jueves, 31 de mayo de 2012

R.I.P. ESPAÑA

No hace mucho aquí hablé de “su” España, esa España en la que no hay trabajadores, no hay pensionistas, ni jóvenes, ni estudiantes, en su España ni tan siquiera hay niños y sus correspondientes madres. No hay parados, ni enfermos, ni pequeños empresarios y trabajadores autónomos, en “su” España por no haber no hay ni votantes a los que respetar.

En “su” España lo que hay es mentiras, corrupción, mafias político-económicas, hay banqueros y grandes empresarios que viven de esos "apátridas", zombis, para ellos inexistentes, pero que pagan los impuestos que engrosan sus bolsillos. En esa “su” España también hay constructores y promotores inmobiliarios que como los anteriores son seres absolutamente puros sobre los que nunca puede recaer mancha de irregularidad alguna.

Es por todo lo anterior que es “su” España la que ha de ser rescatada con el dinero de los que nada hemos tenido que ver con las consecuencias de su avaricia y su codicia. Y ese rescate, eufemismo que oculta la gran estafa con la que pretenden que seamos nosotros los que paguemos con pobreza, con enfermedades y con ignorancia creciente las deudas que les reclaman sus acreedores, puede dar lugar a la paradoja por la cual se produjese una nacionalización extranjera, o dicho de otra forma, que la escasa, si no nula, legitimidad del gobierno y del resto de la casta política sea sustituida por cipayos del FMI, del BCE y de los bancos alemanes como ya ha sucedido en Italia.

Así el panorama cabe preguntarse qué sistema político es el que nos están aplicando cuando todos los poderes del estado, desde la corona, al legislativo, del ejecutivo al judicial, el mal llamado Banco de España, que no es sino el banco de los banqueros, la CNMV, la comisión reguladora de la bolsa española, el tribunal constitucional, el tribunal supremo, comunidades autónomas, ayuntamientos, iglesia católica, fuerzas del orden y hasta el ejercito están desprestigiados por corruptos, cuando no despreciados y odiados por esa ciudadanía inexistente para los poderosos.

No tenemos nación, tenemos territorio y dividido en cantones enfrentados, no tenemos identidad colectiva, no hay valores éticos, políticos y económicos que nos consoliden como sociedad, no tenemos democracia, y finalmente, no tenemos valor para aplastar a esta nueva dictadura de corrupción, injusticias y desigualdades.

Cuando desde la lejanía del futuro remoto los historiadores acometan el relato de este tiempo, no dudo que señalarán al día 10 de mayo de 2010 como el día en el que comenzó a instaurarse por la fuerza del dinero una nueva dictadura en un país en el que, como antaño, parecía que no había hombres y mujeres que amasen la igualdad, la justicia, la libertad y la verdad.

viernes, 25 de mayo de 2012

POR ENCIMA DE LA LEY Y POR DEBAJO DE LA DECENCIA

En la tercera entrega de “El Padrino”, Raf Vallone encarna al cardenal Lambertto, quien en una cita con Mikel Corleone,-Al Paccino-, le muestra una pequeña piedrecita que estaba sumergida desde muchos años atrás en una fuente del claustro en el que se desarrolla la escena. Golpeándola contra la propia fuente parte la piedra y muestra a su interlocutor como el agua, a pesar del tiempo transcurrido, no ha calado el interior del guijarro.
No encuentro mejor parábola para ejemplificar lo que viene sucediendo en este país suyo desde hace más de treinta años. Y como para muestra basta un botón, sirva el caso del presidente del tribunal supremo y del consejo general del poder judicial como paradigma sobre la concepción del servicio público y del sentido de la democracia que posee don Carlos Divar cuando ayer dijo, “urbi et orbe”, que ni dimitía, ni daría explicaciones a la prensa sobre sus “ejemplares” actuaciones marbellíes.
Es cierto que cada vez es menos extraño oír y ver comportamientos semejantes en aquellos que debieran ser espejo para el resto de la ciudadanía en la observancia y cumplimiento de los valores éticos que el ciudadano de a pie habitualmente practica. Son tan frecuentes los casos de desprecio a esos valores éticos y democráticos que ese pútrido aceite de la corrupción mental y material esta impregnando lo mas intimo del ser y de las convicciones de muchos ciudadanos, quienes asqueados de lo que ven, tienden a unirse a las filas del individualismo y a las crecientes listas de los que practican el sálvese quien pueda.
Y es que en este caso la añadidura que el personaje nos aporta es especialmente llamativa. Alguien que alardea de profundas convicciones religiosas, convicciones entre las que el respeto al semejante ha de figurar en lugar preeminente, alguien que de su vida ha hecho un continuo alarde de servicio a la justicia, no puede, por más que lo haga, despreciar a la ciudadanía a la que se debe, le guste o no, ya que hemos de tener por seguro que don Carlos Divar, muy en contra de lo practicado y exigido por quien debiera ser su maestro, Jesucristo, entiende, a la vista de su actitud, que la ley es para los comunes de los mortales, y que como su añorado Caudillo, el solo responde ante Dios y la historia.
Todo lo cual no deja de ser otro ejemplo más de cómo la democracia no ha calado en el alma de una clase política, económica, judicial, empresarial, religiosa y militar, que ha acabado imponiendo un sistema de falsas libertades, de mentiras y de una opresión y dependencia que se incrementan a cada día, permitiendo visualizar con absoluta facilidad que en España, la democracia, ni está, ni se la espera.
Y como no es cuestión de dar puntada sin hilo, recuérdese que a este demócrata de toda la vida lo digitalizó el mayor de los incompetentes de estos últimos treinta años, el actual ¡consejero! del estado, don José Luis Rodríguez Zapatero. Con lo que todo queda explicado y entendido.

jueves, 24 de mayo de 2012

POLICIAS Y MADEROS


Me voy a limitar hoy a poner pie a la foto que encabeza estas letras. Se trata de un gesto muy significativo de los antidisturbios alemanes que en Frankfurt se han despojado de su casco, señal inequivoca de no agresión a los manisfestantes y han abierto paso a la comitiva que se opone a las actuaciones del Banco Central Europeo.
No estaría mal que alguien se la pasase a los que por algo mas de mil euros apalean a todos aquellos que sus jefes les ordenan sin la mas minima consideración hacia la justicia o las razones que hoy dia mueven a los ciudadanos que como ellos son los atacados por los poderosos a los que los apaleadores españoles, quieran o no, sirven. Claro que eso seria un ejercicio neuronal para el que no estan entrenados.

miércoles, 23 de mayo de 2012

LO QUE DICE JUAN TORRES LOPEZ

España atrapada por las mentiras de la banca
Juan Torres López. Catedrático de Economía Aplicada de la Universidad de Sevilla

Desde los primeros momentos de la crisis sorprendió que nuestras autoridades afirmaran que los bancos españoles eran los más solventes del mundo, que estaban, decía Zapatero, en Liga de Campeones. Era chocante que los nuestros tuviesen tan buena salud cuando la inmensa mayoría de la banca mundial estaba literalmente quebrada. Se decía que era debido al magnífico papel de supervisión desempeñado por el Banco de España, pero eso tampoco casaba con las denuncias de pasividad que habían hecho pocos años atrás sus inspectores ante el gobernador Caruana y el Ministro Solbes. Y, desde luego, con el hecho evidente que cualquiera conocía, por muy poco experto que fuese en temas financieros: la salvaje financiación que nuestra banca había realizado a una de las mayores burbujas inmobiliarias de la historia.

¿Cómo era posible que no les hubiera dejado créditos sin cobrar cuando todo se vino abajo? ¿Cómo se explicaba que no tuviese problemas un sistema bancario que en 2007 solo recibía 0,76 euros en depósitos por cada euro de crédito que concedía (casi la mitad de lo que recibía en 2000, 1,43 euros)? ¿Cómo podía creerse que estaba, o que podría mantenerse en Liga de Campeones un sistema bancario que en ese mismo periodo había multiplicado por nueve el crédito a una actividad inmobiliaria que se estaba volatilizando, y que había pasado de recibir 78.000 millones de euros de financiación interbancaria europea a 428.000 millones, también entre 2000 y 2007? ¿Cómo se podía creer que no tenía problemas o que no los tendría pronto un conjunto de bancos que había financiado miles de préstamos hipotecarios a más del 100% del valor de la vivienda (en época de subida artificial de precios) o de préstamos a empresas también a más del 100% del valor de la inversión?

Y, sobre todo, ¿cómo podía creerse que estaban en buena situación si a la hora de la verdad habían dejado de dar créditos a las empresas y consumidores, dejando así que se hundiera nuestra economía?

La respuesta a estas paradojas es esencial para comprender lo que ha ocurrido en España y lo que nos va a suceder muy pronto.

Los banqueros tienen un poder extraordinario en Europa, en donde hacen y deshacen normas a su antojo, pero los españoles tienen en nuestro país una influencia política, mediática y social incluso mucho mayor que en otros lugares. Perdonan desde hace años los créditos a los partidos políticos, dominan la política editorial de los medios, influyen en las universidades y mantienen contratados a docenas de investigadores que difunden las tesis que les convienen. Así, no les debió resultar difícil convencer a los principales líderes políticos y de opinión de que su situación era buena. Sobre todo, cuando podían disimularla gracias a los cambios contables aprobados por la Comisión Europea, precisamente a instancias de la patronal bancaria. En particular, la “mentira piadosa”, como la califica el catedrático de Contabilidad Oriol Amat, que les permitía seguir valorando los activos dañados a su precio de adquisición y no al mucho menor del mercado en el momento de la valoración.

