado.

jueves, 21 de abril de 2011

ESPAÑA, ESTADO PLURICONFESIONAL



Se equivocan aquellos que llevados de su militante laicismo afirman que en la Constitución se dictamina expresamente la laicidad del Estado español ya que el art. 16.3 de la misma dice exactamente qué: “Ninguna confesión tendrá carácter estatal. Los poderes publicos tendrán en cuenta las creencias religiosas de la sociedad española y mantendrán las consiguientes relaciones de cooperación con la Iglesia Católica y las demás confesiones”.
Y que quieren que les diga a mis colegas de descreimiento, pues que desde que se promulgó la carta magna, todos, absolutamente todos los gobiernos y desgobiernos que han sido, han cumplido escrupulosamente con el mandato constitucional en lo referido a este concreto artículo.
Que la Iglesia Católica sigue obteniendo las “consiguientes relaciones de cooperación” por parte del Estado es más que evidente, tanto, que con un solo vistazo a los presupuestos generales del estado y a la ley de acompañamiento de los mismos, en donde se establecen las aportaciones y las deducciones y exenciones fiscales se puede comprobar cómo se llevan a cabo y se desembolsan las mas que “consiguientes y convenientes relaciones de cooperación” que entre estos dos entes se pueden dar, y que por si fuera poco a los ojos de alguna sotana, con salir hoy a la calle de cualquier pueblo o ciudad española se puede comprobar cómo la cooperación del Estado con la Iglesia Católica llega al extremo de permitir que esta ocupe, día y noche, calles y callejones que, por una semana, dejan de ser propiedad de Fraga.
La segunda parte del citado artículo constitucional, y haciendo reserva de lo que expertos constitucionalistas, católicos por supuesto, pudieran argüir, también se cumple con la que sabemos que es la segunda religión, si no la primera de este Estado, el Futbol.
Ayer fue en Madrid, pero pudo haber sido en Barcelona, donde se demostró que “las consiguientes relaciones de cooperación con las demás confesiones” se practican con igual, si no superior entrega por parte de las muy constitucionalistas autoridades municipales, ya que todo el dispendio de gasto publico efectuado anoche, (¿gasto publico con nocturnidad?), en la plaza de Cibeles madrileña ha sido, y, si hubiera suerte en el futuro, seguirá siendo sufragado por las exangües arcas municipales madrileñas, -es decir por creyentes y no creyentes de esta otra religión-, que además de haber soportado años atrás los costes de la catedral de Rouco, catedral que nada casualmente está frente por frente con el Palacio de Oriente, (de nuevo Iglesia y Monarquía juntos), soportan los gastos inducidos por los triunfos de los “clérigos” de las otras dos catedrales, el Bernabeu y el Calderón.
Por ello, amigos en la razón, o cambiamos la Constitución o nos hacemos del Madrid o del Atleti, opciones algo menos malas que la otra, os lo juro, porque descreídos como somos, poco futuro tienen nuestras relaciones de cooperación con el Estado.