lunes, 13 de octubre de 2008

EN PIE CON EL PUÑO EN ALTO

Desde Vidal Beneyto a Gil Calvo, Martin Seco, Torres López, todos ellos economistas, entre los que por cierto echo de menos a Vicent Navarro, lo cual no significa que no se haya posicionado sino que yo no lo he advertido, todos vienen estos días planteando serias dudas sobre las actuaciones que los gobiernos están tomando para con la banca, y han puesto la guinda a la tarta de la crítica, Stiglitz y el recentísimo, de hoy, premio Nobel de Economía 2008 Paul Krugman, el mayor y más persistente critico de la política económica de los neocons.
Unos y otros se han enredado en una serie más o menos coincidente de análisis y sus respectivas conclusiones por las cuales desde la sospecha de que de nada servirá la inyección de dinero a los banqueros fantasiosos, de que tales inyecciones son alimentar a la bestia que ha devorado al sistema, de que el dinero, tan presurosa y generosamente aportado, no será destinado a generar actividad económica productiva, sino a afrontar deudas a corto plazo que la desmesura avarienta de los bancos generó en los momentos álgidos de la burbuja inmobiliaria, para concluir, unos de una forma y otros de otra, en una omisión que quizás sea innecesaria pero que a mi me haría ilusión oir de gente a la cual respeto y tengo por referentes.
Me gustaría haber oído que en la situación actual y con las intervenciones gubernativas se abría la puerta a un nuevo e inevitable sistema de relaciones económicas basado en la supremacía de la política sobre el dinero. Y no ha sido así, y lo que es peor, parece que las voces más autorizadas apuntan a que lo más que se puede esperar desde el punto de vista de la izquierda es el establecimiento de futuras cautelas que impidan desatinos tan grandes y continuados y/o inmediatos como los que la desregulación liberal, por todos practicada, ha generado.
Alguno de los citados ha expresado la posibilidad del nacimiento de algún nuevo ente de control económico y financiero mundial, pero tanto por la forma de expresarlo como por la vaguedad de las supuestas funciones que habría de ejercer, mas parecen entes derivados de alguna onírica confusión de realidad con deseo, que posibles, por estudiados, estructurados y realizables centros de control e intervención en la económia y finanzas mundiales.
Sea como sea, hace escasos días reproducía aquí una frase de Saramago que mantiene que la izquierda ni piensa, ni actúa, ni menos aun arriesga. Hace también escasos días planteaba en esta mi espita de mis obsesiones políticas que estábamos en tiempos de oportunidades ideológicas y lo estamos desaprovechando.
Espero que, al menos, el común de los ciudadanos aprecie, anote donde mejor le venga, sea en su memoria o en pared bien alta, que todos, absolutamente todos los gobernantes con el apoyo de sus cebados sindicatos, han tomado las mismas medidas, han protegido a los mismos y han exprimido sus posibles, que son los nuestros, con la sola intención de salvar al sistema capitalista, sin más objetivo de que este, con su careta actual o la que estimen que conviene pasajeramente a sus propósitos, siga manteniendo un mundo injusto y cruel.
Espero y deseo que todo ciudadano que a si mismo se tenga por persona concienciada y comprometida con los valores de la izquierda de siempre no olvide que con estas actuaciones se pone en evidencia lo que para mi es lo más sangrante, que se ha demostrado que si quisieran, pero no quieren, se podría, con actuaciones similares pero mucho menos costosas, erradicar definitivamente el hambre, la miseria y la injusticia del mundo. Entonces si que se podría cantar bien alto y con acierto aquello que dice, a su pesar, “La Internacional”: “el día que el triunfo alcancemos, ni esclavos ni pobres habrá, la tierra será el paraíso, patria de la humanidad”.
En una larga pelicula de Kevin Kostner ambientada en la frontera americana, "Bailando con lobos", hay un personaje, la chica blanca, que acogida por los indios la llaman "En pie con el puño en alto", por la actitud firme y amenazante que mantenia cuando la encontraron. Pues eso, que ya esta bien.

1 comentario:

Anónimo dijo...

:)