viernes, 30 de octubre de 2009

MAS VALE TARDE QUE NUNCA

Un numeroso grupo de personalidades de la cultura española, entre los cuales destacan Peces Barba, Pilar Bardem, Victor Manuel y Ana Belen, Aute, Carlos Berzosa, Juan Diego Botto, Caballero Bonald y tantos otros que no hace tanto apoyaron a Zp hasta el punto de provocar las iras de la más furibunda caverna derechista, hoy, vista la deriva que el zapaterismo tiene, han puesto en común sus posiciones y han generado un manifiesto tan claro como moderado contra las políticas que desde el gobierno están provocando paro y desigualdad social.
Lo han denominado “Manifiesto del mundo de la cultura: Otra política y otros valores para salir de la crisis"
“Después de dos años de una crisis que ha creado millones de desempleados y ha provocado que el número de personas hambrientas y desnutridas en el mundo alcance un nuevo récord, están bien claras las causas de esta grave situación.
Dejar en plena libertad a los capitales financieros y dejar que los mercados sean los únicos reguladores de las relaciones económicas sólo lleva, como estamos comprobando, a la inestabilidad permanente, a la escasez de recursos financieros para crear empleo y riqueza y a las crisis recurrentes.
Se ha demostrado también que la falta de vigilancia e incluso la complicidad de las autoridades con los poderosos que controlan el dinero y las finanzas, esto es, la falta de una auténtica democracia, sólo produce desorden, y que concederles continuamente privilegios, lejos de favorecer a las economías, las lleva al desastre.
Dejar que los bancos se dediquen con absoluta libertad a incrementar artificialmente la deuda con tal de ganar más dinero es lo que ha provocado esta última crisis.
Pero también es una evidencia que las políticas neoliberales basadas en reducir los salarios y la presencia del Estado, el gasto social y los impuestos progresivos para favorecer a las rentas del capital, han provocado una desigualdad creciente. Y que la inmensa acumulación de beneficios de unos pocos, en lugar de producir el efecto "derrame" que pregonan los liberales, ha alimentado la especulación inmobiliaria y financiera que ha convertido a la economía mundial en un auténtico e irracional casino.
Y es evidente que esos desencadenantes de la crisis no tienen que ver solamente con los mecanismos económicos, sino con la política controlada cada vez más por los mercados, por el poder al servicio de los privilegiados y por el predominio de la avaricia y el afán de lucro como el único impulso ético que quieren imponer al resto del mundo los grandes propietarios y los financieros multimillonarios.
Por eso la crisis económica que vivimos es sobre todo una crisis política y cultural y ecosistémica.Las prácticas financieras neoliberales que la han provocado se justificaron con el predominio de unos valores culturales marcados por la soledad, el individualismo egoísta, la degradación mercantil de los conceptos de felicidad y de éxito, el consumo irresponsable, la pérdida del sentido humano de la compasión y el descrédito de las ilusiones y las responsabilidades colectivas.Los debates surgidos en torno a esta crisis demuestran que en las democracias occidentales se ha establecido un enfrentamiento peligroso entre los poderes económicos y la ilusión política. Los partidarios del mercado como único regulador de la Historia piensan que el Estado debe limitarse a dejar que los individuos actúen sin trabas, olvidando que entre ellos hay una gran desigualdad de capacidades, de medios y de oportunidades. Por eso le niegan capacidad pública para ordenar la economía en espacios transparentes, y para promover los equilibrios fiscales y la solidaridad social. Y por eso desacreditan el ejercicio de la política.
Pero la política no debe confundirse con la corrupción, el sectarismo y la humillación cómplice ante los poderes económicos. La política representa en la tradición democrática el protagonismo de los ciudadanos a la hora de organizar su convivencia y su futuro. Palabras como diálogo, compromiso, conciencia, entrega, legalidad, bien y público, están mucho más cerca de la verdadera política que otras palabras por desgracia comunes en nuestra vida cotidiana: corrupción, paraíso fiscal, dinero negro, beneficio, soborno, opacidad y escándalo.
Como esta crisis es política y cultural, debemos salir de esta crisis reivindicando la importancia de la política, la educación y la cultura. No podemos confundir la sensatez y la verdad científica con diagnósticos interesados en perpetuar el modelo neoliberal y sus recetas financieras.Ahora resulta prioritario buscar una respuesta progresista a la crisis.
Para evitar nuevas crisis en el futuro hay que luchar en primer lugar contra todas las manifestaciones de la desigualdad. Y para ello es necesario garantizar el trabajo decente que proporcione a mujeres y hombres salarios dignos y suficientes, y el respeto a sus derechos laborales como fundamento de un crecimiento económico sostenible.
Así mismo, es imprescindible que se lleven a cabo reformas fiscales que garanticen la equidad, la solidaridad fiscal, sin paraísos ni privilegios para millonarios, y la mayor contribución de los que más tienen, para que el Estado pueda aumentar sus prestaciones sociales y ejercer como un potente impulsor de la actividad económica.Frente a los daños ecológicos de la ambición especulativa, una respuesta progresista supone revisar los marcos jurídicos para que sea posible una mayor protección de nuestro ecosistema y establecer suficientes incentivos para promocionar la producción y el consumo sostenibles.
Frente a un modelo productivo basado en la especulación financiera e inmobiliaria y en la consideración de que nuestros recursos son ilimitados, una respuesta progresista supone invertir más en educación, investigación y cualificación laboral.
Frente al desprestigio de la política, una respuesta progresista supone devolverle la autoridad a los espacios públicos y a los representantes de los ciudadanos para que regulen en nombre del interés común las estrategias del mercado.
Frente a la misoginia y la discriminación de género, una respuesta progresista supone consolidar las políticas de igualdad, defender el derecho a la reproducción y medidas específicas para evitar que las mujeres se vean relegadas al paro o a la economía sumergida y a soportar muchas más horas de trabajo no retribuido que los hombres, sufriendo así en mucha mayor medida que éstos los efectos de la crisis.
Frente al racismo y a la xenofobia, una respuesta progresista supone defender los derechos de los trabajadores extranjeros y asegurar el respeto jurídico a la dignidad las personas.Frente a la soledad social, la pobreza y el egoísmo, una respuesta progresista supone apostar por los valores culturales de la solidaridad, que no son ideales utópicos trasnochados, sino la mejor muestra de la dignidad cívica de los sentimientos humanos”.


