sábado, 4 de mayo de 2013

¿Y AUN NADA?


Cuando hasta en Berlín andan asustados por lo que pudieran hacer los parados españoles si decidieran constituirse en ejército que demoliese el carcomido sistema económico-político español, aquí, los mas detestados poderes que llevan a la miseria al conjunto de la ciudadanía española tratan de ponerse de acuerdo en salvar al sistema que les enriquece simulando interés y preocupación por lo que ellos y solo ellos han causado premeditadamente.
La corona, la casta política, los sindicatos y, como en no mucho tempo veremos, también la patronal, la banca, las fuerzas represivas y la iglesia católica aportarán su supuesta influencia para generar un programa que sede y adormezca las ya adormecidas voluntades de un pueblo que nunca ha luchado por su libertad.
Pacto por el empleo llaman a lo que ha de ser otra encerrona para los trabajadores españoles. Ese pacto, si nace de la voluntad de los participes citados no puede ser un pacto que restablezca las condiciones laborales, salariales y de derechos individuales y colectivos y de las formas de protección social previas a la estafa social que esos mismos protagonistas, unos por acción y otros por omisión, hace ya más de seis años que acometieron.
Ni la corona, ni la casta política, ni los condescendientes sindicatos y menos aun banca, patronal, ejercito, iglesia y judicatura tienen el mas mínimo interés en restablecer unas situaciones sociales coherentemente incardinadas dentro de camino alguno que condujese a la justicia, a la libertad y a la igualdad.
El pacto por el empleo será realmente el pacto por su supervivencia al tiempo que será la certificación oficial de la muerte y consiguiente desaparición de todo derecho laboral colectivo, será un pacto que evite artera y tramposamente la explosión que ellos se temen y nosotros necesitamos. 
Ese pacto será el de la oficialización de la explotación mediante los mini-jobs “merkelianos”, será el pacto en el cual, de nuevo se definirán las condiciones que se han de reunir para ser considerado desempleado utilizando borradores semánticos que de la noche a la mañana harán desaparecer de sus listas a cientos de miles de trabajadores que en ese preciso instante pasarán a ser ectoplasmas laborales sin más futuro que aquel que les asignen estos académicos de su actual neo-lengua orwelliana.
Este es el futuro que están diseñando para esos más de seis millones de trabajadores que les sobran, para los más de tres millones de pensionistas respecto a los cuales han decidido que ya debieran haberse muerto y para el millón largo de dependientes a quienes sin horno crematorio alguno están asando lentamente en las ascuas de la indigencia, la miseria y el desprecio.
Este negro futuro que están creando para los trabajadores es la cruz de su moneda, en la cual, y para que siga resplandeciendo su cara, su durísima cara, necesitan, y así lo están haciendo, que ellos, todas las partes interesadas en que este antiguo régimen permanezca, se alíen a fin de mantener este sistema de corrupción, abusos e injusticias, por lo que han llegado al punto en el que, débiles y asustados, los opresores están conviniendo que se necesitan recíprocamente a fin de que nada de su Pen-insula lampedusiana cambie.
Ellos, los pilares del corrupto sistema, ya han decidido sin nosotros cual ha de ser nuestro negro futuro y su resplandeciente porvenir. ¿Se lo vamos a permitir? 
Cada día es mas necesario traducir y difundir la letra de "La Marsellesa" en especial aquella parte que dice....."aux armes citoyens, formez vos bataillons". Y es que no nos queda otra. Eso o pasar a la historia como el conjunto de ciudadanos mas cobardes y despreciables de la historia de la humanidad.

