lunes, 20 de abril de 2009

MIENTEN COMO BELLACOS. LO QUE SON. (II)

No deja de ser curioso que cuando todos los años se aprueban las cuotas, las tarifas que sobre los salarios de los trabajadores han de aportar estos y las empresas a la Seguridad Social y todos los años en mayor o menor cuantía la llamada cuota patronal se reduce mientras que la cuota obrera permanece inalterable, cuando tal sucede, nadie, ni de la supuesta representación de los trabajadores, los sindicatos, ni de un gobierno autoproclamado progresista, ni, en buena lógica, desde las filas de la patronal, se contempla siquiera la posibilidad de reestablecer cualquiera de los niveles perdidos de tales aportaciones.
A lo largo de los últimos años, las cuotas patronales se han visto reducidas en casi un veinte por ciento, es decir, los ingresos de la Seguridad Social podrían haber sido considerablemente superiores, no en esa proporción, pero podrían y deberían volver a serlo si la estabilidad económica del sistema peligrase. Pero como no peligra, sino que lo que se quiere es rebajar el gasto social, anular el préstamo del Estado a la Seguridad Social y favorecer el engorde de los resultados empresariales, solo se acude a formulas que reduzcan las cuantías de las pensiones, nunca a mecanismos que aumenten los ingresos.
Dicen, y mienten al decirlo, que la proyección a quince o veinte años vista de la actual composición de la pirámide de edad de la población española determina el colapso futuro del sistema, mienten, ya que el peor momento de la relación entre cotizantes y pensionistas, principios de los años noventa, llegó a ser algo inferior a 2 a 1, cuando hoy la proporción ha llegado a 2,6 a 1, un 30% superior con un numero de cotizantes que ha pasado de 14 a casi 19 millones. En ese periodo de tiempo se ha hecho coincidir la ampliación del periodo de cálculo de la base reguladora de 8 a 15 años con la ya citada rebaja de las cuotas patronales en un 20 %. Se han bajado las pensiones en tal cuantía que aun bajando cuotas y aumentando el número de pensionistas se han generado excedentes de los cuales más de un tercio ha acabado en los bolsillos de los banqueros-ladrillistas.
Por todo lo anterior, nadie puede asegurar que el sistema peligre basándose en proyecciones a tan largo plazo, ya que en forma alguna pueden contemplar con exactitud el devenir social, político y económico no solo de este nuestro país, sino el devenir político social y económico mundial en el que estamos engarzados para bien y para mal, o en caso contrario y aceptando momentáneamente su interesada posición ¿como es que no han previsto y evitado la actual crisis económica , financiera y de confianza mundial disponiendo de multitud de indicadores que en el corto plazo, no en el largo, así la anunciaban?.
En más de una ocasión he denunciado el mangoneo interesado de los componentes del Pacto de Toledo y sus corruptas determinaciones sobre el dinero de los trabajadores. En más de una ocasión he denunciado a los más altos gestores de la Seguridad Social que hacen el caldo gordo a los mal llamados planes de pensiones de la banca española. En más de una ocasión he demostrado que lo que los tiburones bancarios y sus rémoras, las aseguradoras, pretenden cuando alertan sobre la inviabilidad del sistema es hacerse con el sistema de la Seguridad Social que, en sus manos, pasaría a ser solo un pingüe negocio para ellos y una ruina social para los pensionistas.
