lunes, 11 de julio de 2011

DEL DICHO AL HECHO……

Podría haber usado aquel otro refrán que habla de predicar o dar trigo, o el de obras son amores y no buenas razones, o tantos otros que de forma admirable y escueta ponen de manifiesto la distancia que separa la voluntad, aun la buena voluntad, en el caso de que existiese, y la realidad que la condiciona, para en pocas palabras definir el quehacer actual y el venidero del zapaterismo y sus herederos.
Y a eso voy. A sajar, solo un poquito, la realidad que desde el sábado se le ha planteado al Psoe al caer en una aparente dicotomía difícil de gestionar.
De un lado Rubalcaba y su recuperadas ilusiones socialdemócratas y de otro lado el zapaterismo exangüe que apura sus días en el poder para concretar los compromisos suscritos con el capital. Dos vertientes perfectamente diferenciadas de una misma orilla, ya que es obligatorio aceptar, al menos en el plano del análisis teórico, que son dos opciones políticas distintas las que desde el sábado representan a cada uno de los dos protagonistas políticos del Psoe.
Si ayer desconfiaba de la posibilidad de que fuese cierto lo que APR afirmó en su puesta de largo como candidato, hoy, sin cambar de criterio, debo contemplar como cierto, para el análisis que sigue, que todo lo que expresó era y será su inmutable identidad política en los próximos meses.
Esos próximos meses son los que darán firmeza a esa sobrevenida identidad socialdemócrata del candidato o serán los que la derrumben. El problema para Rubalcaba es que ya no está solo en su mano el poder consolidarla. Me explico.
En el inmediato futuro comenzará a ser creíble el planteamiento de Rubalcaba, si al menos algunas de las medidas que enumeró y describió fuesen suscritas y puestas en vigor, siquiera parcialmente, por el gobierno que, junto al resto del partido, dicen respaldar al candidato y al esbozo de propuesta de programa con el que acabaría representándoles en las próximas elecciones generales. Esta es la clave del recorrido político inmediato que les espera, esta será la demostración de cuan verdad o cuan falsa será la oferta electoral rubalcabiana, esta será la prueba de credibilidad que Alfredo habría de superar.
Si como candidato, y por lo tanto como primer responsable del resultado electoral, logra que la acción del gobierno respalde con hechos, en el tiempo que va del sábado pasado al día de las elecciones generales, alguna de sus promesas, si consigue que se visualice sin duda alguna que su compromiso socialdemócrata se comienza a implantar desde la acción del actual gobierno, entonces estaríamos ante una certeza suficiente como para empezar a creer en lo ofertado, ya que se comenzaría a demostrar que candidato, gobierno y partido comparten verdaderamente esa fe socialdemócrata que para muchos de ellos es novedosa.
Pero…..¿Qué posibilidades hay para que desde fuera del gobierno y sin mando en plaza en el Psoe, -Rubalcaba solo es orgánicamente miembro de la ejecutiva federal- pueda ejercer la presión necesaria como para imponer acciones, o al menos tendencias políticas, que son diametralmente opuestas a las que él mismo ha respaldado cuando formaba parte del Consejo de Ministros y que, según ha mantenido Zp hoy mismo, van a mantener el rumbo de lo realizado hasta ahora en los planos económicos, financieros, social, laboral y de reducción del déficit público?. Respuesta: hay tantas posibilidades de que tal ocurra como que de una vez por todas se pueda mezclar de forma estable aceite y agua.
Los pactos suscritos por el zapaterismo con el capital nacional e internacional, los acordados con la derecha nacional y nacionalista y las amenazas de los enemigos, que no adversarios, de la justicia, de la igualdad, de la verdad y de la libertad van a mantener su presión sobre un rendido y agotado gobierno, lo cual conducirá a que se visualice con nitidez total la gran contradicción existente entre lo que dicen y lo que hacen.
Y si lo anterior es algo ya visto y comprobado hasta el hartazgo, la situación a la que se dirigen nos mostrará que son los de su propia casa los que derruirán su volandero castillo socialdemocrata, se apreciará que no serán aquellos otros a los que Alfredo denomina adversarios políticos los que, en la habitual confrontación política, destruyan sus argumentos, serán los propios con sus recalcitrantes hechos, ideológicamente corruptos, los que hundirán su aparente intento de recuperar identidad socialdemócrata para, con ese disfraz, recuperar cuota electoral, pues de esto es de lo que va toda la farsa, no de otra cosa. De no perder por goleada y mantener el máximo de pesebres a la espera de tiempos mejores para el liberalismo económico de ese otro lado de la derecha económica que hoy representa el Psoe.
Como más de uno se malicia, el “evento” del sábado debió resumirse por parte de Alfredo en prometer una buena pelea electoral y saludar al respetable con aquello de…….”Ave, Caesar, morituri te salutant”. Pero como dicen muchos de los de la Sgae….”la función debe continuar”.

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