domingo, 28 de abril de 2013

LAS PRIMARIAS COMO DROGAS COLECTIVAS


Desde hace varios meses los analistas al servicio de los poderosos llegaron a una conclusión, que para que el sistema seudodemocrático español no colapse hay que proceder a cambiar las caras de los dos partidos que le dan soporte institucional.
Este viernes pasado hemos tenido la constatación de la influencia del poder de dinero cuando, este, a la vista de cómo empeoran todos los datos macro y micro-económicos,  los que afectan a las cuentas de resultados de sus grandes oligopolios y a los estómagos de cada vez mas españoles arrojados a la marginalidad, ha decidido que el gobierno debe reconocer su fracaso económico y social como primer paso para reconducir su acción política hacia nuevas y distintas formas de control social que no pongan en peligro la estabilidad del sistema al incrementar el descontento social y con él la posible rebelión ciudadana.
Respecto al otro brazo del corrupto cuerpo que es la democracia española, el Psoe, al no tener responsabilidades que afecten al devenir económico de los plutócratas, estos han decidido que ya es tiempo de cambio en Ferraz.
Sabido es que nada se mueve en el Psoe sin el “nihil obstat” de los dos purpurados que en el Psoe siguen reinando, González y Botín. Ambos, al contemplar el abismo, electoral, institucional, de credibilidad, de militancia y de calidad de recursos humanos en que se asfixia el antiguo partido de Pablo Iglesias, soporte ineludible e insustituible para el mantenimiento del sistema de corrupción institucionalizada que con el concurso del resto de partidos políticos y de instituciones del Estado, ambos, han cooperado a establecer, han decidido que hay que poner en marcha la opereta sin música llamada “Primarias para todos” y la ópera bufa, también sin música, “Madina es nuestro Dios y Alierta su profeta”. Y en esas están.
Van a meter a la rala militancia del Psoe en la dinámica de creer que “eligiendo” al elegido por el dinero dan comienzo a la solución de sus problemas  sin prestar atención alguna a lo que, por más que El País lo disfrace, ocurre en la calle entre los ciudadanos de izquierda.
Estos saben perfectamente que, como antaño, el Psoe de Indalecio Prieto se alió con Primo de Rivera a fin de salvar lo que se demostró insostenible, la corrupta monarquía borbónica de Alfonso XIII. En el mismo sentido, y no por casualidad, cuando mas desprecio destila la ciudadanía hacia la monarquía, se distribuye “urbi et orbe” la foto del felón González  cabeceando ante el Borbón comisionista.  Tampoco es casual la reiteración de sus mensajes en contra de las manifestaciones de rechazo ciudadano a este sistema y en contra de las actuaciones de la Plataforma de Afectados por las Hipotecas, contrastando estas “oportunas” declaraciones con sus estrepitosos silencios sobre el paro, sobre la creciente marginalidad de la clase trabajadora, sobre las estafas de la banca, sobre la supresión efectiva de derechos ciudadanos y sobre los múltiples escándalos de corrupción que abarcan desde la corona a los partidos políticos y sus corruptores empresariales quienes conforman un coordinado y pestilente conjunto que anega y ahoga a todo el panorama político, social y económico de este país.
Así las cosas, se aprestan a oficiar una nueva ceremonia de la confusión en la que los recalcitrantes militantes, recalcitrantemente disciplinados, aceptarán que el nuevo líder por el poder designado les liderará hacia paraísos de libertad, de justicia y de igualdad nunca antes imaginados, olvidando voluntariamente que no hay en los cajones de salida de la tramposa carrera que son las primarias ni un solo Largo Caballero o un doctor Negrín, y menos aun ningún Manuel Azaña, nadie que a sus contrastadas virtudes políticas personales sume hechos, que no dichos, que puedan dar soporte a confianza alguna tendente a que todos juntos y él o ella el primero, caminen por la senda que habría de conducirles a una democracia verdadera en la que lo prometido es deuda, en la que los privilegios sean vergüenzas del pasado, en la que la igualdad sea igualdad de género, si, pero también igualdad económica entre hombre y mujer, una democracia en la que la distancia entre política y negocios sea sideral, en la que los valores éticos sean rectores de la vida pública, en la que la honradez y la decencia no sean las castigadas y despreciadas “rara avis” de este tiempo en el que se premia y envidia a aquellos que cazan ratones sin distinguir blancos de negros y por procedimientos tan condenables como hoy aplaudidos son. Una democracia en la que lo público sea sagrado, intocable, referente colectivo y acerbo de toda la sociedad, una democracia en la que quien la hace la paga, en la que la legalidad camine todos los días hacia la justicia, una democracia, en fin para el pueblo, por el pueblo y diariamente con el pueblo.
Pero sépase que nada ni nadie de entre los que el sistema va a respaldar como futuros dirigentes del Psoe sueña con uno solo de los ideales que adornaron al socialismo español hasta que lo prostituyeron los corruptores del dinero y la indecencia venal de los corrompidos, esos que hoy dominan el Psoe.