En este punto hay que recordar al Chile pinochetista que privatizó hasta la ruina total, por la rapiña de los “Chicago´boys”, el sistema publico de previsión social, o con menos escándalo, por acostumbrado, el sistema de “protección social” liberal yankee que genera pensionistas públicos tan marginados como orondos rentistas retirados que en su vida laboral activa pudieron pagarse seguros privados. Que nos digan cual es su modelo, si es el solidario de reparto, único y público o el dual, insolidario y marginador en manos de la banca.
Nunca hasta ahora se había dado la ocasión de denunciar la coincidencia argumental y seguro que también de intereses económicos entre los depredadores sociales y aquel que debería velar por el mantenimiento y el fortalecimiento, desde la vertiente económica, del único pilar social de este nuestro cada vez mas estado de malestar.
Y por si de muestra anecdótica no bastara un botón, véanse dos. A la soflama alarmista de Mafo se han sumado de inmediato toda la prensa de derechas, lo cual es una redundancia ya que de derechas, en temas económicos, toda lo es. El segundo botón de muestra es esa patita de lobo clasista que Mafo asoma al pretender romper con el solidario sistema de reparto, y transformarlo en un sistema proporcional, aquel que mantiene que el que más aporte más obtenga. De nuevo el ADN “solidario” del Zapaterismo se pone de manifiesto.
Con esta avalancha “deformativa” tienen que tener muy claro todos los trabajadores que estén en activo, que aun no sean pensionistas, que cuando llegue el instante de jubilarse, se encontraran que no van a cobrar lo que un supuesto compañero de trabajo con la misma calificación profesional y con los mismos años de cotización cobrará si tal que hoy, al límite de edad, se jubila; los futuros jubilados cobraran bastante menos. Cobrarán el resultado de aplicar las cuantías de las bases cotizadas en mas años de su vida laboral, con lo cual y dado que cada paso hacia el pasado en lo que a salarios y cotizaciones se refiere supone contemplar cantidades menores, otro tanto ocurrirá con la pensión así calculada. Así hoy se dan multitud de injustos casos de pensionistas que sufren en sus ingresos la minoración derivada de haber pasado de ochos años, los últimos cotizados de la vida laboral de un trabajador, a aplicar quince años. Esta ampliación supone, ha supuesto y está suponiendo diferencias de hasta el 28 % en la cuantía de las pensiones de aquellos a los que se aplicaron los últimos ocho años y los que sufrieron y sufren la aplicación de quince años.
Sin necesidad de más cálculos se puede fácilmente imaginar que sucederá si de quince pasan a veinte años de vida laboral o, como muchos proponen, el cien por cien de los años que conformen la vida laboral de cada trabajador. Miseria repartida por miserables.
Van a llevar razón aquellos que mantienen que los que ahora en vez de socialistas, a sí mismos se llaman progresistas, es porque en vez de socializar lo que pretenden es progresar…...ellos. A los demás que les vayan…….quitando.