Esos trucos contables, las inyecciones de liquidez que los grandes bancos españoles recibieron en otros países y las demás ayudas que les dio el Estado permitieron manipular y disimular su situación patrimonial hasta el punto de aparecer como los más rentables del mundo. Lo dicho: Liga de Campeones.

Pero la realidad era otra y mucha gente lo sabía. Los bancos, todos, y no solo las cajas, estaban tocados del ala y en el fondo de sus balances había un deterioro estructural gravísimo como consecuencia de la crisis del ladrillo que ellos mismos habían provocado facilitando el endeudamiento explosivo de toda la economía. Un deterioro que tenía dos caras: la acumulación de activos (títulos de préstamos y créditos y propiedades inmobiliarias) que no ya no tenían ni mucho menos el valor que se les asignaba, y unas deudas con otros bancos extranjeros que sí seguían valiendo lo que inicialmente se había registrado: muchos cientos de miles de millones.

Si se hubiese puesto en claro esta circunstancia a medida que iban apareciendo activos con pérdida de valor, los bancos españoles se tendrían que haber ido declarando en quiebra porque las provisiones de las que tan orgullosos estaban los reguladores del Banco de España eran totalmente insuficientes. Y para evitar esa situación (que los banqueros sabían -o debían saber- ya en 2007 que antes o después se iba a producir) lo que trataron de hacer fue ganar tiempo para ir creando las condiciones que les permitieran finalmente quedarse con todo el mercado. Gracias a su gran poder político consiguieron que el PP y el PSOE asumieran una estrategia de reforma que poco a poco iba a permitirles que recobrasen el dominio de la situación y el equilibrio patrimonial. Se trataría de ir quitando de en medio a las cajas de ahorros, a quienes era mucho más fácil hacerlas culpables de todo lo que había ocurrido, en gran parte con razón, por la lamentable gestión de los políticos responsables de sus órganos rectores (aunque en realidad se debía a que habían dejado de ser auténticas cajas de ahorros para convertirse en clones de los bancos privados).

Si casi la mitad de los operadores del mercado que competían con los grandes bancos privados desaparecían o eran poco a poco absorbidos, los dos, tres o cuatro mayores de estos últimos quedarían reforzados sin necesidad de mostrar su insolvencia ni de pagar por sus irresponsabilidades. De este modo y a base de recibir ayudas del Estado, como ahora, es como ha ido evolucionando siempre el sector bancario español, cada vez más concentrado.

Pero la intranquilidad y los problemas han empezado a agravarse por lo que era previsible que sucediera: el proceso de fagocitación del mercado como estrategia para salvar a la gran banca privada sin que se le vean sus vergüenzas es muy lento, inseguro y a veces, como ha ocurrido con Bankia, incluso escandaloso.

Además, hay que tener en cuenta que el partido no solo se juega en campo nacional. ¿Se iban a conformar los acreedores europeos de la banca española con esta estrategia? ¿Estarían dispuestos a esperar? ¿Se van a arriesgar sabiendo que la política de austeridad va a deprimir por largo tiempo a nuestra economía y que eso va a acelerar el deterioro patrimonial de los bancos españoles y a dificultar el pago de su propia deuda?

Hasta ahora, los banqueros españoles han conseguido que todos nos creamos su gran mentira. O, al menos, que actuemos como si nos la creyésemos (porque basta hablar con responsables políticos y directivos económicos de cualquier ideología o tendencia política para oír a muchos de ellos decir que el rescate es inevitable por el gran agujero de los bancos). El gobierno de Zapatero se limitó a seguir el protocolo marcado por la gran banca incluso en los detalles más pequeños, desde el indulto final al decreto de vergonzosos nuevos privilegios aprobado también estando su gobierno ya en funciones. Pero el de Rajoy ha querido mover ficha jugando a mostrar la verdadera situación de la banca y está precipitando las cosas, porque su estrategia de reformas en unidosis y muy improvisadas solo ha servido para mostrar que la del sector financiero es mucho peor que la que se venía diciendo, y para hacerla quizá ya indisimulable.

Ahora solo queda saber lo que ocurrirá tras la auditoría solicitada y que, como todas, proporcionará resultados “por encargo”. Solicitar una evaluación objetiva a Oliver Wyman (que se “equivocó” cuando auditó a los bancos irlandeses considerándolos ejemplares poco antes de que tuvieran que ser nacionalizados, o que fue una de las garantes de los derivados de las hipotecas sub prime como productos muy seguros) es como es como pedir auxilio en el naufragio a quien no sabe nadar.

Así que para qué nos vamos a engañar: aunque la gente normal y corriente no sepamos el final, las autoridades ya lo han negociado porque en cuestión de banca nadie da puntada sin hilo. Pueden ocurrir dos cosas. O bien que hayan acordado ya que se siga mareando la perdiz porque las autoridades europeas (que posiblemente sepan la magnitud real del agujero) admiten que el rescate sería impagable para España y que quizá levantaría una auténtica polvareda social. O bien que se concluya que hasta aquí hemos llegado y que hay que tirar por fin de la manta que cubre las miserias de los bancos españoles.

Me parece a mí que esto último va a ser lo más probable porque, al fin y al cabo, los bancos españoles y extranjeros serían los beneficiados. Los auditores, como tantas veces, serán los que se encarguen de hacer la representación necesaria para que todo se nos presente de la forma más fácil de asumir.

Y aquí es donde estamos. Botín y compañía han dejado atrapada a España a base de irresponsabilidades y de mentiras. Van a terminar obligando a que España, como le ocurriera a Irlanda, tenga que asumir su rescate; haciendo que éste -que en realidad es la recapitalización de lo que los banqueros irresponsables han perdido jugando en el casino- se presente como la salvación de España; y obligando a que los españoles tengamos que sufrir nuevos recortes en derechos sociales y bienestar para que los ellos nos sigan gobernando y obteniendo beneficios a nuestra costa.

Espero y deseo, sin embargo, que las cosas no terminen ahí y que los banqueros no puedan respirar tranquilos en ese momento, como si se hubieran acabado entonces sus problemas. Lo espero y deseo en la confianza de un buen número de españoles, ojalá su gran mayoría, sean dignos y patriotas y que no perdonen a quienes han arrastrado a España a la ruina a base de mentiras para salvar sus privilegios políticos y económicos.

martes, 15 de mayo de 2012

EL SANTO DE LOS “INDIGNADOS”

Se cumple un año de la llamada revuelta del 15-M. Un añito desde que descubrieron, -muy tarde-, que sin dignidad, sin trabajo y sin derechos lo que les quedaba era echarse a la calle y hacer visible su protesta, su desacuerdo con la oligarquía económica y política.

Ese mismo día aquí y en Sol expresé mi simpatía y mi apoyo a lo que entonces solo consideré como el primer brote de rebeldía ciudadana contra la voladura descontrolada que el zapaterismo y el capital estaban aplicando a un sistema democrático tan pueril como el que teníamos.

Por entonces estimaba que ese brote de contestación ciudadana habría de ser continuado por otras forma de resistencia al avance del neo-feudalismo aparentemente democrático, pero no fue necesario esperar mucho tiempo para que se pudiera percibir que el movimiento 15-M nacía con una rémora genética que lo ha venido lastrando hasta el momento, su renuncia a luchar en el terreno de la política y en el de la economía contra los que dicen son sus enemigos.

Pasado un año de la algarabía ilusionada de muchos de los que en ese “movimiento” participan, se puede constatar que esos indignados han desilusionado a la mayor parte de los que en sus inicios creyeron estar ante una nueva forma de intervención ciudadana en los asuntos publicos. Pasado un año de la inicial explosión de esperanza el propio movimiento ha puesto blanco sobre negro sus logros y sin minusvalorarlos ni menos aun despreciarlos estos se resumen en un indeterminado número de desalojos frustrados o aplazados y la toma en consideración por algunos componentes de la clase política de algunas de sus propuestas, sin que ninguna de ellas haya sido llevada a la práctica.

Si tan escasa cosecha puede por unos ser tildada de nimiedad y por otros de éxito rotundo ha de bastar el contraste de la opinión publicada para poner en su justo término desde la razón de ser de las movilizaciones, el devenir efectuado y el balance parcial de este tiempo.

En este sentido es obvio que el rechazo que hace un año el 15-M provocaba en las derechas se ha trocado en displicente olvido, que las suspicacias que generaba en el zapaterismo gobernante se han tornado en aproximaciones interesadas y que, por el contrario, las abiertas cercanías e indisimulados contactos con algunos destacados miembros de IU se han travestido de aparente distanciamiento.

No hay hoy un solo medio de comunicación que condene abiertamente al 15-M, lo cual pone de manifiesto dos realidades incontestables, la absoluta inocuidad de ese tipo de reacción ciudadana y el consecuente embridamiento que el poder, los distintos poderes, ha efectuado sobre tal iniciativa.

Han comprobado que el 15-M puede hacer todo el ruido mediático y “batuquero” que quiera pero daño al sistema, daño al poder político y al poder económico, ni un solo rasguño, por lo que de ser repudiado ha pasado a ser consentido e incluso mimado como supuesta demostración de la calidad democrática que el sistema y los gobiernos de turno logran en este país a pesar de la estafa llamada crisis.

De entonces acá, la falta de coraje para ocupar espacios vacios en la lucha política y la cobardía para afectar gravemente a los pilares de la economía financiera especulativa española están llevando a esa misma ciudadanía a aproximarse a conclusiones que todos tenemos en el pensamiento y que nadie se atreve a expresar, cuando menos a proponer o realizar.

