sábado, 17 de enero de 2009

OTRA TRAICION MAS

Desde hace ya año y medio vengo motejando aquí, un día sí y otro también, de traidores a aquellos que, fundamentalmente a la cabeza del Psoe, hacen lo contrario de lo que dicen.
Por ser absolutamente innecesario no me centraré hoy en el “capo di traidores”, Zp, sino en su chico madrileño, ese al que ayer tildé, entre pequeñas interrogaciones, de tonto y/o inútil, Tomás Gómez. Y me equivocaba. Ni tonto ni inútil. Traidor interesado.
Es conveniente recordar dos antecedentes de posicionamientos personales de este mequetrefe coincidentes con su lideresa Aguirre; el primero, su sorprendente, -sorprendente, puesto que Tomas de temas fiscales cero sobre cero-, decantación por la eliminación del ya antiguo impuesto sobre el patrimonio, eliminación efectuada posteriormente por Zp que fue quien le indujo a tal “coincidencia”. El segundo fue el concebir como fórmula más adecuada para la prestación de los servicios sanitarios en la comunidad de Madrid la que conlleva la externalización de la gestión hospitalaria, de lo cual él dice ser experto, posición que mantiene a pesar de los resultados que, en esos servicios, los madrileños padecemos.
Ni que decir tiene que en ambas posiciones no tuvo en cuenta la opinión de los ciudadanos que dice representar, opinión expresada a través del apoyo que el programa electoral del Psoe obtuvo, ni a los propios compañeros de partido a los que ni consultó antes de hacer públicas tales posiciones políticas.
Ahora, el chiquito de Parla, consuma su traición a los suyos y a los que dice representar lanzándose a los brazos de la presidenta de la Comunidad, la bruja Aguirre, sin más soporte que su unilateral decisión, ya que esa determinación no es fruto de democrática y debatida reunión con su ejecutiva, y buena prueba de ello es que están preparando, "a posteriori", documentos que “certifiquen” esa nunca celebrada reunión, a fin de dar carta de naturaleza estatutaria a su estruendosa reacción de expulsar a Paco Pérez, el miembro de la Comisión de Control de Caja Madrid que con su coherente voto ha inclinado la balanza hacia la izquierda, y contra Antonio Romero a quien Tomas hace responsable, por inductor, de la final determinación de Paco Pérez.
Además, cabe preguntarse si no habrá “razón de peso” tan personal como oculta que haya ayudado a Tomas a tomar tal determinación, porque ¿de qué come hoy este secretario general digital si ya no es alcalde de Parla y no es diputado autonómico?, y lo que es más importante, ¿de qué comerá en el futuro? y por último, ¿como es posible que apoye, sin contraprestación alguna, una nueva ley de cajas de ahorro "aguirrista" que merma la representación que el Psoe ahora tiene en Caja Madrid y contra la cual votó el Psoe en la Asamblea de Madrid?. Aqui hay gato encerrado*.
Por todo lo anterior lo que hay que tener muy claro es que el aparentemente difunto “balbasismo” del Psoe vuelve a las andadas. Nunca desde el tamayazo ha desaparecido del Psoe esa forma de actuar, esa forma de concebir como perfectamente miscible negocios y política. Es más, los más conspicuos “balbasistas” han escalado posiciones en el escalafón de Zp y así, desde el propio Tomas Gómez a Antonio Hernando, Pedro Sánchez, el David Lucas, y tantos otros, encabezados por Zp y Pepiño, mantienen las esencias de esa visión político-pesetera hasta el punto de que hay quien dice que mantienen en segundo plano negocios "ladrilleros" con el genuino “balbasista”.
En conclusión, ayer, aquí en Madrid, si alguien traicionó algo, fue, en primer lugar, Tomas Gómez que de nuevo ha traicionado a sus electores y a la inmensa mayoría de los militantes del PSM. El segundo traidor ha sido Ángel Gómez del Pulgar, el miembro de la Comisión de Control de Caja Madrid que votó junto a los chicos de la lideresa y con ellos tomó el portante al perder la votación, este antiguo amigo personal mío que aduciendo sentido de la disciplina, -lo que en el ejercito llaman obediencia debida-, ha abdicado de su propio criterio y de su propio sentido de la responsabilidad por los cuales una orden traidora, y por ello ilegal, ha de incumplirse. Finalmente son traidores a toda concepción democrática mínima, aquellos que dan por buenos los apaños velados o componendas particulares del secretario general del Psm, al cual siguen apoyando a pesar de comprobar que aunque verbalmente mantenga que ideológicamente es adversario de la Aguirre, dia a dia, en sus hechos, con ella coincide y a favor del liberalismo intervencionista trabaja.
Puede que la sinrazón del zapaterismo balbasiano acabe expedientando a Paco Pérez y a Antonio Romero. Puede que con tal de llevar adelante su venganza los acaben expulsando, pero lo que no conseguirán nunca es que los que sentimos dentro de cada uno de nosotros los valores de la izquierda de siempre, solidaridad, libertad, igualdad, verdad y honradez troquemos nuestra lealtad a estos principios, libremente asumidos, por una fidelidad acrítica a personas tan ruines como traidoras. Y si esto vale para los que, voluntariamente, ya estamos fuera del Psoe, más ha de valer para los que siendo socialistas aun están dentro.
(*) Gato: denominacion con que popularmente se conoce a los oriundos del foro, de Madrid.