domingo, 19 de abril de 2009

APUNTE DOMINGUERO

Supongo que no seré el único quien tras haber contemplando repetidamente una situación determinada que no se acaba de entender, o tras preguntarse una y otra vez la razón de algo aparentemente extraño, repentinamente se cae en la cuenta del porqué de lo hasta entonces inexplicado o incomprendido, quedando sorprendido por la tardanza en captar lo que en ese momento se advierte como obvio.
En más de una ocasión, - casi todos los domingos-, cuando comienzo, y en ocasiones acabo, “El País Semanal” por la ultima pagina y Javier Marías con sus envidiables letras me recarga la neurona, me he preguntado sobre cuál será la razón que impone que el semanal articulo del académico ocupe el lugar que en tal publicación ocupa, el último. Y sin respuesta, siempre acabo diciéndome que si él autor nunca ha protestado ni por tan relegado puesto, ni de la compañía que tan íntimamente le sigue y que cada vez que uno de sus lectores pasa página provoca que el contacto sea tan íntimo como lo que en ella se promueve, no seré yo el que denuncie tan estrecha convivencia. Sus razones tendrán editor y autor.
Hasta hoy. Hasta que hoy, tras leerlo, y llevando años viendo lo descrito y preguntándome lo expuesto, he encontrado la respuesta que sigue y que solo a mi me aplicaría de estar en su situación.
Es más que posible que a Marías le importe un bledo situación y compañía de su colaboración semanal, pero si de mí se tratase, reclamaría al editor esa exacta situación para mis letras. Prefiero el permanente contacto con quienes del sexo y su entorno tecnológico viven y así en la vuelta de la contraportada se anuncian, que estar perdido entre exquisitos cocineros que tras dejar hambrientos a sus clientes los despluman, o rodeado de famélicas bellezas con atuendos que solo para la foto valen, o en el sumun del esnobismo, tener que aguantar el darme de morros con tan ostentosas como inalcanzables casas llenas de muebles de diseño.

