miércoles 14 de marzo de 2012

APUNTES DE DESVERGÜENZA

Tres escasos meses han transcurrido desde que tuvieron que dejar el gobierno y ya han cambiado el atuendo liberal por el disfraz socialdemócrata. Pocas veces se ha visto tan raudo transformismo político como en esta España de la corrupción y el engaño.
PP y Psoe, Psoe y PP en menos de lo que canta un cura loco han pasado de prometer el cambio a dar a los suyos el cambiazo, unos, los que decían ser el partido que auténticamente defendía a los trabajadores, (Cospedal dixit), ha pasado a demostrar lo que realmente nunca ha dejado de ser, el partido de la iglesia católica, el partido de los banqueros, el partido de la corrupción institucionalizada y el partido de la nostalgia franquista.
Los otros, los de las reformas contra los trabajadores, los de los indultos a los banqueros delincuentes, los de las mentiras diarias, los responsables del casamiento de la política con el dinero, esos, dicen haber transitado a velocidad de la luz del liberalismo zapateril, ese liberalismo estúpido que hunde partidos centenarios, a la socialdemocracia discursiva y pare Vd. de contar.
Los zapateristas supervivientes del naufragio electoral se ufanan de compartir con los trabajadores su resistencia a los redoblados ataques que estos están sufriendo desde el gobierno y desde la banca. Los herederos de Zp en saltos mortales sin parangón y con desvergüenza absoluta demandan a la derecha de siempre que haga lo que ellos, supuesta izquierda, no quisieron hacer cuando durante casi ocho años ni tan siquiera lo intentaron.
Así, Rubalcaba, sin que se le mueva un musculo de la cara, pues dura la ha de tener para decir lo que ha dicho y hacer lo que ha hecho, exige que se recorten gastos de defensa cuando él mismo y el resto de diputados zapateristas se opusieron, no hace aun un año, a tal propuesta. En la misma tacada, el “nuevo” líder del comatoso Psoe ha demandado una reforma fiscal de características contrarias a la que él como ministro de Zp practicó, exenciones fiscales a las empresas, subida de los impuestos indirectos, supresión del impuesto sobre el patrimonio y todos los etcéteras que respecto a impuestos han hecho que el sistema que tenemos sea el más contrario a la constitución de los que hemos venido soportando.
Y como las mentiras tienen las piernas muy cortas por más que el mentiroso sea o haya sido esprínter, los últimos días nos han dejado pruebas que demuestran que los herederos del zapaterismo se mantienen en sus trece, mentir, aparentar, engañar y si es posible, que lo es, enriquecerse.
Lo lejos del lunes pasado el PP y el Psoe, conjunta y solitariamente aprobaron en el congreso una norma por la cual blindaban la continuidad en la percepción de la indecentes cantidades económicas que la clase política recibe, tanto las “indemnizaciones” de los que cesan como altos cargos, como los privilegios que todos ellos disfrutan por el simple hecho de decirse representantes de los ciudadanos, esos a los que ambos mienten y maltratan.
Ni qué decir tiene que también ambos partidos, ambas derechas políticas, se oponen a que los diputados y senadores con vivienda en Madrid dejen de cobrar las dietas por alojamiento que los sufridos contribuyentes les pagamos a estos estafadores, pues estafa ha de ser, si no lo es ya, el cobrar una indemnización con la que se trata de enjugar los gastos suplementarios que han de hacer aquellos diputados originarios de otras localidades y que no poseen vivienda en la capital del reino de la corrupción y que por ello han de afrontar unos gastos que sus colegas madrileños o con posibles suficientes para tener casa en Madrid no han de soportar.
Sin ánimo alguno de ofender, díganme y díganse Vds. si es falso o exagerado el eslogan que a ambos partidos los ha igualado en la calidad de excrementos.

