jueves, 21 de febrero de 2013

EL ESTADO DE LO SUYO


Una de las frases más repetidas en este país de pelotazos y corrupción es esa de…..¿qué hay de lo mío?. Tiene la particularidad que puede ser usada sin modificación alguna por el que pretende ser enchufado, por el corruptor y por el corrompido, por el impaciente que a la espera de alguna prebenda ve como el disfrute de la misma se dilata en el tiempo, y si me apuran solo un poco, estoy convencido que hasta el príncipe de Asturias, (¡mira que serlo de una de las regiones más republicanas de esta su“finca”!), la masculla en silencio un día tras otro.
Siendo, por todo ello, frase que todo comercial pronuncia repetidamente a la espera de que se confirme un pedido que, en esta época de consumo agónico, se hace de rogar, no podrían ser menos en su uso los componentes de la casta política, que solo a ellos se representan, pero que cada cuatro años nos piden que nos dejemos engañar de nuevo.
Año tras año repiten una liturgia que, como la católica, solo creen y respetan sus fieles, sus nominales, -de nomina-, seguidores. Y año tras año se demuestran a sí mismos que el circo o la misa que concelebran está concebida exclusivamente para darse la misma pompa y boato que los clérigos se regalan diariamente con la excusa de agradar al señor.
Para estos indecentes actores de la política todo ha de estar orientado a hacer creer a los domesticados ciudadanos que en estos días algo de atención les prestan, que son ellos los destinatarios de sus desvelos y preocupaciones. Unos, los patriotas de la banca suiza, impostan la voz y enervan el torso gritando el nombre de España cual matador citando al toro al encuentro mortal, otros, convencidos de que vale cualquier cosa desde la oposición, hacen del descaro y del aparente olvido sus señas de novedosa identidad, pues con la fe del converso dicen arrepentirse de lo hecho y hasta de lo no hecho cuando no hace tanto estaban en condiciones de dar trigo, no prédicas.
Y el resto de los secundarios….a lo suyo. A lo de su finquita particular. Esa serie de finquitas en las que se dividió un país a fin de mantener en el perpetuo catetismo provinciano a todo aquel dispuesto a no aprender que más allá de las supuestas bondades exclusivas de su pueblo o nacionalidad hay valores muy superiores a ese pequeño nacionalismo que solo alimenta racismo, exclusiones y fanatismos que a otros, sus explotadores, engordan.
Es lo suyo, sus prebendas y privilegios de casta, lo único que les importa y lo único que defienden. Sus aparentes ataques, descarnados según ellos, solo son impostura, ficción, pues como “el valentón” de Cervantes, al apagarse las cámaras, fueronse y no hubo nada.
Nada cruento puede haber entre quienes comparten riquezas, privilegios, mentiras y ocultaciones, corrupciones y delitos, escenarios y tramoyas. Nada realmente agraviante, ofensivo o hiriente puede haber entre quienes comparten establo, alimento y placentera vida. Ya lo dice el refrán…..entre bueyes no hay “cornás”. Y estos bueyes, con su cabestro al frente, tienen aprendida la lección sobre cómo ha de entenderse y practicarse la democracia en España desde el 23 de febrero de 1981.
Se ocupan de lo suyo y de aquello que sus amos en todo momento les imponen, que para eso les pagan y los acogen en su seno al “jubilarse” de la política. Dicen hablar de la nación, pero jamás del estado de los que, para nuestra desgracia, la habitamos bajo su régimen de corrupción. Mal rayo les parta. 