Hoy he entendido que, quizás, Javier Marías valore más la compañía, -en el papel-, de una honrada y rotunda puta, que toda la anoréxica moda fashion y el diseño culinario.

viernes, 17 de abril de 2009

MIENTEN COMO BELLACOS. LO QUE SON. (I)

¿Quien en su sano juicio afirmaría que el gobernador del Banco de España, el mismo que está repartiendo miles de millones a coste casi cero a los bancos y cajas españoles, esté altamente preocupado por los pensionistas españoles de hoy día?. Respuesta: nadie. ¿Y por los pensionistas de dentro de diez y seis años? Menos aún.
Antes de que algún fervoroso “ferraciano” me descalifique y me inunde de sapos y culebras, reconoceré que lo anterior es demagógico por inexacto, ya que el llamado MAFO nada ha dicho sobre los pensionistas. Este Sr. pasa olímpicamente de ellos. Lo que a este alto funcionario le preocupa son las pensiones, las cuantías de las mismas, y,- esto otro lo digo yo-, lo que le preocupa y encorajina es que el dinero que se destina a pensiones, o al menos parte de él, no vaya a otro sitio, a su entender más conveniente a sus intereses.
Este Sr. está en su derecho a pensar y decir lo que le de la realísima gana, lo que no puede hacer, ni como ciudadano, ni como funcionario al que pagamos, -también los pensionistas-, es mentir. Y este señor ha mentido como el bellaco en que así se convierte, ya que lo ha hecho a sabiendas, con intención de engañar, ocultando datos que conoce y tratando de favorecer al que más tiene, bancos y aseguradoras. Este Sr. está cooperando a un nuevo intento, -otro más-, de disminución de las prestaciones sociales mediante un procedimiento que consiste en quitarle bastante de lo poco que dispondrán en el futuro a aquellos que solo su pensión tendrán. Aunque en su descargo hay que decir que no es pionero en tal proceder don Miguel Ángel Fernández Ordoñez, ya que esta es la forma tradicional de actuar del capitalismo zapaterista.
Hay que decir y recalcar, en contra de lo afirmado por Mafo, que el sistema de la Seguridad Social se nutre económicamente, no del fondo de reserva, que como su propio nombre indica es una alcancía para los momentos en que pudiera haber insuficiencia presupuestaria, el sistema se nutre de las cuotas obreras y patronales que mes a mes, activos y parados, aportan al sistema, directamente unos, los ocupados, y por intermediación del Estado, los parados con prestación por desempleo. Esa es la fuente que mas caudal aporta a las arcas del sistema, en torno al 80-85 % del total.
Es por lo tanto mentira premeditada e intencionada que las pensiones peligrarían por el acostumbrado y repetido hecho de haber necesitado financiación publica para no haber presentado déficits, ya que las cuentas de la seguridad social, como cualquiera otra que sea pública ha de ser equilibrada en ingresos y gastos.
De hecho, salvo los años que van del 2001 al 2008, años de excedentes, de superavits, todo el resto de los anteriores ejercicios económicos de la Seguridad Social se han venido cerrando de forma legal, es decir con equilibrio en la ejecución presupuestaria, por ser mas exacto, se han cerrado con equilibio presupuestario gracias a las aportaciones financieras del Estado que evitaba asi incurrir en deficits, y tan bien lo sabe esto el Sr. Mafo que siendo gobernador del Banco de España tiene la obligación de saber cuál es el balance de la cuenta que en el propio Banco de España tiene la Seguridad Social tras los muchos años de aportaciones económicas por parte de la Hacienda Pública a través de este banco regulador para que la Seguridad Social pudiera presentar equilibrio presupuestario, lo que en el argot de las cuentas del sistema se denomina el préstamo del Estado.
Dicho de otra forma, esos inexistentes “déficits” de la Seguridad Social son tan normales que llegan a ser incluso deseables desde la óptica del mantenimiento y extensión de prestaciónes de bienes de carácter social. Son tan normales y deseables como aquellos otros déficits que tendríamos si sus cuentas, como las de la Seguridad Social, se presentasen de forma separada de los presupuestos generales del estado, y por lo tanto, de forma separada se contabilizasen los ingresos y gastos de servicios públicos tales como la educación, la sanidad, el transporte público, los servicios sociales, las prestaciones derivadas de la aplicación de la ley de dependencia, las pensiones no contributivas o las universidades, todos ellos siempre tan positivamente deficitarios como imprescindibles y por ello financiados con recursos públicos, con dineros procedentes de impuestos.
Pero sucede que tras varios años con superávits que han sumado un total de 67.709 millones de euros, de los cuales solo 40.973 se han destinado al fondo de reserva de la Seguridad Social, y en un momento en el que las arcas del estado están a cero, en el mismo momento en que la deuda pública estatal emitida parece que no se coloca en mercados internacionales y por ello no pueden seguir trasvasando dinero público a sus amos los banqueros, vuelven la mirada a la más rentable “empresa pública” española, la que en los últimos ocho años les ha proporcionado “gratis et amore” 26.736 millones de euros que es la diferencia entre el superávit habido en ese tiempo y la cantidad aportada al fondo de reserva. Millones que detraídos de los bolsillos de los trabajadores han acabado en manos de quienes prestaron dinero al Estado, -amortización de deuda pública-, o en manos de los que con el ladrillo se las han quemado, sin olvidar una “ligera” merma, que no puedo cuantificar, destinada a la compra de “esparadrapo bucal” para sindicatos y patronal, esparadrapo que, les aseguro, es carísimo.
(Continuará)