martes 6 de marzo de 2012

OTRO PASO HACIA EL SUICIDIO SOCIAL




En los años sesenta nadie de mi familia se vio en la necesidad de emigrar para poder mirar al futuro con un mínimo grado de seguridad. Hoy, tras estos años de “progreso y democracia”, mi hijo se ve obligado a hacerlo a fin de obtener no solo esa seguridad que presta el trabajo digno, sino también para alcanzar el grado de autoestima, respeto y reconocimiento que aquí la sociedad española le niega tras haber soportado parte del coste de una formación universitaria.
En aquellos años, los más débiles súbditos de la dictadura, los que ni acceso habían tenido a la formación y capacitación profesional, tenían que emigrar para poder mantener a la familia que aquí quedaba. Esos esforzados trabajadores consiguieron antes el reconocimiento y respeto de unas sociedades extrañas a sus costumbres que el que aquí sus paisanos, mucho mas tarde, les otorgaron.
Aquellos trabajadores no solo cooperaron a desarrollar la economía de los países a los que marcharon pues con sus regulares aportaciones económicas a sus familias, cooperaron igualmente a la activación de la economía española.
Hoy, cuando apenas hace unos meses nos decían que éramos el país en el que se miraba el resto de Europa, que habíamos alcanzado a Italia y que íbamos a por Francia en lo que a riqueza nacional se refería, hoy, la sociedad española aplaude que jóvenes universitarios con una preparación que al parecer envidian las empresas alemanas, francesas e inglesas, abandonen su país empobreciéndolo con su ausencia para enriquecer a otros que sí les ofrecen dignidad personal, profesional y con ellas respeto ciudadano.
Esta deplorable situación social y económica no es un punto de llegada, no es la meta final, pues todo evoluciona de forma imparable, pero la impronta con la que tal situación cala a la sociedad española no nos augura nada bueno para el futuro inmediato.
¿Qué se puede esperar de una sociedad que se autodenomina avanzada cuando tras soportar esfuerzos colectivos en educación y formación académica abona el camino por el cual se pierden las esperanza de avances futuros que solo esa la juventud puede aportar?
Hablan de austeridad para castigarnos con recortes de derechos que ellos no sufren y en la mayor de las contradicciones favorecen el mayor de los derroches que en un país de corruptores y corruptos se puede dar, regalar cerebros profesionalmente bien amueblados a aquellos otros países que nada han hecho por conseguirlos.
He tenido solo para mí que la moral es aquella norma de conducta individual que por serlo atañe exclusivamente al sujeto que la práctica y que a diferencia del sentido ético, por ser este de carácter social, es exigible a todo componente de la sociedad que a si misma se aplique una concepción ética en las normas que regulen sus relaciones. Es por ello que si una sociedad abandona o sobrepasa los límites que la ética marca, esa sociedad se verá indefectiblemente condenada a depurarse con dolor.
En España, según mi experiencia vital, se han trocado los sentidos de ética y de moral, haciendo de esta ultima concepción un conjunto de normas de carácter colectivo, hasta el punto, no se olvide, de haber sido impuesta por los poderes publicos, mientras que la ética ha sido arrinconada por esos mismos poderes en el voluntario haber del individuo.
Hoy cuando se habla de inmoralidad se habla de comportamientos sociales cuando habrían de referirse a comportamientos referenciados exclusivamente a las creencias religiosas de cada ciudadano. Es esta interesada confusión entre moral y ética lo que auténticamente influye en esta sociedad pues toda la estructura política y legal española está concebida desde las más fundamentalistas creencias religiosas, las cuales relegan y desprecian al que debiera ser único soporte del andamiaje social, la ética cívica.
El resultado que todos estamos comprobando en estos días de engaño y confusión no puede ser otro que la mentira, la corrupción, la interesada confusión entre política y negocios, el desprecio al interés general y a lo público, la defensa de lo individual y el ataque a lo colectivo, y como indignante guinda de la pestilente tarta que son las estructuras de poder en España, el abandono de la primera de las obligaciones de los que aquí y hoy se dicen representantes democráticos, el respeto a los derechos de los ciudadanos.
En la inmediata tristeza por la pérdida geográfica de un hijo, siento la alegría de saber que no hay mejor mirador para ver las miserias de la sociedad española que el que presta el vivir en una sociedad auténticamente avanzada en la que realmente el poder emana del pueblo y este puede ejercer en libertad y con el respaldo del poder político todos sus derechos.

miércoles 29 de febrero de 2012

UN PSOE BORBONICO

Ni qué decir tiene que no hay, que yo sepa, un solo Borbón entre los militantes del Psoe, sin embargo y atendiendo al comportamiento de muchos de sus dirigentes, muchos son los que de tercer apellido, por aquello de respetar a los respectivos progenitores, debieran llamarse Borbón.


