
La Trini dice que “la “actuación” en Libia es legal”. Calla sobre si es justa, ética e incruenta.
Los comisionistas sindicales apoyan la guerra. Ya se han debido gastar la remesa de la reforma laboral y hay que hacer caja otra vez.
Los mercados aplauden la intervención aliada. Y es que los mercados son unos sentimentales.
Toda la prensa de derechas, toda, la de siempre y la zapaterista, apoyan la guerra. No deja de ser una pista para posicionarse.
La Trini insiste: “la intervención tiene como único fin el proteger a la población civil”. Por eso bombardean la defensa aérea libia, un edificio administrativo del palacio de Gadafi, al ejército leal al dictador, pero casuelmente a ni una sola de las armas de los rebeldes. Si así defienden los zapateristas a los libios ahora me explico la defensa que aquí hacen de los trabajadores.
El general yanqui Ham, comandante de ¿AFRICOM?, ha dicho: "La misión no es apoyar a los rebeldes, ni atacar a Gadafi". Es que pasábamos por allí y se nos han caído unas bombitas de nada.
La Liga Árabe, -(la de los árabes buenos, los que dejan que las siete hermanas les mangoneen su petróleo)- apoya que los cruzados, perdón, los aliados, bombardeen al moro malo que los deja en evidencia.
Los antiguos artistas de la ceja rechazan la antigua pegatina del “No a la Guerra”. Les falta cantar aquella copla que tan bien cantaba Carlos Cano, “La bien pagá”.
Mientras, las centrales energéticas japonesas, -(ya no son nucleares, y en unos días, nunca lo habrán sido)-, afectadas por el tsunami, han dejado de emitir radiactividad a la atmósfera y ahora solo lanzan aromáticos efluvios a lavanda y romero.
Les dejo otro enlace por si quieren tener más argumentos en contra del seguidismo militarista de Zp y de la indecencia internacional sobre guerras varias y derechos humanos. http://www.elconfidencial.com/tirando-a-dar/2011/libia-derechos-humanos-petroleo-20110321-7139.html
Los comisionistas sindicales apoyan la guerra. Ya se han debido gastar la remesa de la reforma laboral y hay que hacer caja otra vez.
Los mercados aplauden la intervención aliada. Y es que los mercados son unos sentimentales.
Toda la prensa de derechas, toda, la de siempre y la zapaterista, apoyan la guerra. No deja de ser una pista para posicionarse.
La Trini insiste: “la intervención tiene como único fin el proteger a la población civil”. Por eso bombardean la defensa aérea libia, un edificio administrativo del palacio de Gadafi, al ejército leal al dictador, pero casuelmente a ni una sola de las armas de los rebeldes. Si así defienden los zapateristas a los libios ahora me explico la defensa que aquí hacen de los trabajadores.
El general yanqui Ham, comandante de ¿AFRICOM?, ha dicho: "La misión no es apoyar a los rebeldes, ni atacar a Gadafi". Es que pasábamos por allí y se nos han caído unas bombitas de nada.
La Liga Árabe, -(la de los árabes buenos, los que dejan que las siete hermanas les mangoneen su petróleo)- apoya que los cruzados, perdón, los aliados, bombardeen al moro malo que los deja en evidencia.
Los antiguos artistas de la ceja rechazan la antigua pegatina del “No a la Guerra”. Les falta cantar aquella copla que tan bien cantaba Carlos Cano, “La bien pagá”.
Mientras, las centrales energéticas japonesas, -(ya no son nucleares, y en unos días, nunca lo habrán sido)-, afectadas por el tsunami, han dejado de emitir radiactividad a la atmósfera y ahora solo lanzan aromáticos efluvios a lavanda y romero.
Les dejo otro enlace por si quieren tener más argumentos en contra del seguidismo militarista de Zp y de la indecencia internacional sobre guerras varias y derechos humanos. http://www.elconfidencial.com/tirando-a-dar/2011/libia-derechos-humanos-petroleo-20110321-7139.html
No hay comentarios:
Publicar un comentario