martes, 5 de febrero de 2013

LA REPUBLICA SOMOS NOSOTROS

Vi anoche por enésima vez "Los miserables", atemporal relato que en defensa de los oprimidos Víctor Hugo legó a la humanidad.
Me quedo hoy con una sola frase de Mario, el joven "indignado" que, ante los incumplimientos de las promesas reales, -elecciones democráticas-,  anima a sus conciudadanos a lanzarse a las barricadas afirmando que la república son ellos.
Hoy, en esta aparente democracia, todos incumplen sus promesas, no solo los gobiernos de derechas y de supuestas izquierdas, la judicatura, el ejercito, las organizaciones sociales, todos ellos incrustados en la corrupción del sistema y por supuesto la Corona, todos cacarean valores y dignidad pero ponen sus corruptos huevos a buen recaudo en paraísos fiscales o en "inexistentes" sobres.
En multitud de ocasiones hemos oído al monarca afirmar que su esfuerzo y dedicación está al servicio de los españoles y en esa misma cuantía hemos podido comprobar que solo está al servicio de los españoles que detentan el poder político,  el económico, el  social, el religioso y el de la fuerza.
En la mas cruel de las situaciones sociales, seis millones de parados, con el paisanaje avanzando hacia cotas de pobreza jamas habidas, con diarias demostraciones de desigualdad económica,  laboral, de genero y ante la justicia, el monarca repite, cual papagallo de los plutocratas, que se comienzan a ver los buenos resultados de las políticas que nos imponen los servidores del capital.
En la mas grande riada de corrupción económica que jamas había anegado este país,  incluidas las habidas en dictaduras y durante los antiguos absolutismos de sus antecesores borbónicos, el monarca guarda silencio, como si la situación no fuera con él, y es que la vergüenza ha debido enmudecerle, pues también él y su familia están directa o indirectamente sumidos en las sospechas de ser participes de la corrupción.
Por todo ello hoy de nada nos sirve la monarquía. Ninguna esperanza hemos de depositar en ella, pues si hace 32 años nos vendieron que desarboló un golpe de estado, la realidad de este tiempo transcurrido nos demuestra que no fue así, que lo que realmente sucedió fue que esa intentona fascista de todas las fuerzas anti-democráticas españolas acabó triunfando al sumir en su seno a la izquierda moderada española, haciéndola participe de privilegios y sinecuras que han acabado derivando en el estado de corrupción generalizada que todos, ahora, quieren minimizar para no correr el riesgo de ser barridos por la indignación y las futuras barricadas del pueblo.
Con el estricto y exacto respeto que por su hacer se ha ganado, ni un ápice mas, he de decirle Majestad, que ni Vd., ni su heredero, nos sirven al pueblo como garantía de libertad, de justicia, de igualdad y mucho menos de verdad. Por lo tanto si aun le queda rastro genético alguno de la dignidad que a su predecesor le impulso a abandonar el país,  le ruego que lo utilice y de paso ordenado a ese otro sistema democrático que por ser del pueblo, por el pueblo y para el pueblo, aportaría todos los valores éticos que esta sociedad española necesita, valores que a tenor de la experiencia habida estos años, ni Vd, ni el sistema por Vd defendido, han aportado a la ciudadanía española y ni tan siquiera defendido.