miércoles, 3 de abril de 2013

VENCEDORES O VENCIDOS


Allá por 1961 en plena guerra fría Stanley Kramer produjo y dirigió una grandiosa película, que con el título que reproduzco, exponía las razones contrapuestas que durante el juicio a varios jueces que habían desarrollado sus funciones durante el periodo nacional-socialista, defensores y fiscales adujeron.
Me importa hoy traer a este rincón de mis reflexiones la actitud de un juez que presionado por la fiscalía para que minimizase las condenas a fin de lograr con componendas políticas la aproximación del pueblo alemán a los vencedores occidentales. Pero a pesar de estas presiones, el juez Haywood mantiene su criterio de interpretar la ley ajeno a intereses políticos extraños a la justicia.
En el final de la película, el defensor de los jueces nazis, un brillante Maximillian Schell, trata de apostar con el juez Dan Haywood, interpretado por Spencer Tracy, acerca de que los condenados a cadena perpetua serán puestos en libertad antes de cinco años, “Es lógico lo que Vd. dice, sr. Rolf, por lo que muy bien pudiera suceder en las circunstancias en las que vivimos, pero ser lógico no significa ser justo y no hay nada en la tierra que pueda hacerlo justo”.
En la siguiente escena, la escena final, visitando al único condenado que con cierta gallardía había aceptado su responsabilidad, el juez Ernst Janning, -interpretado por Burt Lancaster-, este le comenta la razón por la que le pidió que fuera a visitarle y le pide encarecidamente que crea que él nunca imagino que se llegase a los millones de asesinatos que el régimen hitleriano ocasionó. A esta sincera expresión de disculpa, el juez Haywood responde: “Sr. Janning, se llego a eso la primera vez que Vd. condenó a muerte a un hombre sabiendo que era inocente”.
Estamos en un tiempo en el que las presiones políticas y los intereses de un sistema depravado y antidemocratico están generando tantas condenas de inocentes y absoluciones de delincuentes, como jueces y fiscales prevaricadores el sistema está generando.
Hoy, día en el que la llamada casa real española se desdice sobre su afirmación navideña por la cual todos somos iguales ante la ley, el mismo día en el que la fiscalía anti-corrupción parece proteger la opacidad de un caso real de corrupción, no es necesario establecer comparaciones entre la justicia hitleriana y la española. Son diferentemente parecidas. 
Mi confianza de futuro estriba en una seguridad física, que el equilibrio, si se quiere la estabilidad, tanto en fisica como en política, solo se puede mantener bases sólidas, bases sociales tan extensas como extensas han de ser la libertad, la justicia y la igualdad, y nada de esto se da hoy en este estado de corrupción generalizada. De ahí que los hoy aparentemente vencidos, seamos los vencedores de mañana. 

lunes, 18 de marzo de 2013

DEL FACEBOOK AL BLOG


  • Traslado hoy aquí lo que acabo de subir al Facebook. No tanto porque entienda que merezca la pena sino porque mi asco da para cubrir esa red social y este pequeño rincón de reflexión y/o desahogo personal. Ahí queda. 

  • De nuevo esta cosa me pregunta qué estoy pensando. Y de nuevo le voy a contestar.
  • Pienso que hace ya casi siete años me avergoncé de, siendo socialista, estar en el mismo partido que Zapatero, que la Trini, que Pepiño, que Oscar López, que Antonio Hernando y que tantos otros traidores a la historia del socialismo democrático español.
  • Estoy pensando en las innumerables ocasiones en que me vengo avergonzando de ser español cada vez que surge un Correa, un Barcenas, una Filesa, Un caso Ponferrada, un Pallerols, un Matas, un Camps, o sale a la luz publica uno o varios de los muchos corruptores que se han apoderado de este país.
  • Estoy pensando en en desprecio que siento hacia una monarquía tan respetuosa con su ADN dinástico como distante y despreciativa con los ciudadanos de los que vive.
  • Estoy pensando en la hartura que me causa y las nauseas que me produce un sistema judicial entregado a los partidos políticos y no a la verdad y a la justicia.
  • Estoy pensando en la corrupción mental casi generalizada que desde los medios de comunicación se extiende a fin de mantener un sistema que solo produce miseria y abusos.
  • Y estoy pensando en el alto numero de criminales vocacionales que cambian un chusco diario por la ablación de toda conciencia o razón, hasta el punto de conseguir que la mas alta cima de heroísmo haya sido, tras la pírrica victoria de Perejil, la tortura del mas débil de los humanos, un prisionero de guerra.
  • Jamas supuse que mi asco pudiese llegar al nivel de comenzar a odiar todo lo que se asocia a un concepto de España que parece cimentarse exclusivamente en la mentira, el robo, la corrupción y el abuso de poder.