Concluyo. Este llamado movimiento cívico, pacifico y alternativo, poco o nada aportará a la resolución de una crisis social caracterizada por la sumisión, por el miedo a perder lo poco que nos van dejando y por la falta de cultura rebelde que durante lustros hemos evitado inculcar en esos jóvenes que, aun sin futuro, disfrazan con su apoliticismo y su pacifismo la falta de valor para luchar contra sus enemigos, contra aquellos que les han robado su dignidad tras robarles sus derechos. ¿O es que se puede ser digno siendo un resignado esclavo? Y es que no saben que los derechos no se imploran, se conquistan y se imponen, de grado o a la fuerza.

De Isidro de Merlo y Quintana dicen que allá por el siglo XI mientras él rezaba, los ángeles le labraban la tierra. Hoy diez siglos después estos “isidros” del 15-M pueden estar seguros de que no van a encontrar ángel alguno que, mientras ellos claman al cielo, les desbroce esta finca de políticos corruptos y banqueros corruptores.

jueves, 19 de abril de 2012

¿MIENTE EL REY?

Hay multitud de ocasiones en las que por ser sorpresivas nos hacen reaccionar de forma tal que al instante siguiente, cualquier bien nacido pide perdón. Son esas ocasiones que por su fugacidad impiden la reflexión y hacen aflorar instintos normalmente controlados, son esas ocasiones en las que el damnificado por nuestra abrupta reacción acepta las disculpas y olvida la pequeña ofensa recibida.
Otras son las ocasiones en las que las circunstancias que rodean la reacción dotan de tiempo suficiente a quien tiene que tomar una decisión para que este y, si los tiene, sus consejeros, analicen las ventajas y los inconvenientes de las posibles opciones a adoptar. Es en estas ocasiones en las que las equivocaciones no se saldan con una disculpa hacia los ofendidos, ya que la razón y la conveniente y necesaria ponderación se supone que han debido influir en el análisis, tanto como para no ofender a nadie.
El caso de nuestro actual monarca se ajusta por lo tanto a este segundo supuesto pues nadie en su sano juicio puede aceptar que la decisión de irse a cazar, sean elefantes, zorras o gamusinos, invitado por cualquier corruptor o a costa de los dineros que los españoles le pagamos, es una decisión que en las actuales circunstancias, y yo diría que en cualesquiera otras, se toma a tontas y a locas o sin el consejo de los que cobran por velar por la imagen del jefe de un estado, aunque este sea España.
Dicho de otra forma, la decisión de irse de caza fue tomada a sabiendas de que si se descubría provocaría el escándalo en el que no solo ha metido a su llamada casa real, sino que ha arrastrado la imagen de España por el lodazal del ridículo mundial.
Y si la decisión fue analizada, ponderada y asumida personal y colectivamente por su entorno, no cabe aceptar la infantil disculpa que de forma, también, premeditada nos ha ofrecido, ya que de haber sido cometida semejante tropelía por cualquiera de los políticos corruptos que aquí se enseñorean, el clamor ciudadano exigiendo su automática dimisión lo hubiese oído hasta el paquidermo fusilado.
En los últimos meses venimos comprobando que el art. 14 de la Constitución es objeto del mismo incumplimiento que todos aquellos otros sobre derechos y libertades de los españoles, pero es especialmente sangrante y ofensivo para cualquier demócrata que aquel que hace cuatro meses mantenía en su mensaje navideño que la ley era igual para todos, calle hoy ante la desigualdad de trato con que obsequian a sus reales yernos los tribunales del sistema.
Y si palpable es la desigualdad ante la ley que domina en España, es más que comprobable la desigualdad de la forma y calidad de vida con la que nos obsequia la corona a todos los que hoy nos vemos obligados a vivir peor, para que ellos, los privilegiados, vivan cada vez injustamente mejor.


Por todo lo expuesto, ¿cabe concluir que tambien nos miente el monarca cuando se disculpa?.......Vds. mismos.

lunes, 16 de abril de 2012

EL AFRICANO Y EL CAZADOR

Aunque muchos mantienen que la historia se repite, no seré yo quien los contradiga por mas que al hilo de la actualidad me permito establecer una llamativa divergencia entre lo dicho y sucedido hace ochenta y un años y dos días y lo que ni se ha dicho, ni se dirá y menos aun se hará por el directo descendiente de Alfonso XIII el africano.
El 14 de abril de 1931 tras ganar numéricamente las elecciones municipales las derechas monárquicas, el monarca entendió que su derrota en las ciudades era la mayor muestra de desafección y rechazo popular. En solo dos frases resumió la situación y su determinación.
Hoy cuando la armada española no cuenta con barco alguno bautizado como “Príncipe Alfonso”, barco en el que inicio su exilio desde Cartagena, me permito manipular aquellas frases sin la menor esperanza de que su nieto, Juan Carlos I, el cazador, algún día las pronuncie, ya que por entonces, hasta el más distante y engolado monarca albergaba dignidad suficiente como para renunciar a la corona, dignidad que hoy, hasta la más alta alcurnia ha mal vendido a cambio de bienes y placeres.
"Tengo el convencimiento de que las opiniones adversas, (los votos adversos),no se formulan contra el régimen monárquico, ni contra los que habéis gobernado, sino que lo son contra mi actitud, (gestión). Por eso me corresponde antes que nadie dirimir este pleito de una manera terminante y definitiva"
"Las redes sociales, (elecciones), me revelan que no tengo hoy el amor de mi pueblo. Hallaría medios sobrados para mantener mis regias prerrogativas con quienes las combaten. Pero quiero apartarme de cuanto suponga avergonzar con mi actitud a un solo compatriota", (lanzar a un solo compatriota contra otro en fratricida guerra civil).

Entre parentesis el texto original eludido del pronunciado por Alfonso XIII el 14 de abril de 1931.

domingo, 15 de abril de 2012

SU ESPAÑA

Ya lo dijo Machado hace muchos años, tantos, que hoy nos hielan el corazón ambas “Españas”. Si entonces, según se estuviera posicionado, uno podría verse agredido por una de las dos mitades que antagónicamente se batían en la política, hoy tanto la derecha heredera y añorante del franquismo, como la izquierda traidora a su historia, coinciden en el trato, en el mal trato que ambas ejercen sobre los trabajadores, con solo unas pequeñas diferencias de matiz.
Tras treinta y cuatro años de aparente democracia, estamos comprobando que el franquismo se vuelve a instalar en esta su finca con el solo antifaz de permitir votar cada cuatro años a las dos opciones que los poderosos de antaño, el dinero, la iglesia y las fuerzas armadas, han consentido que se establezcan tras aceptar que jamás el pueblo sea el autentico, legal y legitimo detentador del poder.
Tras esos treinta y cuatro años de adoctrinamiento social han conseguido que la ciudadanía española en su conjunto y especialmente la clase trabajadora se haya acomodado a la sumisión y salvo honrosas excepciones se haya trocado dignidad por bienes de consumo.
Siempre las derechas hablan de España cuando tras el concepto de nación quieren ocultar interese privados y de clase dominante. Así, es España quien debe más de un billón de euros a los bancos alemanes y franceses cuando la realidad es que esa deuda es una hipoteca suscrita con esos bancos por la banca privada española y que, en contra de la práctica que aplican a sus clientes, nos la hacen pagar a nosotros.
España es para ellos el conjunto de las pocas y casi monopolísticas empresas que tras ser privatizadas dominan la economía hasta el punto de controlar ilegal e ilegítimamente la política por medios mafiosos y corruptos. España para las dos derechas, insisto, con solo ligeros matices diferenciadores, está cuasi totalmente configurada por lo que ellos llaman las instituciones, y no solo las instituciones públicas y sus correspondientes haraganes sino que se ha llegado al extremo de considerar como tales a la iglesia católica, a empresas privadas cuyo único objeto social es la consecución de beneficios y hasta a asociaciones del mas variopinto pelaje que viven de los impuestos.
Para esas derechas España no son aquellos españoles que en su dignidad y decencia social trabajan, luchan y defienden los valores de la libertad, la igualdad y la solidaridad, esos, todos los que dependen económicamente del capital solo son números que en el mejor de los casos son objeto de extorsión fiscal, dada la injusticia del sistema impositivo español, y en el peor de ellos cigarras que consumen en su vagancia grandes cantidades de recursos publicos en educación, sanidad, pensiones y subsidios.
Estas concepciones sociales son el punto de partida desde las que han transitado hasta llegar al abuso que, con esta estafa llamada crisis, nos están aplicando. Tienen tan interiorizada su victoria, su verdad, su dominio, su opresión, que ya ni tan siquiera se recatan en ocultar sus corrupciones. Nada les importa que pueda haber escándalos como los que empresas y políticos corruptos viene ofreciéndonos cuando estos pasan de legislar a favor de los poderosos a formar parte de su rol de ex políticos corrompidos, por lo que no se debe olvidar que no hay corruptos sin corruptores.
Nada les importa pues sus medios de convicción social rápidamente los silencian. Y cuando no logran silenciarlos nos mienten, se inventan falsedades que ni al más tierno infante engañarían, tomándonos por lo que nos tienen, un pueblo asustado, pancista, débil, susceptible de ser corrompido. Un pueblo que jamás ha sido capaz de hacer la revolución burguesa que todos los de nuestro entorno, en su momento histórico, hicieron, por lo que se saben seguros de su impunidad, teniendo como tienen a su servicio todos los poderes del estado, la judicatura, el legislativo, el ejecutivo y si llegase el caso las armas, estarían, de nuevo, a su servicio y en contra del pueblo. ¿O acaso alguien duda que el “democratizado” ejercito y con él las fuerzas del “orden” han sido inmunes a los agentes patógenos que desde hace treinta y cuatro años las derechas, en distintas cuantías, vienen inoculando a todo ser viviente?
Pregúntense, amables lectores que respeto merece una sociedad, un país, una nación cuyo máximo representante, tras decir que todos somos iguales ante la ley y que el paro juvenil le quita el sueño, se va a cazar elefantes, se rompe la cadera y nos dice que ha tropezado con un escalón en la selva de Botsuana.
Ante todo esto caben dos posiciones, estar avergonzado como español o estar indignado como ciudadano. Yo solo estoy indignado, ya que español, español de esa su españa, (si, con minúscula), yo no lo soy, es más, puesto que esos corruptos y traidores son los enemigos de la España decente y trabajadora a la que quieren someter, me declaro enemigo suyo. Y quiero suponer que no estoy solo.