lunes, 4 de febrero de 2013

LOS OTROS CORRUPTOS

Tras mas de ocho meses sin opinar en este blog, la actual situación política y social me lleva a retomar la crítica y  el análisis antes de que todo explote y se lleve por delante la pequeña o gran legitimidad de no haber callado.
No merece ni el mas mínimo esfuerzo hablar sobre la indecente corrupción del PP, si, por el contrario, hay que hablar sobre lo que me temo sea un movimiento corrupto por interesado de la casta política del Psoe.
Cuando tras una semana del escándalo que sumirá al sistema en la fosa de los fallidos intentos democráticos de España, toda una semana, el secretario general del Psoe osa pedir la dimisión del jefe del gobierno, decisión que a decir de la secretaria de ¿políticas sociales?, Trinidad Jimenez, ha sido una decisión muy meditada,  a uno no le cabe mas opción que pensar que estos zapateristas han echado muy bien sus cuentas. Y digo bien. solo las suyas, no las de sus militantes, las de sus simpatizantes, las de sus votantes o las de sus compatriotas.
Los zapateristas han analizado sus situación y han determinado que pedir la dimisión de Rajoy, no elecciones anticipadas ni presentación de moción de censura, tiene para ellos, para la casta instalada en el sistema, unas ventajas que ni podían soñar hace tan solo diez días.
De un lado esa petición de dimisión aparenta aproximarles a aquellos  el primer momento exigimos la dimisión de quien mintió y traicionó a propios y extraños con sus hechos contrarios a lo prometido, aproximación aparente ya que las encuestas siguen demostrando que el aprecio ciudadano hacia el zapaterismo residual se mantiene en niveles gélidos. 
Pero de otra parte, y esta es a mi entender la mas sustancial, esta decisión les podría permitir sobrevivir al tsunami cívico que se podría producir de no darse la demandada dimisión de Rajoy. Me explico.
El Psoe, sus cúpulas, tiene, pavor a ser barrido al tiempo y con la misma intensidad con que puede ser barrido el PP, pues aquello de "Psoe-PP la misma mierda es", se mantiene en el consciente colectivo de todos aquellos que reniegan del sistema por ellos impuesto.
Saben que aparentando un cambio drástico,  fuera Rajoy y nuevo presidente pepero, sea quien sea, ambos socios de la corrupta empresa que es el actual sistema evitarían la acusación popular de que aquí nada se hace para regenerar el sistema, es decir que nos volverían a aplicar aquello de cambiar algo para que todo siga igual.
Por ello es innegable que el mensaje que el actual Psoe está mandando al PP es, si no queréis que nos laminen a ambos tenéis que elegir el mal menor de cambiar de presidente del gobierno, designando a otro de entre los vuestros, lo cual nos permitiría alejar el riesgo de que la absoluta deslegitimación en que estamos facilite la imposición ciudadana de una novedosa forma de revolución, que no estando controlada por los poderes tradicionales de este país, pudiera llevarnos a nuestra desaparición y a la implantación de un autentico sistema de representación democrático controlado por el pueblo.
Este es el miedo de la otra parte contratante del sistema de corrupción español. Esta es, para mi, la otra cara de la corrupta moneda que hoy es el sistema bipartidista, pero mono-interesado, que PP y Psoe imponen a los españoles. Y esta es mi denuncia.

jueves, 31 de mayo de 2012

R.I.P. ESPAÑA

No hace mucho aquí hablé de “su” España, esa España en la que no hay trabajadores, no hay pensionistas, ni jóvenes, ni estudiantes, en su España ni tan siquiera hay niños y sus correspondientes madres. No hay parados, ni enfermos, ni pequeños empresarios y trabajadores autónomos, en “su” España por no haber no hay ni votantes a los que respetar.

En “su” España lo que hay es mentiras, corrupción, mafias político-económicas, hay banqueros y grandes empresarios que viven de esos "apátridas", zombis, para ellos inexistentes, pero que pagan los impuestos que engrosan sus bolsillos. En esa “su” España también hay constructores y promotores inmobiliarios que como los anteriores son seres absolutamente puros sobre los que nunca puede recaer mancha de irregularidad alguna.

Es por todo lo anterior que es “su” España la que ha de ser rescatada con el dinero de los que nada hemos tenido que ver con las consecuencias de su avaricia y su codicia. Y ese rescate, eufemismo que oculta la gran estafa con la que pretenden que seamos nosotros los que paguemos con pobreza, con enfermedades y con ignorancia creciente las deudas que les reclaman sus acreedores, puede dar lugar a la paradoja por la cual se produjese una nacionalización extranjera, o dicho de otra forma, que la escasa, si no nula, legitimidad del gobierno y del resto de la casta política sea sustituida por cipayos del FMI, del BCE y de los bancos alemanes como ya ha sucedido en Italia.

Así el panorama cabe preguntarse qué sistema político es el que nos están aplicando cuando todos los poderes del estado, desde la corona, al legislativo, del ejecutivo al judicial, el mal llamado Banco de España, que no es sino el banco de los banqueros, la CNMV, la comisión reguladora de la bolsa española, el tribunal constitucional, el tribunal supremo, comunidades autónomas, ayuntamientos, iglesia católica, fuerzas del orden y hasta el ejercito están desprestigiados por corruptos, cuando no despreciados y odiados por esa ciudadanía inexistente para los poderosos.