El artículo 56.3 de la Constitución española, esa llamada ley máxima que nada ni nadie cumple, dice que la persona del rey es inviolable y que no está sujeta a responsabilidad, algo que todos sabemos y que día tras día comprobamos que en efecto, así es. No hay quien viole ni responsabilice de algo a su majestad.
En esta misma línea, nadie en el interior del Psoe se plantea el motivo por el cual todos los dirigentes del llamado partido de los “progresistas” comparten con el actual jefe del Estado la cualidad que solo a este le confiere la Constitución, ser prácticamente inviolables y no estar sometidos a responsabilidad alguna por sus actos.
Este próximo fin de semana celebran los social-liberales madrileños el congreso regional derivado y obligado del congreso federal que hace unas semanas entronizó a Rubalcaba como su “nuevo” líder, y llegan a este congreso regional en la emulación más ridícula que puede hacerse respecto a lo ocurrido en el federal de Sevilla. Se presentan como candidatos a secretario general del Psm dos curtidos militantes con tantos “muertos” en sus respectivos armarios que de exigírseles responsabilidades políticas por sus desmanes, estos llenarían cientos de nichos de la Almudena.
Tomás Gómez es el mismo Tomás Gómez que siendo alcalde de Parla fue digitalizado por José Luis Rodríguez Zapatero, alias “el innombrable”, cuando por el resultado electoral obtenido por otro de sus pupilos, Miguel Sebastián, este fue puesto en cuestión por la ejecutiva de Simancas tras la debacle municipal de 2007. Es el mismo Tomás Gómez que tras perder la gracia del señor que le digitalizó se enfrentó a la Trini en primarias por la candidatura a la presidencia de la comunidad de Madrid.
Ese Tomás Gómez, autodenominado Invictus, regente socialista del PSM, es el que, de ser el Psoe el partido socialista, obrero y español que antaño era, hoy estaría formando parte de los casi seis millones de parados que malviven en España ya que bajo su dirección política el Psm ha pasado de contar con un millón de votos en las elecciones autonómicas de 2007 a recolectar 783 mil en 2011, logro que ha supuesto alcanzar el más bajo nivel de respaldo ciudadano en todo el periodo democrático.
En su haber también hay que anotar al menos dos éxitos electorales en el ámbito municipal, el conseguir haber dejado en su camino a más de ciento veinte mil votantes que, en el municipio de Madrid, también rechazaron al PSM en 2011.
Su “contrincanta”, Pilar Sánchez Acera, tampoco es alma pura y limpia en esto de la política, cierto que su currículo político es de menos enjundia que el de Tomás pero no por ello es menos sangrante su irresponsabilidad borboniana.
Pilar, militante de Alcobendas, es junto a su hermano una de las manos que hace ya más de cuatro años mecieron la cuna de Pepe Caballero, y con tanto ahínco lo hicieron que lo defenestraron, consiguiendo de una tacada perder el cincuenta por ciento de los votos obtenidos en 2007, pasando de tener 11 concejales y con IU detentar el gobierno de Alcobendas, a ocupar el tercer lugar de las fuerzas políticas de Alcobendas por detrás de PP y de UDyP con quienes se emparejaron a cinco concejales.
En resumen, los militantes del Psm se encaminan a un congreso en el que validarán, sea cual sea el resultado de su decantación, la irresponsabilidad de sus dirigentes políticos, pues tanto uno como otra proceden de un tiempo en el que la corrupción conceptual del socialismo democrático ha implantado como norma una forma de estar y actuar en política que está a caballo de los usos de las familias mafiosas y de los utilizados por la nobleza feudal.
Nada ni nadie va a impedir que, como ayer y pase lo que pase interna o electoralmente, todo permanezca estable en el interior de una empresa política, el Psoe, que en cualquiera de sus ámbitos territoriales, su objeto social ya no es la representación y defensa de los intereses de un concreto sector de la ciudadanía, sino la exclusiva defensa de los privilegios que el sistema otorga a los que no cuestionan la corrupción del mismo.