martes, 10 de abril de 2012

RADICAL Y ANTISISTEMA

Pocos días faltan para que la extrema derecha, al mismo tiempo que los nostálgicos de izquierda, reivindiquen, unos, las supuestas razones que les llevaron al golpe militar de julio del 36, mientras otros añoren el espíritu de abril del 31, demostrando ambas orillas que discuten sobre galgos y podencos, no sobre los problemas y necesidades del pueblo.
Unos y otros, y con ellos todas las tonalidades políticas intermedias, se pierden interesadamente en las ramas de una situación política y social inaceptable en la que la democracia es un mero disfraz que el dinero ha adoptado a fin de oprimir sin provocar el rechazo que antaño generaban sus sangrientas opresiones dictatoriales.
Hoy la sociedad española, más concretamente, las clases sociales económicamente dependientes del poder del dinero, han de preguntarse si el sistema de explotación que nos conduce al pasado es defendible, si es digno de ser sostenido con nuestra dejadez y si el miedo a males aun mayores es sentimiento que puede ser compatible con un sistema que solo de nombre es democrático.
Por ello, calificativos despectivos tales como radicales o anti-sistemas que son lanzados desde los núcleos de poder aplicándose a aquellos que de la justicia, de la solidaridad, de la libertad, de la honradez y de la verdad hacen patrimonio vital identificativo, han de ser calificativos reivindicados por todos aquellos que estemos empeñados en construir sociedades sanas sobre las ruinas de estas otras que en su podredumbre nos asfixian, luchando por conseguir que todos sus componentes y sus intereses estén subordinados al bienestar colectivo.
Cuando la monarquía dista del pueblo tanto como su bienestar del malestar de los trabajadores se dan las condiciones para que estos la rechacen.
Cuando el “gran mudo”, el ejército y las fuerzas del llamado orden publico solo responden mecánicamente a las ordenes de quienes de su fuerza se benefician, es que esas fuerzas han renegado de servir a quienes auténticamente se deben, el pueblo.
Cuando los “pacifistas” de sotana y alzacuellos y su pléyade de fieles fanatizados, hacen de su misión en este mundo medio de poder, de influencias y de abusos, es que esos pastores y sus rebaños están sirviendo al mundo, al demonio y a la carne, que no a su dios ni a sus hijos.
Cuando la corrupción es condimento de cualquier actuación política en las proximidades de la economía, es obligado el rechazo del pueblo a la clase política y económica.
Cuando la verdad es virtud desterrada del quehacer de los llamados representantes del pueblo, no cabe otra opción que la rebelión.
Cuando el malestar social es mal menor para aquellos a los que su codicia los impulsa a instaurar la injusticia y la desigualdad, nada más justo que responderles con sus propias armas.
Cuando desde el poder político y económico, la discriminación y la desigualdad llegan al extremo de maltratar y explotar al débil y exonerar y premiar al delincuente poderoso, solo la insurrección popular puede detener sus abusos.
Cuando todos los servicios que habrían de ser publicos a fin de que el estado fuese garante de igualdad, pasan a ser objeto de negocio y corrupción y sus usuarios calificados de abusadores de los derechos que la ley les garantiza, es momento de exigir por todos los medios a nuestro alcance que el expolio a que nos someten sea penado en forma equivalente a la que ellos nos aplican, incautación de los patrimonios privados generados por las privatizaciones y nacionalización de todas las actividades que afecten al bienestar social.
Por todas estas razones y muchas otras más que en la mente de toda cabeza medianamente amueblada pueden tener cabida, es por lo que me declaro radical, radical y anti este sistema, radical en defensa de la igualdad, de la libertad, de la solidaridad, de la verdad, radical en defensa de la dignidad de un pueblo que parece haber trocado bienes materiales por honor, derechos por posesiones y valor por sumisión.
Son ya muchas las ocasiones en las que he opinado y denunciando hechos sobre lo que en este mi país ocurre, pocas mas serán las que vendrán. Entiendo que la situación no demanda opinión sino lucha. A ella voy a dedicar el tiempo que hasta hoy a opinar y denunciar dedicaba.
Sepan los que aquí me siguen que de un apacible y tranquilo socialdemócrata han hecho un radical antisistema, no cabe por ello más que felicitarles por ayudar a que el creciente ejercito de demócratas radicalizados les acabemos imponiendo el mismo rigor que ellos nos imponen a nosotros, por ahora.

viernes, 30 de marzo de 2012

IMÁGENES DE LA HUELGA Y LA VIOLENCIA

Todos los medios de convicción que se deben al capital, todos, resaltan bien la escasa participación en la huelga, la prácticamente nula afluencia de ciudadanos a las manifestaciones y la insoportable violencia que ejercieron los que a estas últimas acudieron.
Muy al contrario de lo que pudimos ver los millones de manifestantes la ausencia de trabajadores a sus respectivos puestos de trabajo, según ha demostrado Viçent Navarro teniendo en cuenta la bajada del consumo eléctrico, (Público de hoy), alcanzó el nivel de un domingo cualquiera, de ahí que por la tarde de ayer jueves, en nuestras neuronas se hallen imágenes de gentíos apretados, casi agobiados por la escasez de espacio vital disponible.
Ni una sola imagen de violencia más allá de la provocación de los miembros de las unidades antidisturbios encajadas dentro de las columnas de manifestantes. Ni un solo caso de ataques a bienes publicos o privados. Ni una sola confrontación verbal entre manifestantes y aquellos elementos provocadores que a las ordenes del PP, sea el partido, o sea el gobierno, acudieron a cumplimentar las ordenes de Esperanza Aguirre.
Y mientras esos millones de trabajadores contrastan sus vivencias con lo que hoy dicen que ayer sucedió, nadie de la llamada prensa libre de esta democracia cita como los servidores publicos uniformados y armados estuvieron todo el día velando por los intereses de los centros comerciales, que no por el libre ejercicio del derecho a la huelga de los trabajadores de esos centros que coaccionados por sus patronos ayer se jugaban su trabajo, es decir el bienestar de su familia.
Esos mismos servidores públicos que trabajan a favor de intereses privados eran los que cercaban los edificios centrales de los bancos que durante 2011 expulsaron de sus viviendas a 58.241 familias, dejando bien a las claras las prioridades a defender por el sistema.
Esos mismos cuerpos represivos son los que cual guardia de corps zarista custodiaban la bolsa de Madrid, no fuese que a algún trabajador, se le ocurriese vender alguna de sus escasas “matildes” a fin de acabar el mes.
Y por terminar con las imágenes que el día de ayer alojó en mi cabeza y mi cámara en mi ordenador, tengo en especial aprecio la que componía todo un ejército de vocacionales represores rodeando todo el conjunto de edificios de la Carrera de San Jerónimo que dicen albergan a los representantes de la soberanía popular. Nunca se borrará de mi mente la explicita parábola que esa imagen desprendía, el pavor, la distancia y posiblemente el desprecio de los padres de la patria hacia los que con sus impuestos les permiten por ahora holgar en los privilegios de una casta política despreciable.
Por todas esas imágenes que jamás publicarán es por lo que el pueblo sigue acumulando ira, por todos los abusos y mentiras, por todas las injusticias a que nos están sometiendo es por lo que llegará un momento en el que la reacción ciudadana habrá de recurrir a la violencia a fin de recuperar la libertad, la justicia y la democracia que nos están robando.
Entonces, cuando muchos de los que hoy llaman violencia a quemar un contenedor de basura y aplicación de la ley a los desahucios y a los despidos, entonces esos explotadores se volverán a disfrazar de demócratas y a lo que hoy llaman violencia injustificada, la llamarán lucha de liberación ciudadana.
Que no se entienda esto como una apología de la violencia pues solo es la expresión de mi pesimismo, y este pesimismo, se quiera o no, únicamente es una consecuencia de la observación de la evolución política, social y económica de este desgraciado país. En otras palabras el reconocimiento de la realidad sin tapujos y sin paliativos es lo que me hace temer que el recurso a la violencia es lo que estén provocando los poderosos a fin de retornar a otros cuarenta años de dictadura esta vez económica y social.

miércoles, 28 de marzo de 2012

¿HUELGA?, SI, PERO…..