No tenemos nación, tenemos territorio y dividido en cantones enfrentados, no tenemos identidad colectiva, no hay valores éticos, políticos y económicos que nos consoliden como sociedad, no tenemos democracia, y finalmente, no tenemos valor para aplastar a esta nueva dictadura de corrupción, injusticias y desigualdades.

Cuando desde la lejanía del futuro remoto los historiadores acometan el relato de este tiempo, no dudo que señalarán al día 10 de mayo de 2010 como el día en el que comenzó a instaurarse por la fuerza del dinero una nueva dictadura en un país en el que, como antaño, parecía que no había hombres y mujeres que amasen la igualdad, la justicia, la libertad y la verdad.

viernes, 25 de mayo de 2012

POR ENCIMA DE LA LEY Y POR DEBAJO DE LA DECENCIA

En la tercera entrega de “El Padrino”, Raf Vallone encarna al cardenal Lambertto, quien en una cita con Mikel Corleone,-Al Paccino-, le muestra una pequeña piedrecita que estaba sumergida desde muchos años atrás en una fuente del claustro en el que se desarrolla la escena. Golpeándola contra la propia fuente parte la piedra y muestra a su interlocutor como el agua, a pesar del tiempo transcurrido, no ha calado el interior del guijarro.
No encuentro mejor parábola para ejemplificar lo que viene sucediendo en este país suyo desde hace más de treinta años. Y como para muestra basta un botón, sirva el caso del presidente del tribunal supremo y del consejo general del poder judicial como paradigma sobre la concepción del servicio público y del sentido de la democracia que posee don Carlos Divar cuando ayer dijo, “urbi et orbe”, que ni dimitía, ni daría explicaciones a la prensa sobre sus “ejemplares” actuaciones marbellíes.
Es cierto que cada vez es menos extraño oír y ver comportamientos semejantes en aquellos que debieran ser espejo para el resto de la ciudadanía en la observancia y cumplimiento de los valores éticos que el ciudadano de a pie habitualmente practica. Son tan frecuentes los casos de desprecio a esos valores éticos y democráticos que ese pútrido aceite de la corrupción mental y material esta impregnando lo mas intimo del ser y de las convicciones de muchos ciudadanos, quienes asqueados de lo que ven, tienden a unirse a las filas del individualismo y a las crecientes listas de los que practican el sálvese quien pueda.
Y es que en este caso la añadidura que el personaje nos aporta es especialmente llamativa. Alguien que alardea de profundas convicciones religiosas, convicciones entre las que el respeto al semejante ha de figurar en lugar preeminente, alguien que de su vida ha hecho un continuo alarde de servicio a la justicia, no puede, por más que lo haga, despreciar a la ciudadanía a la que se debe, le guste o no, ya que hemos de tener por seguro que don Carlos Divar, muy en contra de lo practicado y exigido por quien debiera ser su maestro, Jesucristo, entiende, a la vista de su actitud, que la ley es para los comunes de los mortales, y que como su añorado Caudillo, el solo responde ante Dios y la historia.
Todo lo cual no deja de ser otro ejemplo más de cómo la democracia no ha calado en el alma de una clase política, económica, judicial, empresarial, religiosa y militar, que ha acabado imponiendo un sistema de falsas libertades, de mentiras y de una opresión y dependencia que se incrementan a cada día, permitiendo visualizar con absoluta facilidad que en España, la democracia, ni está, ni se la espera.
Y como no es cuestión de dar puntada sin hilo, recuérdese que a este demócrata de toda la vida lo digitalizó el mayor de los incompetentes de estos últimos treinta años, el actual ¡consejero! del estado, don José Luis Rodríguez Zapatero. Con lo que todo queda explicado y entendido.