2 comentarios:

Antonio Mata dijo...

Navegando por la red me encuentro hoy con tu página que, sinceramente, me sorprende por el tipo de crítica qye he podido leer en los comentarios que he repasado de diferentes días. Y me ha sorprendido al comprobar que, aunque dices que eres un hombre de izquierdas cosa que no dudo, tus comentarios aparecen como cargados de resentimiento y se dirigen casí exclusivamente a dirigentes del PSOE que, al parecer, no dan una (a pesar de lo cual los votantes de izquiersas, salvo que tambien esten vendidos, les apoyan mayoritariamente).

Y en este último situas el voto coincidente a los interes de Blesa y Gallardón, nada más y nada menos!, como el que "ha inclinado la balanza hacia la izquierda". Espectacular razonamiento.

Yo creo que es una batalla del PP en la que la izquierda debería entrometerse ya que al final será complice de esa derecha con dos caras pero igual de derechosa.

Por último, en mi opinión, lo que debería haber sucedido si el Sr. Pérez no compartia la opinión de la dirección que le ha puesto es sencillamente dimitir y explicar los motivos de la dimisión y de esa manera no aparecer como un tipo de "transfuga" que defiende intereses personales, eso sí, vestidos de discrepancia politica.

Prdón por la extensión y la intromisión.

Un saludo

Antonio Mata

Candido Fernandez dijo...

ANTONIO: Permiteme que respetando tu opinion te puntualice varias cosas.
1º.- Un voto mayoritario no significa ni hoy ni nunca acierto. Te recuerdo que Hitler llegó al poder democraticamente.
2º.- Mi "espectacular" razonamiento por el cual el voto de Paco Perez se inclinó hacia la izquierda no va referido a Gallardon y/o Blesa, sino a que en ese grupo coincidieron los votos de Iu, CCOO y este. Mayoria absoluta de los votos de izquierda que en esa comisión hay.
Y 3º.- A paco Perez se le comunicó que Tomas Gomez habia decidido tal posición, sin mas. Sin haberla acordado democraticamente con nadie, y como ya se va sabiendo, impuesta desde Ferraz ya que lo que pretendian era, con los agujeros que tiene la nueva ley de Aguirre, aprovecharlos y colocar en el consejo y quizas en la presidencia de caja Madrid a Jordi Sevilla, pero todo a oscuras sin el mas minimo atisvo de explicación democratica previa.
4º.- Los del Psoe que votaron a favor de la Aguirre, la que compró a Tamayo y Saez, ya se habian asegurado, con Gomez y Pepiño, su continuidad en el Consejo de administracion de Caja Madrid. Unos 22 millones de pesetas al año.
Y 5º.- Como puedes leer en el blog, he sido militante del Psoe durante 30 años, secretario general de una agrupacion de Madrid de mas de 600 militantes y durante tres larguisimos y asqueantes años, concejal en el ayuntamiento de Madrid. Los conozco, se lo que hacen , como y para quien lo hacen y por eso mi critica es hacia los usurpadores de la historia del Psoe, no para el Partido que por supuesto no son ellos sino la suma de historia mas militantes.
Salud