Son muchas las razones que se pueden utilizar para oponerse a la participación en la huelga general del 29-M, pero son más y más poderosas las que favorables a la participación deben imponerse en la toma de decisión de aquellos trabajadores que pudieran estar indecisos.
Entre las primeras, tengo para mí como la de más peso el que a día de hoy un solo día de absentismo generalizado y previamente anunciado no es un medio de presión que haga desistir al empresariado y a sus representantes políticos de mantener sus objetivos ya que la actual configuración de las empresas les permite tener la flexibilidad suficiente en la producción como para absorber sin mayores problemas la falta de producción de ese único día de huelga.
Relacionado con el anterior la pérdida económica que un solo día de huelga representa para un trabajador con salario medio unos ciento veinte euros, cantidad que supera con creces cualquier actualización que ese trabajador hubiera obtenido para este año, sin olvidar que esas reducciones salariales por participar en la huelga suponen unos inesperados ahorros en los costes laborales que hacen las delicias de los mas desalmados empresarios.
A pesar de lo anterior y de todos los argumentos que solo desde una visión ideológica de derechas se están difundiendo por los medios de convicción, la economía española no está para huelgas o la huelga es el mecanismo de los que no aman a España, etc. etc., a pesar de todo ello es imprescindible apoyar y participar en la huelga general.
No se trata de pasar facturas a los sindicatos convocantes por más que estos se hayan ganado a pulso y con constancia el rechazo de los trabajadores por su proximidad y su sumisión al poder político y económico, ocasiones habrá para hacerlo. Se trata principal y fundamentalmente de mantener alguna forma de actuación conjunta de los trabajadores que se oponga al ataque que las derechas vienen practicando contra los que han sido calificados como enemigos.
No existe las mas mínima posibilidad de luchar por mantener un cierto equilibrio entre derechos y deberes de trabajadores y empresarios si los trabajadores no toman conciencia de su pertenencia a la clase social que realmente les corresponde, trabajadores asalariados y por lo tanto dependientes de la voluntad del capital, y esa conciencia de clase organizada en torno a los sindicatos de clase es, por mucho que estemos en el siglo XXI, el único medio, la única fórmula para poder contener la codicia y la explotación.
Otro ha de ser el tiempo en el que los trabajadores han de imponer nuevos mecanismos de acción sindical, de remover y desterrar sus esclerotizadas y corruptas estructuras, al igual que los intereses espurios que anidan en los sindicatos. Hoy, ahora, es imprescindible que el mensaje de resistencia de los trabajadores ante la regresión social sea estentóreo, contundente, e inconfundible.
Ese mensaje solo puede ser una advertencia que a los explotadores ponga sobre aviso acerca del riesgo que corren aquellos que sintiéndose dueños de vidas y haciendas ajenas pudieran, en su abuso, perder ellos, tanto una como otra.

viernes, 23 de marzo de 2012

VERGÜENZA NACIONAL



Tan solo pueden ser el miedo y la opresión que el sistema ejerce descaradamente sobre los ciudadanos españoles las razones por las que la rebelión y el estallido social aun no se han producido.
Embarcados en una crisis estudiada de antemano y aplicada a todos aquellos que no la han generado, con una sociedad que se encuentra a un solo paso de tener más de seis millones de trabajadores en paro, con más de millón y medio de hogares en los que todos sus componentes en edad de trabajar no tienen donde hacerlo y con más del veinte por ciento de la ciudadanía por debajo del umbral de pobreza, la clase política española no se recata lo mas mínimo en la diaria ostentación de su corrupción.
Como digo, quiero creer que es el miedo y la opresión lo que retiene la justa indignación ciudadana, pero me temo que también pudiera ser que el individualismo, -ese veneno social que durante todos estos años de pseudodemocracia han sembrado y han abonado desde el poder-, sea lo que retrae de la reacción a este pueblo español que jamás ha hecho su cada vez mas imprescindible revolución burguesa.
No quiero aceptar la evidencia que día a día se nos muestra como demostración de la inanidad social española. No acepto que se pueda seguir descendiendo colectivamente los escalones que nos dirigen al esclavismo democrático global. Rechazo frontalmente el desprecio displicente con que nos obsequian todos esos corruptos que, tras vender su alma y su cuerpo a las tentaciones del dinero poniendo nuestra representación a los pies de los poderosos, ni tan siquiera tratan de ocultarse cuando estos retribuyen a familiares y amigos, a terceros interpuestos que sirven de vasos comunicantes para la compra-venta en el zoco de la política española.
Lo que no acabo de entender es como aquellos que nos declaramos enemigos de esas empresas que con sus acciones corrompen a la clase política española, seguimos siendo clientes de sus servicios y por lo tanto cooperamos a que mantengan su posición de dominio sobre los que según la constitución solo debieran servir a los intereses del pueblo.
González, Aznar, Solbes, Taguas, Zaplana, de Paz, Sebastián, Camps, Matas, Boyer, Urralburu, Roldan, López Viejo, últimamente Cospedal, Madina y Sáez de Santamaría, los que se me quedan en el tintero y los que están por llegar, son pestilentes ejemplos de la “normalidad” a la que la indecencia política y ética ha llegado en este injusto país.
Mientras el pueblo español sufre las consecuencias de la codicia y las traiciones de los políticos y todos los estamentos publicos se ven corroídos por el acido de la irresponsabilidad y de la insolidaridad, nuestro más alto representante confiesa perder ocasionalmente, solo el sueño, por la situación de la juventud española.
Estoy convencido de que cada día que pasa hay más vergüenza e indignación popular que, antes o después, acabará estallando, tan convencido como que ni uno solo de esos representantes siente la más ligera vergüenza sobre su comportamiento o el de sus colegas corruptos.

martes, 20 de marzo de 2012

DE DESASTRE EN DESASTRE, HASTA LA DERROTA FINAL.

Faltan solo cinco días para que el mapa de España se tiña totalmente de azul, según apuntan todas las encuestas, y lo que cabe preguntarse ante tal posibilidad es acerca de las reacciones que pueden darse en el interior del Psoe cuando este haya sido barrido de la gestión institucional del gobierno de la nación, de todos los gobiernos autonómicos y de la inmensa mayoría de ayuntamientos y diputaciones.
Muchos serán los que compartan la esperanza de que esa derrota total sea el punto de inflexión que genere la contestación interna y de ella surja el necesario liderazgo colectivo que reactive los valores en los que se basaba la identidad socialdemócrata del Psoe. Yo con ellos así lo deseo, pero la experiencia y el barrizal de incoherencias, traiciones y engaños y las múltiples corrupciones económicas y mentales por donde el Psoe ha deambulado los últimos años, no son, precisamente el mejor soporte sobre el que reconstruir futuro socialista.
Esta trayectoria y esos hechos son los que, en una acumulación persistente y continuada, han llevado al antiguo partido de Pablo Iglesias a ser el objeto político más rechazado por la izquierda social española dejando de ser, por lo tanto, el instrumento constitucional que todo partido ha de ser al servicio de los ciudadanos y de la pluralidad política. Consecuentemente, y sin que analista alguno lo pudiera haber anticipado, el camino de desapego, cuando no huida de su propia identidad histórica, ha provocado que en el cortísimo espacio de siete años más de cuatro millones de ciudadanos hayan rechazado la gestión de los que en vez de socialistas se autodenominaban progresistas, enviándolos a los márgenes de todas las instituciones.
Entiendo que en la actual situación es digno de recordarse que tal debacle se ha dado tan solo en una ocasión, en 1981, y con golpe de estado de por medio, la UCD sufrió semejante desastre electoral, pero entonces y a diferencia de lo que hasta el momento viene ocurriendo en el Psoe la derecha tomó rápida conciencia de su autentica identidad y rechazando su circunstancial disfraz de derecha moderada y/o centrista volvió a hacer gala de su autentico ADN político, derecha pura y dura, sin complejos y, en su fuero interno, nostálgicos del franquismo.
Hoy, tras más de treinta años de supuesta democracia constitucional, tras exactos treinta años desde que se accedió al gobierno de la nación, se puede constatar que ese Psoe se ha abandonado a la placidez institucional, a la abulia política, a esa corrupta forma de estar en política guiados por el exclusivo interés de mantenerse, de permanecer en el disfrute personal de las mieles que injustamente el sistema regala a los que con el capital son sumisos.
El tiempo ha demostrado y la derecha lo ha aprendido a la perfección, que el dominio de los menos sobre los mas, el dominio de los poderosos sobre los que de alguna forma de ellos dependen, se consigue más fácilmente y de forma más duradera con las pequeñas pero insistentes reformas que desde el poder económico se imponen a las sociedades adormecidas por el consumismo.
Ya no necesitan de guerras, pues ni oponentes ideológicos tienen. Hoy no es de recibo, no está bien visto que los poderosos impongan por la fuerza de las armas y por la represión de la ciudadanía regímenes totalitarios a la antigua usanza. Hoy desde el control absoluto de una economía globalizada pueden imponer su dominio sin generar reacciones populares que manchasen con sangre su paseo militar, esta vez solo económico.
Si como ya ha sucedido, a esa exitosa estrategia de dominación se suma la traición complaciente de la izquierda socialdemócrata, feliz de poder disfrutar de indecentes recompensas tras los servicios prestados al capital, tendremos un panorama que a los pesimistas suficientemente informados nos conduce a tener por seguro que nada cambiará en el interior del Psoe tras la previsible derrota final que el próximo día 25 los herederos del zapaterismo obtendrán en Andalucía.