P.D.: En el siguiente enlace figuran todos los firmantes del anterior manifiesto.

martes, 27 de octubre de 2009

CONVENCIÓN CON ESTRAMBOTE

“¡Albricias¡, ¡Felicidades!, ¡Enhorabuena!, ¡Congratulations! La Convención de la Ciudad de Madrid ha finalizado con un éxito rotundo. Los progresistas se han dado un manifiesto en el que basan su esperanza y basarán su esfuerzo para ganar las próximas elecciones”.
Más o menos esta pudiera ser la entradilla de un telediario de la “telegómez” madrileña, si tal hubiese el Tomás.
Ni que decir tiene que la realidad dista mucho de tal contento y tal logro. Cualquiera que tenga memoria o conserve viejos documentos de semejantes convenciones o congresos regionales podrá establecer la similitud entre el manifiesto que esta convención ha alumbrado y los sucesivos que desde tiempo casi inmemorial ha venido dando el ahora llamado PSM.
Desde la total descalificación del adversario político, la cual implica la descalificación del electorado que, bobo de él, (remember a Pedro Castro), vota lo que no debe, a la riada de propuestas tan fundamentadas en las nubes de los buenos deseos como distantes del conocimiento de la realidad, estos progresistas han hecho un ejercicio mas de aburrir a las ovejas más o menos interesadas en comprobar si esta vez eran capaces de decir algo nuevo o algo distinto de lo que venían diciendo en Madrid de forma tan reiterada cuan reiteradas han sido sus derrotas electorales.