jueves, 16 de abril de 2009

¿EL NUEVO MOVIMIENTO NACIONAL? (y IV)

Parten de la certeza comprobada por la cual, a sus intereses, lo mismo les da que gobierne la llamada derecha, el PP, como que lo haga la otra derecha, los neosocialistas de ZP. Consideran que, a los efectos económicos y de dominación social, ambos partidos vienen a ser la misma cosa, por lo que en momentos en los que la crisis del capital, -por los oligarcas financieros internacionales provocada-, necesita del soporte de los dineros públicos, es mas que conveniente que nada ni nadie pueda cuestionar tal salvamento a costa de los dineros de los que menos tienen.
De aquí que teniendo como objetivo el salvar al sistema, y no solo al capitalismo especulativo español, sino al ladrillismo carpetovetónico, retuerzan los argumentos hasta hacerlos irreconocibles a una sociedad y fundamentalmente, a una parte de esa sociedad, la juventud, que mas que anestesiada en el consumismo, en la competitividad laboral fraticida, en la sumisión a cualquier poder, en el deslumbramiento por el dinero, y en el seguidismo más o menos “hooligan”, difícilmente reaccionará en contra de tales pretensiones.
Hoy, como ayer con el autentico movimiento nacional, los medios de comunicación, -sean el soporte de unos o de otros-, coinciden como sus sostenidos y pagadores en la indiferenciación de posiciones económicas y sociales, en la similitud de sus propuestas, en la casi igualdad de procedimientos y en la total coincidencia de objetivos estratégicos.
Ayer los medios defendían al dictador, a la iglesia católica, al ejercito, a la banca y al sometimiento que todos aplicaban a quienes, para ellos, ni ciudadanos eran, hoy los medios de comunicación se afanan en ocultar las contradicciones y errores del sistema económico mundial del que el español forma parte, se ocupan y preocupan de ocultar o minimizar las injusticias y abusos de los poderosos a los que se deben y en justificar lo injustificable. Hoy ninguno de ellos puede ufanarse de prestar el servicio publico que debieran ser y, menos aun, enorgullecerse de servir a la verdad, hoy son meros voceros de intereses contrarios a los de la ciudadanía.
Con este panorama social, con la incertidumbre anidada en todos los sectores sociales, con paro, deudas, con unos sindicatos institucionalizados en y con el poder económico, con una feroz competencia laboral individualizada y con un incierto futuro colectivo, los poderosos y sus políticos cuentan con todas las bazas para fundar un nuevo sistema político, la democracia orgánico-participativa, el remedo del corporativismo franquista basado en este caso en unos endogámicos y cooptadores partidos políticos y unos sindicatos tan aparentemente horizontales como evidentemente corrompidos, con la particularidad de que todos podrían mantener lavada su cara opresora al mantener el sufragio universal, libre, directo y secreto que, salvo revolución social, estaría orientado, acaparado y casi monopolizado por los que ya monopolizan las posibilidades de alcanzar el gobierno en las actuales circunstancias.
Con ello conseguirían la cuadratura del círculo soñado por todo oligarca, democracia formal sin alternativa política real. Pero todo pasa por que del experimento en el País Vasco nazca el “PPSOE”, y en ello están.
Este es el punto sobre el que gravitan todos sus deseos y sus pretensiones, el lograr que ambos competidores dejen de serlo en la realidad, mientras la apariencia, -la realidad publicada-, se encargará de “demostrarnos” lo contrario. Así ni represión, ni mas adoctrinamiento que el “goebeliano” sería preciso. Con solo cimentar a diario aquello de…”una verdad oficial puede ser una mentira que se ha repetido mil veces” conseguirán que, dócilmente, toda una sociedad como la española se adapte y demande el “soma” gubernativo que en la novela de Aldous Huxley, “Un mundo feliz” repartían.
Solo cabe desear que haya un solo “Salvaje” que pregunte “¿Cómo puede gustaros ser esclavos? ¿Cómo puede gustaros ser niños? Si, niños. Berreando y haciendo pucheros y vomitando.”
Mientras, hay que quedarse con el prefacio de Nicolas Berdiaeff a tal novela….”Y pudiera ser que un nuevo siglo comience, un siglo donde los intelectuales y las clases cultivadas encontrarán los medios para evitar las utopías, para retornar a una sociedad no utópica, menos perfecta y más libre”.
Postdata anticipatoria: Mañana llamaré bellaco a MAFO.

miércoles, 15 de abril de 2009

¿EL NUEVO MOVIMIENTO NACIONAL? (III)