miércoles, 14 de marzo de 2012

APUNTES DE DESVERGÜENZA

Tres escasos meses han transcurrido desde que tuvieron que dejar el gobierno y ya han cambiado el atuendo liberal por el disfraz socialdemócrata. Pocas veces se ha visto tan raudo transformismo político como en esta España de la corrupción y el engaño.
PP y Psoe, Psoe y PP en menos de lo que canta un cura loco han pasado de prometer el cambio a dar a los suyos el cambiazo, unos, los que decían ser el partido que auténticamente defendía a los trabajadores, (Cospedal dixit), ha pasado a demostrar lo que realmente nunca ha dejado de ser, el partido de la iglesia católica, el partido de los banqueros, el partido de la corrupción institucionalizada y el partido de la nostalgia franquista.
Los otros, los de las reformas contra los trabajadores, los de los indultos a los banqueros delincuentes, los de las mentiras diarias, los responsables del casamiento de la política con el dinero, esos, dicen haber transitado a velocidad de la luz del liberalismo zapateril, ese liberalismo estúpido que hunde partidos centenarios, a la socialdemocracia discursiva y pare Vd. de contar.
Los zapateristas supervivientes del naufragio electoral se ufanan de compartir con los trabajadores su resistencia a los redoblados ataques que estos están sufriendo desde el gobierno y desde la banca. Los herederos de Zp en saltos mortales sin parangón y con desvergüenza absoluta demandan a la derecha de siempre que haga lo que ellos, supuesta izquierda, no quisieron hacer cuando durante casi ocho años ni tan siquiera lo intentaron.
Así, Rubalcaba, sin que se le mueva un musculo de la cara, pues dura la ha de tener para decir lo que ha dicho y hacer lo que ha hecho, exige que se recorten gastos de defensa cuando él mismo y el resto de diputados zapateristas se opusieron, no hace aun un año, a tal propuesta. En la misma tacada, el “nuevo” líder del comatoso Psoe ha demandado una reforma fiscal de características contrarias a la que él como ministro de Zp practicó, exenciones fiscales a las empresas, subida de los impuestos indirectos, supresión del impuesto sobre el patrimonio y todos los etcéteras que respecto a impuestos han hecho que el sistema que tenemos sea el más contrario a la constitución de los que hemos venido soportando.
Y como las mentiras tienen las piernas muy cortas por más que el mentiroso sea o haya sido esprínter, los últimos días nos han dejado pruebas que demuestran que los herederos del zapaterismo se mantienen en sus trece, mentir, aparentar, engañar y si es posible, que lo es, enriquecerse.
Lo lejos del lunes pasado el PP y el Psoe, conjunta y solitariamente aprobaron en el congreso una norma por la cual blindaban la continuidad en la percepción de la indecentes cantidades económicas que la clase política recibe, tanto las “indemnizaciones” de los que cesan como altos cargos, como los privilegios que todos ellos disfrutan por el simple hecho de decirse representantes de los ciudadanos, esos a los que ambos mienten y maltratan.
Ni qué decir tiene que también ambos partidos, ambas derechas políticas, se oponen a que los diputados y senadores con vivienda en Madrid dejen de cobrar las dietas por alojamiento que los sufridos contribuyentes les pagamos a estos estafadores, pues estafa ha de ser, si no lo es ya, el cobrar una indemnización con la que se trata de enjugar los gastos suplementarios que han de hacer aquellos diputados originarios de otras localidades y que no poseen vivienda en la capital del reino de la corrupción y que por ello han de afrontar unos gastos que sus colegas madrileños o con posibles suficientes para tener casa en Madrid no han de soportar.
Sin ánimo alguno de ofender, díganme y díganse Vds. si es falso o exagerado el eslogan que a ambos partidos los ha igualado en la calidad de excrementos.

martes, 6 de marzo de 2012

OTRO PASO HACIA EL SUICIDIO SOCIAL




En los años sesenta nadie de mi familia se vio en la necesidad de emigrar para poder mirar al futuro con un mínimo grado de seguridad. Hoy, tras estos años de “progreso y democracia”, mi hijo se ve obligado a hacerlo a fin de obtener no solo esa seguridad que presta el trabajo digno, sino también para alcanzar el grado de autoestima, respeto y reconocimiento que aquí la sociedad española le niega tras haber soportado parte del coste de una formación universitaria.
En aquellos años, los más débiles súbditos de la dictadura, los que ni acceso habían tenido a la formación y capacitación profesional, tenían que emigrar para poder mantener a la familia que aquí quedaba. Esos esforzados trabajadores consiguieron antes el reconocimiento y respeto de unas sociedades extrañas a sus costumbres que el que aquí sus paisanos, mucho mas tarde, les otorgaron.
Aquellos trabajadores no solo cooperaron a desarrollar la economía de los países a los que marcharon pues con sus regulares aportaciones económicas a sus familias, cooperaron igualmente a la activación de la economía española.
Hoy, cuando apenas hace unos meses nos decían que éramos el país en el que se miraba el resto de Europa, que habíamos alcanzado a Italia y que íbamos a por Francia en lo que a riqueza nacional se refería, hoy, la sociedad española aplaude que jóvenes universitarios con una preparación que al parecer envidian las empresas alemanas, francesas e inglesas, abandonen su país empobreciéndolo con su ausencia para enriquecer a otros que sí les ofrecen dignidad personal, profesional y con ellas respeto ciudadano.
Esta deplorable situación social y económica no es un punto de llegada, no es la meta final, pues todo evoluciona de forma imparable, pero la impronta con la que tal situación cala a la sociedad española no nos augura nada bueno para el futuro inmediato.
¿Qué se puede esperar de una sociedad que se autodenomina avanzada cuando tras soportar esfuerzos colectivos en educación y formación académica abona el camino por el cual se pierden las esperanza de avances futuros que solo esa la juventud puede aportar?
Hablan de austeridad para castigarnos con recortes de derechos que ellos no sufren y en la mayor de las contradicciones favorecen el mayor de los derroches que en un país de corruptores y corruptos se puede dar, regalar cerebros profesionalmente bien amueblados a aquellos otros países que nada han hecho por conseguirlos.
He tenido solo para mí que la moral es aquella norma de conducta individual que por serlo atañe exclusivamente al sujeto que la práctica y que a diferencia del sentido ético, por ser este de carácter social, es exigible a todo componente de la sociedad que a si misma se aplique una concepción ética en las normas que regulen sus relaciones. Es por ello que si una sociedad abandona o sobrepasa los límites que la ética marca, esa sociedad se verá indefectiblemente condenada a depurarse con dolor.
En España, según mi experiencia vital, se han trocado los sentidos de ética y de moral, haciendo de esta ultima concepción un conjunto de normas de carácter colectivo, hasta el punto, no se olvide, de haber sido impuesta por los poderes publicos, mientras que la ética ha sido arrinconada por esos mismos poderes en el voluntario haber del individuo.
Hoy cuando se habla de inmoralidad se habla de comportamientos sociales cuando habrían de referirse a comportamientos referenciados exclusivamente a las creencias religiosas de cada ciudadano. Es esta interesada confusión entre moral y ética lo que auténticamente influye en esta sociedad pues toda la estructura política y legal española está concebida desde las más fundamentalistas creencias religiosas, las cuales relegan y desprecian al que debiera ser único soporte del andamiaje social, la ética cívica.
El resultado que todos estamos comprobando en estos días de engaño y confusión no puede ser otro que la mentira, la corrupción, la interesada confusión entre política y negocios, el desprecio al interés general y a lo público, la defensa de lo individual y el ataque a lo colectivo, y como indignante guinda de la pestilente tarta que son las estructuras de poder en España, el abandono de la primera de las obligaciones de los que aquí y hoy se dicen representantes democráticos, el respeto a los derechos de los ciudadanos.
En la inmediata tristeza por la pérdida geográfica de un hijo, siento la alegría de saber que no hay mejor mirador para ver las miserias de la sociedad española que el que presta el vivir en una sociedad auténticamente avanzada en la que realmente el poder emana del pueblo y este puede ejercer en libertad y con el respaldo del poder político todos sus derechos.

miércoles, 29 de febrero de 2012

UN PSOE BORBONICO

Ni qué decir tiene que no hay, que yo sepa, un solo Borbón entre los militantes del Psoe, sin embargo y atendiendo al comportamiento de muchos de sus dirigentes, muchos son los que de tercer apellido, por aquello de respetar a los respectivos progenitores, debieran llamarse Borbón.