Y no. Nada nuevo hay en lo que dicen. Desde el inicial y fundamental error de decir que los madrileños han de elegir entre dos modelos de gestión, lo cual lleva implícito un mismo modelo de concepción política, social, económica y administrativa, hasta la ya citada cascada de políticas sectoriales esbozadas desde la necesidad de diferenciarse del de enfrente y no desde las necesidades de los de al lado, de los ciudadanos.
En su reiteración muestran su agotamiento. Un agotamiento que es conceptual, o lo que es peor, un agotamiento voluntariamente conceptual. En ninguno de sus aspectos se contempla mecanismo alguno que inicie el camino para llegar, más tarde que temprano, al establecimiento de un nuevo marco de relaciones sociales. En ningún apartado se contempla la intervención de los poderes públicos como algo más que un residual agente de caridad para con los desfavorecidos. Por ningún sitio se vislumbra mensaje alguno que pudiera coincidir con las más extendidas y graves preocupaciones que a los ciudadanos oprimen.
Me ha llamado poderosamente la atención la primera parte del último párrafo de su manifiesto, -el estrambote de la convención-, dice así: “Vamos a recuperar Madrid. Vamos a recuperar los valores de progreso que caracterizan al socialismo: el esfuerzo, la austeridad, el trabajo y el mérito, la solidaridad, la libertad, la igualdad y la justicia social”.
No siendo más que la expresión de un buen deseo, otro más de los que empiedran su infierno, estos chicos demuestran en esas tres líneas la confusión que los invade, ya que primero habrían de recuperar los valores de progreso que caracterizan al socialismo, -lo cual significa, como vengo manteniendo, que los han perdido y/o abandonado-, y después, una vez recuperados y practicados por aquellos otros a los que su genética y Ferraz se lo permitiese, entonces y solo entonces estarían en condiciones de decirse a sí mismos “¡vamos a recuperar Madrid!”.
Es lo del valentón aquel del soneto con estrambote de Cervantes al túmulo del Rey Felipe II, aquello de……” Esto oyó un valentón y dijo: "Es cierto cuanto dice voacé, seor soldado, Y el que dijere lo contrario, miente." Y luego, incontinente, caló el chapeo, requirió la espada, miró al soslayo, fuese y no hubo nada”.
Pues eso, que difícilmente puede el actual secretario general del PSM luchar por la recuperación de los valores que ha abandonado cuando él fue digitalizado al cargo sin esfuerzo y trabajo alguno por su parte, cuando de forma “ejemplarizante” celebra convenciones en hoteles de superlujo y cuando estima que su sitio no puede estar en San Blas, barrio obrero, -y a mucha honra-, sino en la Gran Vía, claros ejemplos de austeridad; de la misma forma, al mérito, Tomás contrapone el amiguismo, a la solidaridad la lejanía, a la igualdad el sectarismo, y a la libertad de los militantes, Tomás Gómez opone el poder que le regalaron.
Fracasarán, se irán y no habrá nada más que lamentos y tiempo perdido. Lo de siempre con Zp.

jueves, 22 de octubre de 2009

NI RESULTADOS, NI PRINCIPIOS

Decía hace unos días un reciente diputado progresista, Pedro Sánchez Pérez-Castejón, que coincidía con Rajoy en que la vida son resultados, y continuaba….. “Estoy de acuerdo con el líder de la oposición y por eso no entiendo qué hace Rajoy al frente del PP tras acumular dos derrotas electorales”.
Traigo a colación esta declaración, supongo que intima y sincera, para de nuevo poner de manifiesto como contemplan su paso por este mundo los autodenominados progresistas que, como este, entiendo que van a tener recorrido en la política zapaterista aun coincidiendo con la otra derecha en como comtemplar su paso por la vida.
No cabe albergar dudas sobre el vacío de valores éticos y/o morales que a la inmensa mayoría de ellos les envuelve. Tan es así que no conciben que pueda existir otra concepción filosófica de la vida que pueda estar fundamentada en valores, en valores o en principios de cualquier índole, sean religiosos, éticos, e incluso estéticos.
Es más que evidente que quienes de la vida, primordialmente, valoran los resultados, el balance entre pérdidas y ganancias materiales, han de rechazar, si no racionalmente, si instintivamente todo lo que se derive de principios, de convicciones ancladas en valores transcendentes de las personas.
Y como sin principios solo existen las conveniencias materiales, es por lo que esta hornada de gente que en la política hacen de los resultados su “lei motiv”, es la gente que con tal de ganar algo, orillan hasta olvidarlo el supuesto compromiso que con el bien común y el servicio público la más mínima decencia personal y colectiva debiera exigirles constantemente. Y perdida la decencia es cuando caen sin reparar en su error en exigir a los demás lo que a ellos mismos no se aplican, ya que el “padre de la Patria” don Pedro Sánchez, al igual que Rajoy ha perdido dos elecciones municipales, 2003 y 2007, como soporte destacado de otros dos miembros fracasados del zapaterismo, la Trini y el Sebastián, cabezas de lista impuestos por la tontuna zapaterista a un electorado madrileño que a todos nos rechazó.
A don Pedro se le prodría recordar una seríe de resultados que darían por tierra su vision vital, paro, situacion económica, deuda publica, fiscalidad, pobreza, etcetera, etcetera, pero no toca. Si es conveniente y oportuno poner otro ejemplo de la misma ausencia de decencia, del mismo vacío de principios, y en este caso con mayor altura gubernativa. Doña Angélica Rubio, asesora del presidente del gobierno, amenaza con sacar más trapos sucios del PP si este insiste en airear sus implicaciones, las de Zp y su gobierno con empresas de la trama Gürtel. ¿Cabe mayor prueba de indecencia política y personal y de la implicación de todos, unos y otros, en la fraudulenta utilización del poder y del dinero público?
Por eso es por lo que para ellos lo que cuentan son los resultados. Como en la banca, como en las multinacionales, como en el futbol.