martes 21 de febrero de 2012

EL USO DE LA FUERZA

Pocos son los que, sin ser fanáticos de partido alguno, aun no compartirán que esto no es una crisis sino una estafa del capital, quizá la batalla decisiva del sistema “democrático” capitalista contra los trabajadores, sistema que atisba la consecución de su último objetivo, la neutralización efectiva del sistema de derechos y libertades iguales para todos.
Esos pocos que aun creen vivir en un sistema que solo está en crisis, pudieran ser junto a los partidos políticos, sus partidarios y todo el resto de vividores a cuenta del sistema, -sindicatos, patronales, iglesia, medios de comunicación, la gran pléyade de subvencionados por nada y el ejercito de corruptos y corruptores-, los que necesitasen tener encima de la mesa un número de muertos indeterminado producido por la represión de quienes llaman orden a lo que es injusticia, paz a lo que es imposición y mesura a lo que es miedo.
Hay quien aun mantiene que la democracia, que esta democracia, está dotada de mecanismos que permiten a la ciudadanía imponer el poder que la ley y la razón les confiere, y lo mantienen a pesar de comprobar día a día que es falso, que ni con unos ni con otros las razones del pueblo son las razones del sistema, que las necesidades de la ciudadanía no son las necesidades de los que lo dirigen y sus acólitos, y que la respuesta del sistema a la mínima contestación ciudadana es la imposición, por la fuerza, de los intereses de los poderosos.
Con unos, el pueblo de Madrid fue masacrado por expresar su rechazo a una iglesia machista y totalitaria, con estos otros, los jóvenes valencianos son aporreados por reclamar el derecho constitucional a una educación igualitaria y de calidad.
Me temo que no falte mucho para que el actual nuevo falangismo del capital provoque la salida a la calle de miles de desesperados, quienes junto a los que solo estamos indignados, desahuciados, parados y/o cabreados llegásemos a una conclusión, por la cual, la justa violencia y el correspondiente ejercicio de la fuerza corresponde a quienes detentan y ostentan la legitimidad que confiere el ser nada más y nada menos que ciudadanos en plenitud de sus derechos y sus obligaciones, ciudadanos sabedores que ni entre las obligaciones, ni entre los derechos, se encuentra la sumisión a unos poderes que se han deslegitimado por su perversión, por su corrupción y por el abuso en la utilización de una fuerza que solo es una delegación de poder que la ciudadanía hace a quienes mantienen la dignidad de ser merecedores de ella.
Que nadie se engañe. El camino que nos están obligando a recorrer lleva inevitablemente a la confrontación social, pues el dolor y la desesperación ante la injusticia solo son desterrables por el poder de la fuerza del pueblo. Los poderosos, los que siempre han soñado con el aplastamiento del pueblo, jamás han cedido ante la razón, solo ante la fuerza. Véase si no, la historia, reciente o remota, de la humanidad.

jueves 9 de febrero de 2012

SI ESTIREM TOTS, ELLA CAURA

No quiero dejarme llevar por la indignación, la rabia, el asco y la impotencia que la nueva demostración del sistema nos está provocando hoy a los demócratas.
Por ello solo diré que las formas que el sistema concede a los ciudadanos esclavos para expresar su rechazo a los abusos del poder no son validas cuando estos traspasan la frontera de lo soportable por la dignidad humana.
Ni un solo demócrata debiera sentirse ajeno a la putrefacción del sistema mal llamado democrático español. Ningún demócrata debiera dudar sobre la obligación de luchar contra la neo-dictadura del capital. O se lucha contra la tiranía de todos los estamentos del poder, o la cobardía será aprovechada por el fascismo para devolveros a esta nueva forma de feudalismo que nos están aplicando.
Como antaño, recuperemos el ansia por la libertad, por la justicia y por la igualdad. Hagamos nuestro, otra vez, el himno de lucha contra la corrupción, que no otra cosa es esta dictadura.
Luis Llach y su canción “L´Estaca” han de congregarnos en defensa de esos valores pisoteados hoy por la mal llamada justicia española. Aquí la tenéis.



http://www.youtube.com/watch?v=evk3iEMI9w0