El artículo 56.3 de la Constitución española, esa llamada ley máxima que nada ni nadie cumple, dice que la persona del rey es inviolable y que no está sujeta a responsabilidad, algo que todos sabemos y que día tras día comprobamos que en efecto, así es. No hay quien viole ni responsabilice de algo a su majestad.
En esta misma línea, nadie en el interior del Psoe se plantea el motivo por el cual todos los dirigentes del llamado partido de los “progresistas” comparten con el actual jefe del Estado la cualidad que solo a este le confiere la Constitución, ser prácticamente inviolables y no estar sometidos a responsabilidad alguna por sus actos.
Este próximo fin de semana celebran los social-liberales madrileños el congreso regional derivado y obligado del congreso federal que hace unas semanas entronizó a Rubalcaba como su “nuevo” líder, y llegan a este congreso regional en la emulación más ridícula que puede hacerse respecto a lo ocurrido en el federal de Sevilla. Se presentan como candidatos a secretario general del Psm dos curtidos militantes con tantos “muertos” en sus respectivos armarios que de exigírseles responsabilidades políticas por sus desmanes, estos llenarían cientos de nichos de la Almudena.
Tomás Gómez es el mismo Tomás Gómez que siendo alcalde de Parla fue digitalizado por José Luis Rodríguez Zapatero, alias “el innombrable”, cuando por el resultado electoral obtenido por otro de sus pupilos, Miguel Sebastián, este fue puesto en cuestión por la ejecutiva de Simancas tras la debacle municipal de 2007. Es el mismo Tomás Gómez que tras perder la gracia del señor que le digitalizó se enfrentó a la Trini en primarias por la candidatura a la presidencia de la comunidad de Madrid.
Ese Tomás Gómez, autodenominado Invictus, regente socialista del PSM, es el que, de ser el Psoe el partido socialista, obrero y español que antaño era, hoy estaría formando parte de los casi seis millones de parados que malviven en España ya que bajo su dirección política el Psm ha pasado de contar con un millón de votos en las elecciones autonómicas de 2007 a recolectar 783 mil en 2011, logro que ha supuesto alcanzar el más bajo nivel de respaldo ciudadano en todo el periodo democrático.
En su haber también hay que anotar al menos dos éxitos electorales en el ámbito municipal, el conseguir haber dejado en su camino a más de ciento veinte mil votantes que, en el municipio de Madrid, también rechazaron al PSM en 2011.
Su “contrincanta”, Pilar Sánchez Acera, tampoco es alma pura y limpia en esto de la política, cierto que su currículo político es de menos enjundia que el de Tomás pero no por ello es menos sangrante su irresponsabilidad borboniana.
Pilar, militante de Alcobendas, es junto a su hermano una de las manos que hace ya más de cuatro años mecieron la cuna de Pepe Caballero, y con tanto ahínco lo hicieron que lo defenestraron, consiguiendo de una tacada perder el cincuenta por ciento de los votos obtenidos en 2007, pasando de tener 11 concejales y con IU detentar el gobierno de Alcobendas, a ocupar el tercer lugar de las fuerzas políticas de Alcobendas por detrás de PP y de UDyP con quienes se emparejaron a cinco concejales.
En resumen, los militantes del Psm se encaminan a un congreso en el que validarán, sea cual sea el resultado de su decantación, la irresponsabilidad de sus dirigentes políticos, pues tanto uno como otra proceden de un tiempo en el que la corrupción conceptual del socialismo democrático ha implantado como norma una forma de estar y actuar en política que está a caballo de los usos de las familias mafiosas y de los utilizados por la nobleza feudal.
Nada ni nadie va a impedir que, como ayer y pase lo que pase interna o electoralmente, todo permanezca estable en el interior de una empresa política, el Psoe, que en cualquiera de sus ámbitos territoriales, su objeto social ya no es la representación y defensa de los intereses de un concreto sector de la ciudadanía, sino la exclusiva defensa de los privilegios que el sistema otorga a los que no cuestionan la corrupción del mismo.

martes, 21 de febrero de 2012

EL USO DE LA FUERZA

Pocos son los que, sin ser fanáticos de partido alguno, aun no compartirán que esto no es una crisis sino una estafa del capital, quizá la batalla decisiva del sistema “democrático” capitalista contra los trabajadores, sistema que atisba la consecución de su último objetivo, la neutralización efectiva del sistema de derechos y libertades iguales para todos.
Esos pocos que aun creen vivir en un sistema que solo está en crisis, pudieran ser junto a los partidos políticos, sus partidarios y todo el resto de vividores a cuenta del sistema, -sindicatos, patronales, iglesia, medios de comunicación, la gran pléyade de subvencionados por nada y el ejercito de corruptos y corruptores-, los que necesitasen tener encima de la mesa un número de muertos indeterminado producido por la represión de quienes llaman orden a lo que es injusticia, paz a lo que es imposición y mesura a lo que es miedo.
Hay quien aun mantiene que la democracia, que esta democracia, está dotada de mecanismos que permiten a la ciudadanía imponer el poder que la ley y la razón les confiere, y lo mantienen a pesar de comprobar día a día que es falso, que ni con unos ni con otros las razones del pueblo son las razones del sistema, que las necesidades de la ciudadanía no son las necesidades de los que lo dirigen y sus acólitos, y que la respuesta del sistema a la mínima contestación ciudadana es la imposición, por la fuerza, de los intereses de los poderosos.
Con unos, el pueblo de Madrid fue masacrado por expresar su rechazo a una iglesia machista y totalitaria, con estos otros, los jóvenes valencianos son aporreados por reclamar el derecho constitucional a una educación igualitaria y de calidad.
Me temo que no falte mucho para que el actual nuevo falangismo del capital provoque la salida a la calle de miles de desesperados, quienes junto a los que solo estamos indignados, desahuciados, parados y/o cabreados llegásemos a una conclusión, por la cual, la justa violencia y el correspondiente ejercicio de la fuerza corresponde a quienes detentan y ostentan la legitimidad que confiere el ser nada más y nada menos que ciudadanos en plenitud de sus derechos y sus obligaciones, ciudadanos sabedores que ni entre las obligaciones, ni entre los derechos, se encuentra la sumisión a unos poderes que se han deslegitimado por su perversión, por su corrupción y por el abuso en la utilización de una fuerza que solo es una delegación de poder que la ciudadanía hace a quienes mantienen la dignidad de ser merecedores de ella.
Que nadie se engañe. El camino que nos están obligando a recorrer lleva inevitablemente a la confrontación social, pues el dolor y la desesperación ante la injusticia solo son desterrables por el poder de la fuerza del pueblo. Los poderosos, los que siempre han soñado con el aplastamiento del pueblo, jamás han cedido ante la razón, solo ante la fuerza. Véase si no, la historia, reciente o remota, de la humanidad.

jueves, 9 de febrero de 2012

SI ESTIREM TOTS, ELLA CAURA

No quiero dejarme llevar por la indignación, la rabia, el asco y la impotencia que la nueva demostración del sistema nos está provocando hoy a los demócratas.
Por ello solo diré que las formas que el sistema concede a los ciudadanos esclavos para expresar su rechazo a los abusos del poder no son validas cuando estos traspasan la frontera de lo soportable por la dignidad humana.
Ni un solo demócrata debiera sentirse ajeno a la putrefacción del sistema mal llamado democrático español. Ningún demócrata debiera dudar sobre la obligación de luchar contra la neo-dictadura del capital. O se lucha contra la tiranía de todos los estamentos del poder, o la cobardía será aprovechada por el fascismo para devolveros a esta nueva forma de feudalismo que nos están aplicando.
Como antaño, recuperemos el ansia por la libertad, por la justicia y por la igualdad. Hagamos nuestro, otra vez, el himno de lucha contra la corrupción, que no otra cosa es esta dictadura.
Luis Llach y su canción “L´Estaca” han de congregarnos en defensa de esos valores pisoteados hoy por la mal llamada justicia española. Aquí la tenéis.



http://www.youtube.com/watch?v=evk3iEMI9w0

lunes, 6 de febrero de 2012

CREDIBILIDAD 0,0

Acabó el circo del congreso y, recogidos los bártulos, los domadores se aprestan a dar de comer a sus respectivas fieras. Los unos desde la tarima de Ferraz y los otros…..recogiendo las hierbas que los primeros despreciarán.
Que si integración, que si desintegración, unidad o fractura, fortaleza o debilidad, que si apaciguamiento o confrontación, los medios han tenido un fin de semana en el que poder fabular algo más que sobre el tiempo o Mouriño.
Se han esforzado en convencernos que Rubalcaba es Felipe, que este es el socialismo fetén y el único que puede tener futuro y que por el contrario, Ibarra dixit, lo de Chacón es lo de Zp pero con faldas. Y se han quedado tan orondos.
Ni Rubalcaba es Felipe, ni la Chacón es Zp con faldas, pues uno y otra son hijastros atetados por ambos. No me cabe en la cabeza que haya alguien dentro o fuera del Psoe que no haya visto que la única confrontación real habida en el congreso sevillano ha sido la resistencia del centralismo carpetovetónico y trabucaire a la posible implantación en el poder de Ferraz del liberal-socialismo catalán.
Ni proyectos nuevos y menos aun diferenciados, ni nuevas ni viejas ideas, ni un solo mensaje hacia el exterior que fuese más allá de la demagogia de revisar el concordato cuando vuelvan al gobierno. El congreso federal del Psoe ha sido exclusivamente una lucha por el poder entre gente que se alineo en función de filias y fobias personales, de ahí los sorprendentes alineamientos habidos.
Con Chacón, los ninguneados por Zp y su entorno. López Aguilar, Barreda, Alarte, Pajín, Tomas Gómez, Zerolo, Belloch y dado el enfrentamiento con Chaves, José Antonio Griñan y con ellos la mayoría de los delegados del PSC haciendo corporativismo provinciano, que no socialismo internacionalista. En resumen casi el 50 % del partido.
Con Rubalcaba, Felipe y Guerra en “desinteresada” reconciliación, Ibarra, Pachi López, y Oscar López a los que se sumaron las divididas fracciones de delegados procedentes de federaciones más o menos irrelevantes en lo numérico.
Nadie con algún trienio de militancia en el Psoe duda sobre la importancia y transcendencia de las resoluciones congresuales, sobre los planteamientos políticos que aprobados por el congreso identifican ideológica y políticamente al Psoe. En el jamás de los jamases el Psoe ha observado y cumplido esas resoluciones, por lo que ya hace muchos años, una de las ejecutivas de González acordó no publicarlas, practicando aquello tan ilustrado de lo que no se conoce no se desea, a lo que yo añadí en su momento, ni sobre su incumplimiento se pueden pedir responsabilidades.
Así el panorama, las fotos de la nueva familia rubalcabista presenta como antes decía sorprendentes caras. Desde los niños de dios, léase Pepiño, Oscar López, maltrecho aspirante a la presidencia de Castilla-León, hasta mi nunca bien ponderada Trini, cierto que en su caso si puede aducir que en su momento fue felipista, pues siempre apoyó sus políticas horizontales, sin olvidar algún que otro lumbrera, a quienes los más enterados de Prisa auguran un futuro brillante. Me refiero al balbasista Antonio Hernando, triunfal secretario de política municipal con Zp y por ello responsable del éxito electoral de mayo pasado y a Juan Moscoso, sobrevenido diputado por Navarra tras la casual defenestración de los tres candidatos a diputados que le precedían en la lista electoral de 2004.
Y como poco mas se puede decir sobre el congreso sevillano sin entrar en dimes y diretes, todos ellos concentrados en las actividades comerciales que la noche del viernes al sábado allí hubo, queda para el tiempo inmediato analizar las reacciones que tendrán los cuatro millones de ciudadanos disidentes del Psoe sobre la credibilidad de quienes van a dirigir ese partido. Y para mi tengo que en lo tocante a credibilidad política, el Psoe, con Rubalcaba y Botín o la Chacón y Fainé, será como la cerveza San Miguel sin alcohol, 0,0.

jueves, 2 de febrero de 2012

UN CONGRESO…..¿PARA QUÉ?