Me pregunto que habrá leído esta gente en su juventud. Si es que han leído algo. No lo hago sobre en qué pueden creer, ya que esto sí lo sé. Creen en el poder y en el dinero. Progresistas.

miércoles, 21 de octubre de 2009

LAS HABICHUELAS DEL TOMÁS

Nada hay más humano de entender que reconocer y aceptar los esfuerzos de todos y cada uno de nosotros por ganarnos y asegurarnos las habichuelas, el sustento de cada día. Pero tal afán es humano y entendible hasta que esos esfuerzos se sostienen en la mentira, el apaño político y la holgazanería magníficamente retribuida con el dinero de todos.
Dase, que se da la circunstancia de todos sabida, que lo del Tomás, -el chiquito de Parla, el digital secretario general del PSM, antes bien llamada Federación Socialista Madrileña-, aquello de ser candidato a la presidencia de la Comunidad de Madrid, pues que está más que crudo. Que por mucho que presiona, solo políticamente, a la Pajín, no consigue que la superioridad zapateriana le nomine para tal fracaso, y todo apunta a que, de nominarlo, lo harían en el sentido de ese programa-basura, poniéndolo en el quicio de la barbería.
Así las cosas, al Tomás le ha debido entrar el pánico y se ha lanzado de nuevo a los brazos de la lideresa, ofertándole un plan que no puede fallarle. Que ella ponga al presidente de Caja Madrid y él pone al Vicepresidente. Y como la lideresa sabe que para comerse esa tarta hay más competidores, -Génova y Ferraz-, pues que de nuevo la cama política madrileña verá una coyunda de lo más anti natura.
Ahora bien, si lo anterior es digno de reseña, los más reseñable, lo que sigue, no parece que se vaya a exponer. Puesto que el Tomás se teme que lo pasen por el cuchillo de la humillación poniendole por delante a algún o alguna paracaidista de mejor sonrisa e inicial y oculta tontuna, -tales son los candidatos zapateriles que a Madrid se destinan-, el Tomás se está buscando las más sabrosas y abundantes habichuelas que en la región se dan. Y esas son las que a la sombra del oso verde, se pillan si esfuerzo alguno. El Tomás pretende pillar cacho en Caja Madrid.
¿Cómo? Se preguntaran Vds., pues muy fácil. Verán. Teniendo en cuenta su experiencia vital por la cual vio como, de repente, hace ya muchos años, unos listillos de pueblo necesitados de alguien con titulo, joven y con pocas luces aceptase dar la cara mientras los listillos manejaban las calderas y el volante de la maquina municipal parleña, él, hoy, ante la más que posible adversidad, pretende aplicarse la misma receta.
Con esta lección aprendida, el Tomás ya ha escogido a alguien que urdidor, maniobrero y tan flexible en lo conceptual como traidor en sus hechos, ha convenido ponerle de vicepresidente en Caja Madrid a cambio de que este ponga al Tomás, poco más tarde, al frente de alguna de las empresas o fundaciones dependientes de la Caja, empresas y fundaciones que contenido y funciones no tienen muchas, pero el estipendio que regalan a los digitales dirigentes, da para habichuelas…..con caviar.
Y para que esta operación le salga al Tomas se habían que deshacer dos posibles candidaturas; y digo habían, puesto que una de ellas, la de Rato, ya ha sido abortada por Zp, restando solo la del candidato de Génova, Luis de Guindos, el cual, teniendo como respaldo a don Rajoy, el “slowly Gonsales” de la política española, es más que posible que este decida apoyarlo con firmeza dentro de seis años, cuando venza el mandato del presidente entrante, el candidato de la lideresa, el chino González.