Si el modelo de casamiento gubernativo por consanguinidad que van a empezar a aplicar en el País Vasco, llámese CEDA o nuevo movimiento nacional, fuese exportado y ampliado a todo el territorio nacional, estaríamos a las puertas de la desaparición real de la democracia.
Cualquiera puede atisbar que todo gobierno de concentración, cuando menos, limita la acción de la oposición, ya que al aglutinar a diferentes opciones partidarias hasta el punto de configurar abrumadoras mayorías, minimiza y relega al razonamiento político, al básico juego democratico del uso de la palabra y la contraposición de ideas que así pasarían a ser ejercicios de esgrima política muy secundaria, formas con las que el alma del sistema parlamentario desaparece y es sustituida por la matemática de los escaños, por la disciplina de voto partidario retribuido, y así, cautivo.
Tradicionalmente, en la practica política de países con antigüedad y raigambre política y cultural en el respeto a la democracia sus metodos y sus formas, estos, -entre los que no se encuentra España-, solo han acudido a este mecanismo parlamentario en situaciones de extrema necesidad nacional, en casos de emergencia social general, y con la ineludible condición de, una vez superada la dificultad, retornar inmediatamente a la normalidad democrática, a la legitima confrontación partidaria, a la que se sustenta en la diferencia política derivada de las diversas visiones de la sociedad y de las relaciones que en ellas se dan.
En el terreno de la credibilidad del sistema democrático tal contubernio partidario aporta también sus virulentos disolventes democráticos. Tanto en el País Vasco como allá donde, con posterioridad a una confrontación electoral convencional, sin alianzas previas, se haya dado, se produce, con tales casorios, un inequívoco fraude político a todos y cada uno de los votantes de cada una de las opciones que entren en esa vicaría política y salgan uncidos en gobierno conjunto alguno. No cabe mayor engaño político y electoral a la ciudadanía que las alianzas a posteriori y sin explicación política alguna a los ciudadanos, sobre todo cuando los aliados, los contrayentes, decían representar opciones no solo diferentes sino radicalmente confrontadas y opuestas hasta el instante anterior a la consumación.
Ni por estar atravesando una situación social que no pueda reconducirse con el trabajo de todos y con el sacrificio de aquellos que más se han beneficiado de los momentos cálidos de la economía. Ni por estar inmersos en una crisis económica y financiera que unilateralmente y con nuestros exclusivos medios hubiéramos de resolver. Ni por tener un orden público o social gravemente amenazado por extremismos tan descerebrados como agresivos. Ni por tener cuestionada la seguridad nacional o la integridad territorial. Ni por estar bajo amenazas o agresiones de potencias exteriores.
En España hoy, no se da ninguna de las circunstancias que pudieran justificar el emprender el camino que nos condujese a tal gazpacho político y gubernativo, y más aun si tenemos en cuenta que los promotores y los posibles actores de tal amaño político no han explicado razón alguna que les asista, ni política, ni social, ni económica, ni laboral. Nada, no han avanzado ni diagnostico, ni tratamiento a aplicar, no han justificado por tanto su visión, su horizonte y menos aun han puesto calendario alguno a tan anómalo proceder.
Hoy, los promotores de ese posible nuevo movimiento nacional, oligarcas, banqueros, políticos ideológicamente errantes y voceros de todos pagados, todos se escudan en una situación de crisis financiera internacional que como al resto de los países nos está afectando, con la sola particularidad local de estar agravada por la presencia en el gobierno de incompetentes y mentirosos que diciéndose de izquierda aplican las mismas recetas que la derecha mundial esta aplicando para la salvaguarda y reconstitución del mas feroz capitalismo que nunca ha habido, los cuales, tienen al lado a una derecha estupefacta por el color de las medidas que desde el gobierno se articulan y que en algún caso sobrepasan por la derecha a algunas de las que ellos aplicarían.
Hoy los promotores de la puesta en práctica de esta ocurrencia no se atreven a decirnos lo que subyace en su planteamiento. Es lógico que no nos digan que están convencidos de que ni sumando las potencialidades de los dos partidos mayoritarios los consideran capaces de resolver la situación económica y financiera a la que su desmesura ladrillera nos ha llevado, tan logico como que callen y oculten que la formula que ofrecen les asegura de forma indefinida la inexistencia de vaivenes políticos, sociales y económicos que a sus intereses pudieran cuestionar.
Lo mas preocupante es que saben, promotores y actores, que el ánimo político ciudadano, el grado de compromiso social de la ciudadanía española, la predisposición de esta para defender aspectos básicos del sistema democrático cuales son la legítima, y a ser posible honrada, lucha ideológica y partidaria, y la consecuencia de la anterior , la alternancia politica, es tendente si no igual a cero, con lo cual deben de haber considerado que el terreno esta expedito para la aplicación de sus teorías. Y puede que no se equivoquen.

(Continuará)