Convocado a toda prisa por los vapuleados zapateristas, el congreso que se inicia mañana en Sevilla es un conclave mas para obstruir que para resolver o facilitar soluciones a la militancia y a la ciudadanía española que se reclama de izquierda socialdemócrata.
La precipitada convocatoria pretende evitar en primer lugar, que el congreso se celebre en una situación de pérdida total y absoluta del poder institucional del Psoe, ya que de celebrarse en el tiempo procesal previsto, junio de 2012, ese congreso hubiera concitado la conjunción de los derrotados en todas las elecciones que el sistema contempla, por lo que a las debacles municipal y autonómica de mayo y a la de las generales del 20 N habría de sumársele la previsible derrota en las andaluzas.
Con ello, muy distinta hubiera sido la moral de aquellos pocos delegados que a pesar de no ostentar cargo institucional u orgánico alguno pudieran haber sido elegidos, pues sabido es que a esta precoz eyaculación congresual asistirán delegados que en más del 70 % ostentan cargos institucionales, y otro 15 % más, son cargos orgánicos del partido.
Otro de los objetivos que este congreso pretende alcanzar, o por ser más exacto, el objetivo que pretenden alcanzar aquellos que se sienten dueños del Psoe, es que nada nuevo se implante en la organización, por lo que han estructurado una aparente confrontación entre dos de los personajes más añejos en el control opresivo del Psoe.
Si es cierto que Rubalcaba puede representar al felipismo, no es menos cierto que Chacón representa al felipismo catalanista, pues uno y otra, ambos dos fueron promocionados por el capo González y de este todos recordamos sus reiteradas declaraciones a favor de las políticas de los gobiernos de Zp. Por lo tanto, si las raíces son comunes, si el tronco de su acción política es coincidente en gobiernos de Zp, no puede afirmarse que los aspirantes al trono del Psoe que sean ramas diferentes y que puedan, por ello, dar diferentes frutos.
Su teatro, su simulación sobre las diferencias ideológicas que aparentan, desaparecen cuando lo obvio se resalta, y obvio es que ambos han acompañado a Zp en todo su recorrido político desde el año 2000. Alfredo y Carmen, Carmen y Alfredo son, han sido y serán meros continuadores de la deriva liberal que sus connivencias con el capital tantos beneficios personales les han reportado.
Por si quedara alguna duda, las armas que utilizan sus respectivos fanáticos son tan coincidentes que ambas partes se reprochan los apoyos mediaticos y económicos que a cada uno de ellos les respalda, tratando de dar a entender que esos respaldos pudieran tener diferentes objetivos e intereses. Ni Prisa y el Santander tienen distintos intereses que Roures y la Caixa, ni Rubalcaba ni Chacón tienen diferentes planteamientos ideológicos o diferentes pasados políticos, ya que ambos han sido destacados protagonistas de la deriva derechista de los gobiernos en los que han participado.
Ambos dicen estar preocupados por recuperar el partido, como si alguna vez lo hubieran perdido. Ninguno de los dos se ha apeado de la ejecutiva federal del Psoe en los últimos decenios. Ninguno de los dos jamás ha presentado objeción alguna a las restricciones que los sucesivos estatutos aplicaban a la militancia. Ninguno de los dos ha puesto la menor traba u objeción a una de las más contradictorias practicas internas a la que su liberalismo económico debiera haber renunciado, el muy comunista culto a la personalidad del líder.
Mantienen ambos que se trata de recuperar ilusión y empuje abriendo el partido y democratizándolo, sin reparar que sus dichos se anulan con la realidad que practican a diario en eso que llaman campaña interna, pues esta está concebida y realizada por y para los medios de comunicación y en ellos no se recatan de simular ataques, ataques que cuando uno de los dos sea proclamado como vencedor, comprobaremos que también eran mera representación, ya que es costumbre corporativa del Psoe el “integrar” al contrincante perdedor, no vaya a ser que construya oposición interna y el vencedor se viera obligado a expresar posicionamiento ideológico diferenciado.
Finalmente, y aunque son muchas más las cosas que con este congreso federal tratan de impedir, la que para ellos, para los candidatos y sus respectivos fondo sur y boixos, es la más sustancial, es la detentación del poder de Ferraz, ya que ese es el exclusivo poder que les permite transitar cómodamente el invierno de la oposición y mantener la esperanza de que, como ellos antes, el PP caiga por sus propios excesos y de nuevo, el turno pacifico entre las dos derechas aceptadas por el capital, se perpetúe en la defensa de sus intereses, intereses que tanto Chacón como Rubalcaba comparten cual feligreses católicos que tuvieran al dinero por único dios y al PP y Psoe como alternativos representantes de ese dios en España.

martes, 31 de enero de 2012

NEO-DICTADURA



Hace poco más de un mes el monarca subrayaba en su discurso que en España la ley es igual para todos, en una clara alusión a la nada ejemplar situación jurídica en la que se encuentra el real yerno que le queda.
A estas estamos que aun no hemos podido comprobar que en este caso sea la ley tan igual para el duque como lo ha sido para Camps, Costa y sus amiguitos del alma.
Lo que si hemos podido comprobar es cuan desiguales ante la ley son los ciudadanos según estos sean ciudadanos que, de profesión policías, se solidarizan con los manifestantes del 15M o policías que muelen a palos a los manifestantes laicos del 15M.
Mientras que al policía madrileño Javier Roca Sierra se le separa del servicio y se le multa por manifestar públicamente su simpatía y coincidencia con la indignación ciudadana que en la primavera y verano pasados se evidenció en toda España, a los policías que abofeteaban y aporreaban mujeres por el simple hecho de haberse manifestado en contra del gasto publico provocado por el papa nazi, a esos funcionarios, a diferencia del anterior, igualmente policía, tras abrir un expediente informativo se concluye que sus abofeteamientos fueron ajustados a las circunstancias.
Todo el mundo vio, en su momento, las imágenes de los ataques que esos valientes servidores públicos soportaron por parte de una chica y de un fotógrafo, quienes armados de todo un peligroso arsenal de libertad de pensamiento y ejerciendo su derecho a manifestarse legalmente pusieron en grave peligro la integridad física de esos profesionales que como antaño los asaltantes del congreso, solo obedecían de forma entusiasta las órdenes recibidas.
No es baladí este ejemplo sobre la verdadera naturaleza del estado del sistema. Antaño, cuando a las cosas se las llamaba por su verdadero nombre y al sistema franquista se le calificaba de dictadura fascista, a la policía, al igual que ahora, se la tenía por un cuerpo armado y con identidad y estructura militar. Antaño, igual que hoy, ese cuerpo militar, en su inmensa mayoría, está estructurado y concebido para reprimir el ejercicio ciudadano de derechos y libertades amparados por la constitución, derechos que no se pueden ejercer desde la responsabilidad individual de cada ciudadano sino exclusivamente desde la condescendencia y la arbitrariedad de los que en cada momento detentan el poder.
Decía ayer ese presidente de gobierno de este land alemán en el que mal vivimos que la reforma laboral le va a costar una huelga. Es posible que así sea y por ello pudiera estar preocupado. Lo que no alcanza a ver es que el cumulo de abusos, arbitrariedades, expolios, corrupción y mentiras se han enseñoreado en España. No ven, o no quieren ver, que desde la corona a la justicia, pasando por el empleo, la economía, la educación, la sanidad, la vivienda y todos aquellos derechos que el estado, en un sistema democrático, debiera garantizar en igualdad de condiciones para el disfrute del conjunto de la ciudadanía, ha sido reventado por la acción de los que más tienen con la connivencia de los que se dicen representantes de los ciudadanos.
Nada va quedando de los sueños de libertad, solidaridad e igualdad con que afrontamos el futuro a la muerte del dictador. Antes por pedir libertad nos aporreaban y encarcelaban. Ahora por ejercer y de forma autorizada el derecho a manifestarnos, nos apalean. Antes, por denunciar la corrupción institucionalizada de la dictadura se perdía libertad y trabajo. Ahora los corruptos gozan de un sistema judicial que les ampara y protege. Antes la simple disidencia política, fuera de pensamiento o de acción era perseguida y reprimida. Ahora la connivencia de las derechas, con su ley electoral, impiden que la ciudadanía pueda ni tan siquiera poner en peligro su estable alternancia en el ejercicio del poder.
Antes, y desde siempre, era sabido que la justicia era el último baluarte al servicio de los poderosos. Hoy podemos comprobar que nada ha cambiado en la esencia genética del estado.
Es verdad que ya no podemos hablar de dictadura fascista, pero nadie puede negar que sobrevivimos en la dictadura del capital. Y esta, igual que aquella, dictadura es. Si aquella mantiene centenares de cadáveres en las cunetas, está ya ha expulsado del mundo de los ciudadanos plenos a casi seis millones de trabajadores. Si aquella contaba con el tribunal del orden público, esta cuenta con la audiencia nacional, y ambas, la dictadura franquista y la dictadura del capital, cuentan con los mismos cuerpos represivos.