  • P.D.: no acompaño a este texto de foto alguna ya que no he encontrado en la red una sola que retrate un buen vómito o en su defecto un escupitajo.

domingo, 10 de marzo de 2013

DOS CORRUPTAS GOTAS DE AGUA


Ahora que la corrupción política inunda todo el panorama social y económico de esta cosa que aun se llama España, me viene a la memoria una de las particularidades de la antigua practica del sacramento de la confesión. Me explico.
Tanto si queríamos como si no, allá por los cincuenta y principios de los sesenta, la dictadura nacional-católica, esa hacia la que ahora retornamos, establecía como obligatorio confesarse y comulgar por Pascua Florida, (nunca he sabido que leches era eso), o al menos una vez al año y siempre que se estuviese en peligro de muerte. Pues bien, postrado en el confesionario ante un enigmático cura que en la oscuridad del mismo te interrogaba sobre tus pecados, el momento más duro de la confesión era siempre el tocante, (perdón por la expresión) a los tocamientos.
Nada recriminaba el cura sobre la acción en sí misma, pero el número de veces que tal agitación confesa se había producido, era lo que exacerbaba su repulsa. No el pecado “per se”, sino el número de veces cometido. Demostraba con su encono ser un mal perdedor al saberse superado en la hasta ese momento clandestina competición de tocamientos, igual que demostraba no ser muy inteligente al pretender "competir" con la entonces exuberante potencia sexual de un joven de doce a quince años.
Hoy, cuando se afirma multitudinariamente que Psoe y PP comparten la misma deposición fecal, (mierda, en mi pueblo), muchos son los que se afanan en mantener que no, que no es lo mismo, que entre otras cosas son muchos más los chorizos y mas los choriceos del PP, que los del Psoe.
Veamos solo los dos últimos casos de pestilencia zapateril. Caso Ponferrada. Caso que se parece como una gota de agua a otra al caso Benidorm. Localidad donde tras apaños entre gente de la Pajin y cabreados del PP, se concluye con la salida del Psoe todos los concejales pactistas con traidores del PP, -no se olvide que el condenado por el caso Nevenka era alcalde por el PP-, pero manteniendo el acta que les permitirá llenarse los bolsillos.
En Ponferrada ya han llegado a la fase de abandonar las siglas pero no la inversión de futuro que es mantener el acta de concejal, en la seguridad de ser recepcionados de nuevo por los promotores de la maniobra, en este caso el secretario de organización federal del Psoe, Oscar López, que al igual que la Pajin en Benidorm volvió a acoger en el seno de las siglas centenarias a traidores y expulsados.
El otro caso es el del ínclito Pepiño. Ese analfabeto que llegó a ministro y que se enriqueció de forma irregular, como se está comenzando a demostrar. Este impresentable, aun diputado nacional por Lugo, entiende como legal y respetable el pillar casi 150.000 euros del erario público para gastarlos vía Psoe en su vivienda y así dotarla de las medidas de seguridad que su alta alcurnia requiere.
Ni en un caso ni en el otro se ha planteado ninguno de sus protagonistas la naturaleza de sus acciones antes de acometerlas. Ni Oscar López, ni Pepiño, ni alguien de la ejecutiva local de Ponferrada, de la regional de Castilla-León, ni de la federal ha reparado que el simple hecho de contemplar la posibilidad de pactar con un acosador, antaño descalificado por ellos mismos, es una indecencia política que ni aplicando barnices genoveses torna a ser acción política edificante.
En el caso del Pepiño "campeón" ni tan siquiera la anterior descalificación es posible. Cuando un secretario de organización del Psoe, otro más, usa su poder para amedrentar a quienes no comparten con el su visión delincuente de la política y para represaliar a quienes osan denunciar sus métodos, y sé de lo que hablo, estamos ante otro de los especímenes mas despreciables que el zapaterismo ha aportado a la degeneración de la democracia española.
Este personaje, estando de ministro, dona al Psoe casi 150.000 euros de los fondos públicos del ministerio de Fomento, en plena crisis económica para que su partido, siendo aun vicesecretario general, se los gaste en medidas de seguridad en su vivienda. Y mientras el convertía su hogar en la línea Maginot, en el Congreso votaba reiteradamente en contra de la dacion de la vivienda en pago de la hipoteca que ya entonces muchos trabajadores no podían seguir pagando.
No es cuestión de cuantificar, como el cura pajillero, cuantas veces se ha pecado o cuantos euros se han robado, eso es secundario, lo trascendente es que haya desaparecido de la conciencia de los políticos, y especialmente de estos políticos que dicen ser de izquierda, la capacidad para diferenciar el bien del mal y consecuentemente no sentir la obligación de trabajar por el bien colectivo, que sí por el suyo particular.
Puede que no sean iguales, pero todo apunta a que hay un autentico esfuerzo por parte de los herederos del zapaterismo en asemejarse a lo peor del PP.