Conocida la jugada y conocidos los jugadores solo falta por saltar al terreno de juego a la marioneta de Tomás, aquel con quien él ha convenido para que le provea de sus deseadas “legumbres” futuras, Jorge Gómez Moreno.
Ni recuerdo desde cuando reconozco a Jorge Gómez, baste decir que por aquel lejano entonces era “leguinista”, mas tarde “acostista”, después, cuando el zapaterismo inundó todo se hizo “guerrista” y tras la retirada de Acosta, al parecer se ha hecho “Pepecepedista” en la asamblea y zapateriano en Ferraz, en otras palabras, este es de los que se hace de sal con tal de estar en la Gomorra que toque.
Ha estado de secretario general de Chamartin hasta que le dijeron basta y nombró heredero a un funcionario de Ferraz. Antes ya estuvo de concejal en el ayuntamiento de Madrid desde 1991 a 1995, y desde entonces está de diputado en la asamblea de Madrid. Es decir, que desde hace diez y nueve años este militante con estudios, que no titulado, de Administración de Empresas, que además está de consejero de la Corporación Financiera Caja Madrid, no da mas palo al agua que el consistente en brujulear y sonreír a todos los que el estime que pudieran asegurarle su permanencia en el mundo “laboral” de la política, sean de derechas, de izquierda o del mundo más importante para él, el mundo del dinero.
Con este personaje vuelve a cometer el Tomás otro tremendo error, fiar en él, ya que sabiéndose el Jorge Gómez inestable, inseguro en su situación, incapaz de afirmarla por sus propios medios, -lleva mucho tiempo en el cargo oficial y solo es zapaterista de reciente conveniencia-, a nadie que requiera su apoyo se lo dará, sobre todo si el ayudado no cumple una condición básica, tener más poder que él mismo, y como para entonces es más que posible que el Tomás haya muerto políticamente…..
En resumen, que el refocilamiento pepero-progresista madrileño es el resultado de dos conveniencias políticas y personales, la de la Espe y la del Tomas, claro que la de este último es otra prueba más de su generosa entrega en la defensa de los intereses de los madrileños que menos tienen. Lo típico del zapaterismo.

martes, 20 de octubre de 2009

EN CAMISA DE ONCE VARAS

Desde las once varas que para ella mide la camisa del Ministerio de Economía, -ajustada talla si se compara con la que Zp porta-, la ministra Salgado, hasta cuando parece que verdad dice, miente.
Ha dicho en su defensa, en la suya y en la de los “progresistas” que esos presupuestos generales respaldan, que ellos no hacen otra cosa distinta a lo que vienen haciendo los miembros (y “miembras”) del G-20.
Con tal afirmación ponen de relieve dos cosas, una, caminan al son del poder económico que ha provocado la crisis financiero-ladrillera sin que tan siquiera fusa o semifusa alguna salga de su particular flauta intentando modificar en algo la reiterada cantinela de….”la crisis las pagan los de siempre”…, y dos, mienten como lo que son, ya que al menos en su país paradigma, los USA, el rojazo de Obama, tanto dinero ha puesto en la banca yankee como participación en la misma ha tomado.
Pudiera todo deberse a que los restos de la social-democracia europea, como antaño los peregrinos ingleses expulsados de la Inglaterra victoriana, estén recalando por aquellos lares en vista del mal trato que por aquí a lo aquí parido se presta. Lo dicho. Los que sobre lo público, con tanta desfachatez mienten, solo pueden ser de derechas.